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El Consistorio se plantea cerrar tiendas por vender alcohol a menores

Un agente de la Policía Local junto a bebidas incautadas en una tienda no autorizada. :: hoy
Un agente de la Policía Local junto a bebidas incautadas en una tienda no autorizada. :: hoy
  • La Policía Local seguirá recurriendo a agentes de paisano para aumentar la presión sobre los establecimientos que incumplen las normas

El Ayuntamiento de Mérida mantendrá la presión sobre las tiendas que venden bebidas alcohólicas a menores de edad con el objetivo incluso de conseguir un cierre cautelar que ponga en evidencia la importancia de esta infracción.

El concejal delegado de Policía Local del Consistorio emeritense, Félix Palma, señala que se continuará ejerciendo una labor de control por parte de los agentes municipales. Para ello, se volverá a pedir a la Delegación del Gobierno el permiso necesario para que puedan patrullar de paisano, algo imprescindible para poder descubrir ventas ilegales.

Palma señala que este permiso debe solicitarse para fechas concretas y periodos puntuales. La última autorización concedida por la Delegación del Gobierno expirará después de Semana Santa, pero la intención es seguir recurriendo a esta medida tanto para prevenir la venta de productos no autorizados a menores como para controlar que los ciudadanos paseen a sus perros con correa y limpien sus deposiciones.

Asimismo, el Gobierno local ha contado con la colaboración de inspectores de sanidad de la Junta de Extremadura. La participación de estos funcionarios permite ampliar el abanico de posibles sanciones.

También se han realizado visitas por sorpresa a locales de ocio nocturno donde los menores tienen acceso a bebidas alcohólicas. El delegado de Policía Local señala que ya se han presentado denuncias por estos hechos.

Palma señala que el objetivo es lograr el cierre de algún establecimiento, especialmente de los tipos multitienda en los que se ha detectado no sólo la venta de alcohol a menores, sino también tabaco mediante cigarrillos sueltos.

Esto puede suponer una doble infracción. En el primer caso, porque estas tiendas no están autorizadas a vender alcohol, o bien porque superan el horario de apertura permitido. En el segundo, porque el tabaco debe comercializarse por cajetillas completas.

El delegado de Policía Local señala que los establecimientos que realizan estas ventas ilegales están identificados y muy controlados, por lo que están expuestos a sanciones cada vez más graves y que pueden llegar al cierre cautelar. Pero para eso es necesario sorprender a los responsables de estas tiendas en el momento de la infracción, para lo cual es imprescindible que los agentes puedan patrullar de paisano. También están vigilados por policías de uniforme, pero en este caso se facilita la labor al infractor.

Según indica el delegado de Policía Local, las sanciones que se llegan a imponer a estos locales no siempre producen el efecto deseado, ya que el procedimiento administrativo es muy largo y en ocasiones difícil de ejecutar. Además, señala que estos establecimientos recurren en ocasiones a continuos cambios de titularidad, lo que complica aún más el cobro de multas.

Por eso la mejor manera de conseguir erradicar las ventas ilegales es mantener la presión con agentes de paisano, lo que permite detectar actuaciones irregulares e imponer sanciones que, en caso de reiteración, pueden implicar el cierre del establecimiento.

Desde comienzos de la legislatura, el Gobierno local ha incidido especialmente contra la venta de alcohol a menores. Tanto en fechas puntuales, caso de la Feria de Mérida, como en fines de semana aislados la Policía Local ha practicado requisas de mercancías, una labor que continuará en los próximos meses. «Es un problema que está en la calle», indica Palma.

Adaptarse a la nueva ley

El Gobierno local también ha participado en las reuniones promovidas por la Junta de Extremadura para afrontar esta cuestión en toda la región. El Ejecutivo autonómico de Fernández Vara se ha planteado como reto evitar que los menores se inicien en el consumo de alcohol a edades tempranas, para lo que ya ha elaborado un anteproyecto de ley específico.

Esta nueva norma, que aún debe pasar por el dictamen del Consejo de Estado antes de llegar a la Asamblea de Extremadura para tramitar su aprobación definitiva, obligará a los ayuntamientos de la región a modificar sus ordenanzas. Según la propuesta inicial, a la entrada en vigor de la nueva ley, prevista a los seis meses de su publicación en el Diario Oficial de Extremadura, ya deberán haber adoptado los cambios necesarios.

A este respecto, el alcalde emeritense, Antonio Rodríguez Osuna, considera que medio año es tiempo más que suficiente para tramitar la modificación de una ordenanza municipal, por lo que no cree que haya problemas para adaptarse a la nueva normativa autonómica.

La propuesta debería pasar primero por comisión informativa y después someterse a la aprobación del Pleno municipal. En este caso, el PSOE no cuenta con la mayoría necesaria, pero el primer edil emeritense espera que los grupos de la oposición se sumen a una iniciativa que pretende luchar contra el consumo de alcohol por parte de los menores de edad.