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Condenados a 23 y 31 años de cárcel los principales acusados del tiroteo de San Lázaro

Imagen del juicio por el tiroteo celebrado a principios de mayo en Mérida.
Imagen del juicio por el tiroteo celebrado a principios de mayo en Mérida. / HOY
  • La Audiencia impone penas de prisión a doce acusados del enfrentamiento armado entre las familias Montoya y Vargas

El enfrentamiento a tiros que mantuvieron el 3 de agosto de 2011 las familias Vargas y Montoya en el barrio de San Lázaro de Mérida se ha saldado con importantes condenas para los principales acusados. No tan altas como solicitaba el fiscal (que elevaba las peticiones de penas hasta 50 y 60 años), pero sí cuantiosas. 31 años de cárcel para Félix Montoya, al que la Audiencia de Badajoz declara autor del asesinato de Isabel Vargas y de otra serie de delitos; y 23 años y seis meses de cárcel para José María Montoya, autor según los hechos probados por el tribunal de la muerte de Joaquín Vargas y de otras tentativas de homicidio.

El resto de los acusados son condenados a penas inferiores: las más altas, entre diez y once años de cárcel para quienes la Audiencia acredita que dispararon y a los que se les considera autores de delitos de homicidio en grado de tentativa. Las penas más bajas, de uno o dos años años de prisión, se les imponen a quienes solo se les aprecia el delito de tenencia ilícita de armas.

Estas condenas se sustentan en los hechos que la Audiencia considera probados. Según el relato que se hace en la sentencia, las desavenencias de las familias Vargas y Montoya debido a la separación de un matrimonio formado por dos jóvenes de cada una de las familias, derivaron en un enfrentamiento armado en el que estuvieron presentes José Montoya y sus hijos Félix y Bernardina (ya fallecida), su nieto José María; sus yernos José Vargas y Lucas Suárez y su sobrino Lucas Díaz. Todos ellos acusados en la causa.

Por la familia Vargas estuvieron presentes Isabel Vargas, que murió por disparos; sus hijos Joaquín Vargas, también muerto a tiros; Manuel, que resultó herido, y Manuela. También estaban una nuera de Isabel, Fidela, y dos nietos.

Parte de la familia Vargas había viajado de Barcelona a Mérida para intentar mediar en el conflicto originado por la separación matrimonial. La sentencia relata con detalle que la fallecida, Isabel Vargas, acudió al domicilio de los Montoya para abordar el problema, pero la discusión sube de tono y cuando Isabel decide marcharse es tiroteada y muerta por Félix Montoya.

Disparos desde la ventana

A esta muerte le sigue un cruce de disparos con armas largas y cortas entre ambas familias. Los Montoya, según el tribunal, disparan desde las ventanas contra los Vargas, que se encontraban en la calle. Resultó muerto otro miembro de esta segunda familia, Joaquín Vargas. Otros dos participantes en el tiroteo, un Vargas y un Montoya, resultaron heridos. Y hasta un viandante que nada tenía que ver con el conflicto recibió disparos de perdigones. Cuando todavía continuaba el tiroteo la Policía Nacional acudió al lugar, detuvo a varios participantes y se incautó de varias armas. En las viviendas de las familias involucradas y en la calle se recogieron numerosas vainas de balas, cartuchos y balas. Hasta 192 proyectiles recogió la Policía procedentes de 40 armas distintas.

Además de los dos principales acusados, la Audiencia condena también a José Montoya, que suma diez años y medio de cárcel, por tres tentativas de homicidio; once años y medio para José Vargas; la misma pena para Lucas Suárez; diez años y medio para Lucas Díaz y Manuel Vargas; dos años de cárcel para Juan Silva y Miguel Ángel Díaz y un año para Juan Díaz y Juan Cortés. Las penas más bajas son por el delito de tenencia ilícita de armas.

En total, doce personas condenadas en distintos grados por el violento enfrentamiento entre la familia Montoya y la Vargas.

Al margen de las penas de cárcel el tribunal le impone a Félix Montoya el pago de de una indemnización de 100.000 euros a los hijos de la asesinada Isabel Vargas; la misma cantidad tendrá que pagar José María Montoya a la viuda y los hijos del fallecido Joaquín Vargas. Se impone el pago de una indemnización de 5.000 euros a Manuel Vargas por las heridas que le causaron.

La sentencia, que no es firme,puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.