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«Podemos es un gigante con pies de barro»

El aspirante a dirigir Izquierda Unida y diputado español Alberto Garzón.
El aspirante a dirigir Izquierda Unida y diputado español Alberto Garzón. / Efe
  • «Si IU hubiese hecho antes los deberes que se puso en 2009 no hubiese surgido el partido de Iglesias», dice Alberto Garzón, diputado de IU, durante una entrevista

Alberto Garzón (Logroño, 1985) es la esperanza de IU frente al ciclón Podemos, con el que no acepta converger a cualquier precio. El 8 de febrero, si gana las primarias abiertas, el diputado por Málaga y economista, vinculado al 15M, será el candidato a la Moncloa y el nuevo referente político de la coalición, justo cuando las encuestas amenazan otra vez con condenar a las siglas a la irrelevancia.

-¿Llega tarde el relevo en IU?

-Es el momento idóneo. Estamos con cierta debilidad moral, con frustración por las encuestas, y hay que coger impulso. Por eso asumo la responsabilidad, porque es un momento feo. Las primarias ayudarán a levantar el ánimo.

-Si gana las primarias, ¿se encamina IU a una refundación?

-No sé si hablar de refundación. Lo que sí creo es que con mi candidatura hay una nueva etapa y un salto cualitativo. De ver a IU más como un movimiento social que como un partido político. Es más necesaria que nunca una IU volcada con la calle y el conflicto social.

-¿Será posible la alianza electoral con Podemos?

-Sería deseable. No solo con Podemos, sino con otras fuerzas. Lograr la unidad popular. Pero Podemos ha dicho que no se presenta a las elecciones municipales y que va a ir solo en las autonómicas. Para las generales no ha dicho nada. La gente me para por la calle y me dice: «Pablo y tú, uníos, que es lo que necesitamos». El deseo de la calle es que haya unidad si hay un programa compartido de izquierda. Si Podemos decide no unirse al espacio común serán ellos quienes deban explicar por qué se desaprovecha la oportunidad. Nosotros, en cualquier caso, seguiremos nuestra ruta y convergeremos.

«Irresponsabilidad histórica»

-¿Sería un fracaso de la izquierda?

-Sería una irresponsabilidad histórica porque ya en las municipales y autonómicas se podría mandar un mensaje claro de unidad popular con perspectivas de triunfo en las generales. Si no es posible, nosotros seguiremos fabricando la unidad y lo intentaremos para las generales.

-¿Teme que, si no hay acuerdo, Podemos los saque de la carretera?

-No temo a Podemos. Mis problemas son los de la gente. El hambre, la miseria… la desigualdad; e IU es el instrumento más útil para afrontarlos. Vamos a subir mucho y Podemos no nos va a desalojar de nuestro espacio político porque no lo vamos a permitir. Al sistema le conviene que IU desaparezca, porque es una izquierda ideologizada y organizada, con una larga historia. Podemos no es una organización política, es una exitosa maquinaria electoral. Para la izquierda sería gravísimo sustituir un modelo por el otro. Si tú no tienes una base social detrás, un movimiento organizado, una presencia en la calle y un tejido social articulado eres un gigante con pies de barro. Esa es la crítica que nosotros hacemos a Podemos.

-¿Pudo evitar IU el nacimiento de Podemos?

-Si IU hubiese hecho antes los deberes que le puso la asamblea de refundación (en 2009), cuando Iglesias y otros dirigentes de Podemos estaban en IU o su periferia, no hubiésemos llegado a esta circunstancia. Faltó ambición política. Si IU hubiese hecho los cambios que diagnosticó como necesarios no hubiese surgido Podemos. Hecha la autocrítica, hay que mirar al futuro.

-¿Cuáles son sus principales recetas para cambiar España?

-Hay una crisis de régimen. Económica y democrática. Mandan quienes no se presentan a las elecciones, los poderes empresariales y financieros. Hay que hacer una ruptura. Primero: poner las grandes empresas estratégicas al servicio de las necesidades de la gente. Que Endesa fuese pública impediría que a 100.000 hogares al año le corten la luz. Dos: plan de trabajo garantizado: con 9.200 millones se puede sacar del paro a un millón de personas solo en el primer año. Tercero: democratizar los partidos y hacer más participativa la democracia, que no puede ser votar cada cuatro años sino tener unos ciudadanos implicados. Cuatro: prohibición de que las empresas implicadas en la corrupción contraten con las administraciones.

-¿Ve posible sumar dos tercios de las Cortes para un cambio radical de la Constitución?

-Pienso que sí. La caída del bipartidismo obedece a un cambio de época. Hay un viejo mundo muriendo. Va a cambiar la correlación de fuerzas y podemos ver una ruptura democrática en muy pocos años. No sirve que se garantice el derecho a la vivienda si hay 300 desahucios al día. ¡Ojalá sea en 2015!

-¿Qué sectores nacionalizaría? ¿Energía? ¿Banca?

-Los derechos humanos deberían ser obligaciones para el Estado. Trabajo, vivienda, sanidad, educación, agua... electricidad. Y tiene que tener instrumentos para poder garantizarlos. Si hay colegios y hospitales públicos, el agua debe ser municipal y algunas empresas estratégicas (de energía y banca) socializadas. Hay que democratizar la economía, no puede ser todo rentabilidad y criterios del mercado. Solo con el dividendo de Endesa, 14.000 millones, se podrían crear más de un millón de empleos.

«Irresponsabilidad histórica»

-¿Es posible gobernar contra el poder económico y los mercados?

-Sí puedes, pero no con los instrumentos actuales. Necesitas empresas grandes y públicas que sirvan de contrapeso al poder económico y un sistema fiscal, al servicio de la mayoría social, que le meta en vereda.

-¿Pactaría IU con el PSOE para evitar gobiernos del PP?

-En puntos concretos, como Andalucía, ya ha sido posible. Pero, en el contexto estatal, el PSOE está más cerca de una gran coalición con el PP que de un pacto de izquierda. El PSOE en la oposición se vuelve de izquierda y cuando llega al Ejecutivo gobierna como el PP. Es su esquizofrenia. Ahora se impugna a sí mismo, pero no tiene credibilidad.

-¿Pactarían la independencia de Cataluña?

-No somos independentistas. No queremos que el Estado se rompa, pero sí partidarios del derecho a decidir. Queremos que la gente vote en Cataluña, pero que los catalanes formen parte de la República Federal Española. No creo que haya mayoría de independentistas en Cataluña, pero hay que dejarles votar para que se vean las demandas.

-¿Hay alguna posibilidad de entenderse con Felipe VI?

-Con Felipe VI, no. Está usurpando un espacio democrático, el de la Jefatura del Estado. Con Felipe de Borbón no tengo inconveniente en tomarme un café. Podemos ser hasta amigos. Pero no hay rey con el que yo me pueda entender.