Alpine A110, el regreso de un mito

Un deportivo de raza y tradición, con una ligera estructura de aluminio y tecnología del presente

MANU CORTÉS

Alpine vuelve, y lo hace a través del nuevo cupé sport A110 Primera Edición, fiel al ADN histórico de la marca: un vehículo ligero, ágil y centrado en el placer de conducir. Nada más abrirse las reservas por internet, en solo cinco días se reservaron los 1.955 ejemplares de esta edición limitada, un guiño al año de creación de Alpine. La versión de serie no tardará en llegar; en el segundo trimestre de 2018, se comercializará un Alpine A110 a partir de 57.000 euros.

Este cupé de dos plazas con motor central trasero se caracteriza por una ligera estructura de aluminio y unas sofisticadas suspensiones de doble triangulación. Está propulsado por un motor cuatro cilindros turbo gasolina de 1,8 litros y 252 caballos. Al igual que todos los Alpine históricos, se trata de un vehículo de propulsión trasera.

Con un peso de solo 1.080 kilos, algo muy difícil -y caro- de conseguir, la carrocería del nuevo Alpine está construida en aluminio, lo que le convierte en uno de los coches más ligeros de su categoría. Gracias a su ligera estructura, al centro de gravedad bajo y el reparto óptimo del peso del conjunto, el conductor puede sentir sensaciones radicalmente deportivas.

Suspensión por doble triángulo

El A110 debe también su agilidad a las suspensiones de doble triángulo delantero y trasero. Los ingenieros de Alpine han optado por esta configuración por sus ventajas en cuanto a confort y estabilidad. Cuando hay balanceo en las curvas, la doble triangulación permite a la zona de contacto del neumático mantenerse perfectamente plana en la carretera, creando una adherencia fuerte y permanente. Cuanto más cerrada sea la curva, más se aplastan los neumáticos en el suelo y más aumenta el agarre.

Además, gracias al recorrido relativamente largo que producen los triángulos de suspensión y a la gran ligereza del A110, los muelles pueden ser relativamente flexibles. Con ello, el coche ofrece un gran confort en carretera y se traga literalmente todas las irregularidades de la calzada sin perder agilidad y reactividad. El Alpine A110 también cuenta con un conjunto de ayudas electrónicas a la conducción, incluido el ABS, el antipatinado y el control de estabilidad, para que resulte adecuado para un uso diario seguro y confortable.

Gracias a que el chasis se muestra muy eficaz en cuestión de adherencia en las curvas, el Alpine monta unos neumáticos de un tamaño relativamente modesto: Michelin Pilot Sport 4 de 205/40 R18 en la parte delantera y 235/40 R18 en la parte trasera, montados sobre llantas forjadas de 18 pulgadas de diámetro. Estos neumáticos resultan muy progresivos y el resultado es un coche muy divertido de conducir, incluso a baja velocidad e independientemente del nivel de pilotaje del conductor.

Los discos de freno de 320 milímetros están dotados en la parte delantera de pinzas de aluminio de cuatro pistones y garantizan una frenada potente y constante. Por su parte, el sistema de control de estabilidad incluye un modo intermedio “Sport”, así como un modo “Track” que tolera algo más de derrapaje antes de intervenir y permite una conducción realmente deportiva. En circuito, es posible desactivar por completo el control de estabilidad ESP, cualquiera que sea el modo de conducción seleccionado.

Ficha técnica Alpine A110

Combustible:
Gasolina
Nº de cilindros:
4, con turbo
Cilindrada:
1.8 litros
Cambio:
Automático "doble embrague" 7 marchas
Propulsión:
Trasera, motor central trasero
Potencia:
252 caballos a 6.000 r.p.m.
Par máximo:
320 Nm a 2000 r.p.m.
Velocidad:
250 km/h.
0 a 100 km/h.
4,5 seg.
Consumo medio:
Desde 6,1 litros
Largo:
4,18 m.
Ancho:
1,80 m.
Alto:
1,25 m.
Precio:
Desde 57.000 euros

Los tres modos de conducción son “Normal”, “Sport” y “Track”. El paso de uno a otro modifica parámetros tales como la respuesta del acelerador, la asistencia de la dirección, la velocidad de cambio de las marchas, la sonoridad del escape y la intervención del control de estabilidad. En el cuadro de instrumentos, la visualización digital de la pantalla de 10 pulgadas también cambia en función del modo de conducción y da prioridad al cuentarrevoluciones, a la visualización de la marcha metida y al indicador de paso de las marchas en cada uno de los modos.

El Alpine A110 combina un carácter discreto y comedido en modo normal, con un sonido claramente deportivo en los modos “Sport” y “Track”. El motor de 1,8 litros de cilindrada y cuatro cilindros, turbo de inyección directa de gasolina desarrolla una potencia máxima de 252 caballos a 6.000 vueltas, y ofrece un par motor de 320 Newton metro a partir de 2.000 r.p.m.

Resulta muy reactivo y potente, para transmitir su potencia, a las ruedas traseras con caja de cambio automáticas de doble embrague de siete relaciones. La caja de velocidades ofrece cambios de marcha muy rápidos y propone un modo manual, que permite cambiar desde unas levas de aluminio situadas en el volante.

Diferencial autoblocante

El diferencial autoblocante electrónico, además de garantizar una tracción excelente a la salida de curvas tomadas a alta velocidad, también actúa en el frenado de las ruedas, proporcionando un par de tracción excepcional, incluso en caso de firmes muy deslizantes. La relación peso/potencia (solo 4,37 kilos por caballo), permite al A110 pasar de 0 a 100 km/h en apenas 4,5 segundos. La velocidad punta está limitada electrónicamente a 250 km/h. Gracias a su bajo peso, los consumos medios mínimos del A110 se sitúan en una cifra muy contenida, de apenas 6,1 litros en conducción moderada.

Dotado de un fondo plano de carrocería y de un difusor trasero de aire, el nuevo Alpine presenta una muy cuidada aerodinámica que lo exime de llevar alerón trasero. Las entradas de aire situadas en el paragolpes delantero crean además cortinas de aire, mejorando así el flujo alrededor de los pasos de rueda y reduciendo la resistencia aerodinámica. Otra de las características esenciales del coche es su superficie frontal muy reducida. Sus dimensiones compactas y sus neumáticos bastante estrechos minimizan el “arrastre” del A110, mejorando tanto las aceleraciones a alto régimen como el consumo de combustible.

La edición limitada del A110 dispone de un buen nivel de equipamiento. La lista de opciones se reduce hasta el mínimo, con lo que al comprador solo le queda elegir entre tres colores: azul, negro o blanco nacarado. Cada ejemplar está equipado con llantas de 18 pulgadas de aluminio aligerado forjado, un escape “sport” activo, un sistema audio de la marca Focal, un interior que mezcla cuero con toques de fibra de carbono, pedales de aluminio, y asientos “baquets” Sabelt tapizados en cuero.

El diseño del nuevo Alpine A110 crea un puente entre el pasado y el futuro de la marca. Los dos faros adicionales en la parte delantera, los flancos ahuecados, el capó con sus nervaduras y la luneta esculpida proceden claramente de la “Berlinette” A110 original, mientras que las luces de día y las luces traseras led en forma de X expresan una mayor modernidad. Además, a pesar de unas dimensiones exteriores muy compactas que contribuyen a la agilidad del vehículo, el habitáculo es suficientemente amplio como para permitir que un conductor de gran tamaño esté cómodamente sentado, incluso si lleva casco.

El acceso al interior del coche se encuentra entre los más fáciles del segmento de los deportivos gracias a un umbral estrecho y bajo. El maletero delantero de 96 litros es suficientemente grande como para dar cabida a dos maletas tipo “cabina de avión” colocadas una junto a la otra, mientras que el maletero trasero de 100 litros permite guardar, por ejemplo, un par de bolsas para una escapada de fin de semana.

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