El pasado industrial todavía está presente

Derrumbe de la famosa chimenea de La Corchera. :: /J.M. ROMERO
Derrumbe de la famosa chimenea de La Corchera. :: / J.M. ROMERO

Se han inaugurado dos hitos recordando dónde estaban el Matadero y la Corchera | Una muestra dedicada a la labor que Fernández López desarrolló en la ciudad pone de actualidad una época floreciente de Mérida

M. ÁNGELES MORCILLO MÉRIDA.

Muchos lo saben. Quizás los más jóvenes no. Pero Mérida tuvo un floreciente pasado industrial. Un pasado que no ha muerto en la memoria de los que participaron en esta parte de la historia de la ciudad. Ahora, parte de ella, se rescata para ser mostrada en una exposición que se puede ver en el centro cultural Alcazaba hasta el 24 de enero. Se llama 'Cuando sonaba la sirena. José Fernández López y la Mérida industrial'. Está organizada por el Ayuntamiento, el Consorcio de la Ciudad Monumental y la Junta de Extremadura.

Una muestra que pone el foco en una de las personalidades más importantes e influyentes de la ciudad económica y socialmente hablando. Se trata de José Fernández López (1904-1986). Industrial de origen gallego, pero muy vinculado a Mérida, fue además de un gran empresario un benefactor de la ciudad con su mecenazgo cultural y arqueológico.

La exposición pretende ser un homenaje a su figura, a todo lo que hizo. Pero nace también con la idea de ilustrar al ciudadano de la Mérida actual acerca de la vida y figura del importante industrial y mecenas, así como de la Mérida de su tiempo. Una ciudad donde desarrolló una buena parte de su labor profesional, pero también de su vida personal. Fue un personaje de importancia capital para la Mérida de la segunda mitad del siglo XX, cuya influencia para transformar el perfil socio económico de la ciudad es insoslayable.

Luis Fernández López, uno de los hijos de esta figura dice que los años que su padre pasó en la ciudad «estuvo muy enamorado de ella».

Muchos puestos de trabajo

Destaca de la labor de su padre, sobre todo, la creación de puestos de trabajo. «En el Matadero industrial creó unos 1.000 empleos directos, en La Corchera, en su momento más álgido, unos 800... También fue pionero en todo lo relacionado con I+D+I en cuanto a una empresa de exportación de cítricos, que creó en Badajoz. Esto posibilitó que hubiera un importante ingreso de divisas en aquellos años y la salida de mercancías perecederas como las naranjas o los limones, que las colocaba en cuatro días en Alemania o Inglaterra», explica.

Hito conmemorativo donde estaba el Matadero
Hito conmemorativo donde estaba el Matadero / J.M. ROMERO

Como aportación cultural hay que recordar la figura de mecenas que ejerció, sobre todo en las inversiones que hizo para la recuperación del recinto de La Alcazaba y de la Casa del Mitreo, la Biblioteca de Maximiliano Macías que adquirió y que donó al Museo Nacional de Arte Romano, una colección de Geología de Sos Baynat.

Los que conocen su labor, lo califican como un «hombre ejemplar». Ese es uno de los aspectos que ha animado a crear una Fundación en su nombre. Será privada, pero contará con el apoyo de la Consejería de Cultura e impulsará proyectos culturales y de patrimonio.

Como complemento a esta exposición, el pasado día 14 también se inauguraron dos hitos conmemorativos en los lugares donde estaban dos de las grandes industrias de Mérida como fueron el Matadero y la Corchera. Durante años dieron empleo a miles de personas de la ciudad y comarca. Estos dos hitos servirán para homenajear a estas dos industrias y a quienes allí trabajaron.

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