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«En Extremadura hay mucho talento pero tenemos trabas como empresarios»

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La placentina Miriam Cobo, en una sala de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida. :: brígido

  • Miriam Cobo Diseñadora que expone 'Entretelas' en la Escuela de Arte de Mérida

La diseñadora placentina Miriam Cobo, que fue Premio Extremeño de HOY en el año 2000, expone una muestra de sus trabajos en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida hasta el 7 de abril. 'Entretelas', que así se llama, es una selección de sus diseños de moda que van desde principios de los años 90 a la actualidad. Una muestra en la que se podrán ver algunas de sus prendas más experimentales, tanto de la firma Vacas Flacas, que ella fundó, como de sus obras más recientes firmadas como Cobo Madrid.

Todas tienen en común su relación con el mundo del arte y su interpretación del reciclaje y la reutilización de materiales. También hay prendas inspiradas en la reproducción de pinturas de grandes maestros del siglo XX, y artistas urbanos mediante la técnica de patchwork, que se basa en la combinación de diferentes retales con la idea de crear distintas formas y texturas.

¿Cómo decidió exponer en la Escuela de Arte de Mérida?

La Escuela de Arte me propuso el pasado año hacer una exposición en el centro un poco retrospectiva de mi trabajo como diseñadora desde mis comienzos hasta ahora. Lo pensé y me pareció una idea muy buena porque no he hecho una exposición similar. Cuando he montado exposiciones han sido en determinadas épocas de mi vida pero no retrospectiva, sino de algún tema en particular. Así que empecé a buscar cosas de mis comienzos y encontré trabajos de mi proyecto fin de carrera, de la época de Vacas Flacas, la firma compartida con mi socia, de Moda Extremadura y de la época actual. Estamos hablando de creaciones hechas a lo largo de 25 años en el mundo de la moda.

Le habrá resultado difícil seleccionar entre tants las prendas elegidas para la muestra, ¿no?

Sí. Ha sido muy difícil. De hecho, hay cosas que no he podido poner porque son demasiadas las que tengo y me apetecía ponerlas todas, pero no ha podido ser. Puede haber en la muestra unas 50 piezas.

Una vez expuestas, supongo que se habrá dado cuenta de la evolución de su obra ¿no es así?

Claro. Una de las cosas que hay en común de todo lo expuesto es que todas son piezas muy artísticas. Es de las cosas más experimentales que he hecho. Las cosas más comerciales no me ha parecido apropiado incluirlas en esta muestra. Y también el colorido y las mezclas de diferentes tejidos. Eso es algo en común que he seguido teniendo desde que empecé, pero de una manera natural, sin forzarlo. Pero sí que he notado la evolución, sobre todo porque al principio los diseños eran mucho más salvajes. Las prendas que yo hacía eran super expresivas, muy atrevidas... También tiene que ver mucho el contexto en el que las hice, ya que estudié en Plasencia y luego me fui a Madrid. Ese salto de la ciudad pequeña a la capital, a estudiar diseño de moda en una escuela en la que todo valía, donde se fomentaba la creatividad... Todo eso impulsó ese estilo y esa explosión de creatividad.

¿Cómo ve el sector de la moda de Extremadura?

Aquí siempre ha habido mucho talento. El problema que siempre hemos tenido es que como empresarios siempre hemos tenido más trabas. No por no ser emprendedores, sino un poco por el ambiente en el que nos movemos, porque Extremadura, quieras o no, básicamente es rural o turística. Pero sí se han hecho muchos esfuerzos como se hizo en la época de Moda Extremadura, que fueron seis años en los que se impulsaron mucho desde diseñadores que empezaban hasta grandes empresas. Yo ahora mismo veo el panorama un poquito más parado. Quizás porque ya no caminamos bajo ese paraguas tanto como en aquella época. Y luego también la crisis ha hecho que muchas empresas se hayan venido abajo, como Fuentecapala, que fue algo traumático. Está todo un poco acorde con la época que vivimos.

¿Cuáles son sus próximos proyectos, en qué trabaja ahora?

Sigo haciendo mis trabajos por encargo y nunca he dejado de diseñar y de hacer cosas a medida. Pero el año pasado pasé por la Escuela de Arte de Mérida con la intención de reciclarme y de prepararme y formarme con algo más. Entonces, me explicaron en qué consistía el ciclo superior de mosaico y empecé a hacerlo. Ahora estoy entusiasmadísima con esta técnica.

Loca por los mosaicos

¿Qué le aporta el mosaico? ¿Qué ha descubierto de esta técnica que no sabía?

Pues varias cosas. Entre ellas, que yo creía que era una persona sin paciencia y he descubierto que sí que la tengo. Porque los mosaicos son algo tan minucioso que requieren de mucha paciencia, pero a la vez vas disfrutando de cada tesela que pones. Y otra de las cosas que he descubierto es que la Escuela de Arte de Mérida es fantástica. En este centro hay talento a rebosar. El ambiente que se vive, no solo en las clases, sino en los pasillos es de pura creatividad.

No tiene nada que envidiar a otras escuelas de artes que haya en Valencia, Madrid o Barcelona ¿no?

Para nada. Y te lo digo yo que he estado en la mejor escuela de diseño, la de la Politécnica de Madrid. Ahí pasaba algo similar, se respiraba arte por todos lados.

En cuánto a diseños, desfiles... ¿qué prepara para los próximos meses?

Como esto de los mosaicos me ha servido para reciclarme y coger nuevas ideas, lo que tengo en mente, de hecho ya trabajo en ello, es lanzar una colección basada en los mosaicos. No quiere decir que yo haga vestidos con mosaicos, sino que utilizando su técnica, en cuanto a minuciosidad y buscando volúmenes y formas, ya impulso una nueva colección.