Un Nerón vanidoso se estrena en Mérida con una tragedia de ambición por el poder

Representación de 'Nerón' / BRÍGIDO

La historia de traiciones y abusos de los poderosos tiene una gran conexión con el mundo real

BEATRIZ BRAVO

La historia de un vanidoso y coqueto Nerón se estrenó en el Festival de Teatro Romano de Mérida con una tragedia que lleva al extremo las consecuencias de la ambición por el poder. La traición, el hedonismo y los abusos de los poderosos tomaron el escenario ante la atención del público emeritense.

Más información

Una obra correcta, sin muchas sorpresas pero que se llevó el aplauso final del público para un espectáculo que destaca especialmente por su trama. Un trabajo bien conseguido del autor del texto, Eduardo Galán, que supo mantener el interés del espectador en toda la representación.

Raúl Arévalo da vida a un Nerón déspota, con una entrada que arremete contra el público como si de aquella Roma se tratara, la que ardió en llamas y le traicionó. Al fondo de la escena, las colosales columnas del teatro donde transcurre la tragedia con alguna gracieta bien recibida por el público que casi llenó las gradas. Este Nerón es un personaje casi cómico a veces. Ambicioso, egocéntrico y déspota, se muestra como un locuelo enamorado de las artes que intenta hacer méritos en la música y la poesía.

 La actuación de Raúl Arévalo ha sido increíble y en conjunto la obra ha estado fenomenal

La actuación de Raúl Arévalo ha sido increíble y en conjunto la obra ha estado fenomenal Rubén Morcillo | Villanueva de la Serena

El emperador no gusta realmente a nadie de su alrededor, empezando por su madre, Agripina, la más tirana de los personajes. Agripina acabó con la vida de Claudio para hacer de su hijo un mandatario de Roma a su manera. Pero sus sucesivos intentos son frustrados porque, como ocurre en la vida misma, no se puede cambiar a las personas.

'NERÓN'

Repato
Raúl Arévalo, Itziar Miranda, José Manuel Seda, Diana Palazón, Francisco Vidal, Javier Lago, Daniel Migueláñez y Carlota García.
Versión
Eduardo Galán.
Dirección
Alberto Castrillo-Ferrer.
Escenografía
Arturo Martín Burgos.
Música orginal y espacio sonoro
David Angulo.

Esa conexión con la realidad se percibe en cada uno de los personajes. Agripina (Itziar Miranda); Popea (Diana Palazón); Petronio (Francisco Vidal); Tigelino (Javier Lago) San Pablo y Esporo (Daniel Migueláñez) y Ligia (Carlota García), bien pueden representar un perfil concreto de la sociedad actual y los valores, o falta de ellos, en torno al ejercicio del poder en el presente.

La arena del Teatro Romano es a menudo testigo de que la historia se repite, y el drama de Nerón es un ejemplo más. Dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer, la tercera obra de la 64 edición del Festival de Mérida se caracteriza también por mostrar la soledad del poder, un emperador que busca continuamente la aprobación de los demás, tanto para los asuntos oficiales como en sus caprichos y sus supuestas habilidades.

En su papel, Arévalo parecía frío al inicio, pero fue acomodándose poco a poco en el interior de la túnica de emperador y logró bordar sobre todo los puntos de excentricidad del personaje. Brillante fue la actuación de Itziar Miranda como la madre mala pero enamorada de su hijo, a quien tan pronto trata de dominar como se rinde a su erotismo. Igual que a la actriz conocida por su papel de Manolita en la serie de televisión Amar es para siempre, también se ve disfrutar sobre el escenario a Diana Palazón, quien ya sabía lo que es pisar estas piedras y se lució como la mujer manipuladora y lujuriosa del emperador.

Francisco Vidal demostró todas sus tablas con su personaje, el principal asesor de Nerón. Todos los colabores adulaban al emperador, pero Nerón tenía predilección por Petronio, a quien no perdona que se quitara la vida sin su permiso.

 La historia de Nerón está muy bien contada en esta obra. Además creo que es una versión muy real

La historia de Nerón está muy bien contada en esta obra. Además creo que es una versión muy real Guadalupe Mancha | Mérida

José Manuel Seda cumplió con su interpretación de legendario romano honesto, que se enamora de una dulce cristiana, a quien da vida Carlota García. Es un amor a contracorriente por las circunstancias de la época, que también se ve perturbada por el deseo que Nerón y Popea tienen por Marco Vinicio.

La frontera entre el paganismo y el cristianismo se manifiesta también en las apariciones de Pablo de Tarso, que predica el amor entre los hombres entendido de manera muy diferente a la que manifiesta Nerón. De otro lado, Esporo muestra la sumisión total hacia el emperador , mientras para su asesor Tigelino no dudó en traicionarle cuando el poder se le iba de las manos a Nerón.

De nuevo, la obra conecta con el mundo real cuando Agripina dice que creó un monstruo y Roma lo alimentó. «Vosotros sois los culpables» dijo dirigiéndose al graderío. El incendio de Roma desató la locura de Nerón, dispuesto a arrasar con todo para crear un nuevo imperio y gobernar a base de música y versos.

Por el camino mata a Popea, arrastrado por los fantasmas de su madre, y convierte a Esporo en su nuevo objeto sexual. Pero incapaz de gestionar una crisis y abandonado por los suyos, se quitó la vida. «Qué ironía que ni el hombre más poderoso puede elegir su destino», dijo.

 Me ha parecido una obra maravillosa, como siempre que vengo al Teatro de Mérida

Me ha parecido una obra maravillosa, como siempre que vengo al Teatro de Mérida Mariangeles González | Balboa

Tras el estreno, el director de la obra agradeció la acogida del público, que les dio «el empujón y la energía» para las siguientes representaciones. Para Arévalo es un «sueño cumplido» actuar en Mérida y Diana Palazón no imaginaba que actuar aquí sería «tan gozoso».

Itziar Miranda aventura que el elenco no querrá marcharse de Mérida el domingo. «Nos vais a tener que echar», dijo. José Manuel Seda no quiere esperar otros 18 años en volver a este escenario que para el veterano Francisco Vidal era la joya de la corona en su carrera. Javier Lago destacó el honor de actuar en este lugar y la joven Carlota García agradeció la oportunidad de participar en este proyecto «increíble».

Tras 'Nerón', la próxima obra del Festival de Teatro será Esquilo, de El Brujo, del 18 al 22 de julio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos