Más de 200 conductores de ambulancias protestan frente a la casa de Vara en Mérida

Los trabajadores del transporte sanitario consideran que la concesión del contrato a una empresa andaluza supone un recorte de derechos laborales

EFE

Más de 200 trabajadores del transporte sanitario extremeño se han concentrado hoy a las puertas de la Residencia Oficial del presidente extremeño en Mérida en protesta por el contrato adjudicado a la empresa andaluza Ambulancias Tenorio e Hijos que, a su juicio, supone un recorte de derechos laborales.

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"Ni mentiras, ni promesas incumplidas" y "No nos lo creemos", son algunos de los cánticos que han coreado los trabajadores, quienes en algunos momentos han invadido la calzada en sentido a la rotonda de Lusitania provocando pequeñas retenciones de tráfico.

La sonora concentración ha sido convocada por la Plataforma de Trabajadores de Ambulancias de Extremadura en defensa del Sector (TAEdS), que pide a la Junta un plan de viabilidad del servicio adjudicado a la citada concesionaria pues, a su juicio, "no es viable".

El delegado sindical de los trabajadores por UGT, Rubén Serradilla, ha explicado que no se creen "absolutamente nada" de los dicho por las autoridades sanitarias regionales y temen que la subrogación de los trabajadores "no sea en las condiciones" que marca el convenio regional firmado recientemente.

En este sentido, ha argumentado que éstas no se pueden cumplir con el presupuesto por el que ha sido adjudicado el servicio. "Es imposible", ha dicho Serradilla.

"Si son 25 millones y las nóminas valen 29, de dónde va a pagarnos este señor", ha advertido el representante sindical, para alertar después de que la calidad del servicio va a mermar y "quien primero va a pagar las consecuencias son los pacientes que no van a poder recibir su tratamiento en su momento adecuado".

Además, considera que van a "intentar hacer de cualquier manera contratos basura" a los conductores y despedir a la gente más antigua, y ha señalado que donde opera esta empresa "hay muy pocas cosas buenas que digan de ellos".

Según Serradilla, el 90 % de los conductores están totalmente indignados con la decisión que ha tomado el consejero de Sanidad, José María Vergeles, y el director gerente del SES, Ceciliano Franco, quienes ven las cosas desde fuera, los toros desde la barrera.

Ante la llamada a la calma del consejero, ha apostillado: "a mí el consejero no me tranquiliza, cómo me va a tranquilizar una persona que no hace más que mentir. No me creo nada ni de Vergeles, ni de Vara, ni de Ceciliano Franco".

En esta línea, ha acusado a Vara de "mentir ante notario cuando dijo que defendería a las empresas extremeñas y los puestos de trabajo".

El delegado sindical ha advertido también de que las acciones de protesta van a continuar y que, por muchas zancadillas que les pongan, van a tirar para delante y a luchar por sus intereses y los de sus familias.

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