Osuna dice que la azucarera aún no ha pagado las tasas de las licencias solicitadas

Osuna dice que la azucarera aún no ha pagado las tasas de las licencias solicitadas

Asegura que la empresa está pendiente de una autorización del gobierno central para poder instalar una planta de cogeneración de energía

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

La empresa azucarera que baraja la idea de instalarse en Mérida, «aún no ha abonado las tasas correspondientes a las licencias que tiene solicitadas». Así lo confirmó este lunes el alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, durante la inauguración de la II Semana del Diseño en Mérida.

Hay que recordar que el pasado mes de diciembre, el primer edil anunciaba que por parte del Ayuntamiento ya se había girado, a petición de la empresa, las tasas de otorgamiento de licencia urbanística y de licencia de obra.

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Asimismo, pidió de nuevo «prudencia» a la hora de hablar de este tema. En este punto criticó las declaraciones de un miembro de Ciudadanos que dijo hace unos días que en breve ya se sabría la decisión de la empresa sobre si instalarse o no en Mérida.

También dijo que la última información que se tiene en el Ayuntamiento sobre este proyecto es que la empresa está pendiente de una autorización especial del gobierno central para poder instalar una planta de cogeneración de energía vinculada al proyecto. «En ese punto es donde está ahora mismo el proceso. Un trámite que le permita ser sostenible, no solo por comprar energía en la red, sino también para tener una cogeneración mixta», indicó el alcalde.

Es decir, que la empresa quiere asegurarse que va a tener la suficiente capacidad de generación de energía que necesita la planta para estar en funcionamiento.

Esta empresa registró el pasado 6 de noviembre en el Ayuntamiento una solicitud para iniciar los trámites para declarar su proyecto de interés municipal.

A mediados de diciembre del pasado año recibió, por parte de la Junta de Extremadura, la Declaración de Impacto Ambiental, uno de los trámites necesarios para poder seguir adelante con el proyecto. Esta perderá su vigencia si la ejecución del proyecto no empieza en un plazo máximo de cinco años.

La instalación en Mérida de la azucarera supondría según los cálculos, la creación de unos 200 puestos directos en una fábrica con capacidad para transformar hasta 5,4 millones de toneladas de remolacha al año. La planta funcionaría unos 150 días al año, con tres turnos diarios.

El impacto para el campo extremeño de esta azucarera pondría en marcha a 3.000 productores de remolacha, y generaría más de 100.000 hectáreas de cultivo, y miles de jornales. Se espera que la empresa se decida pronto.

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