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El centro cerró el pasado julio por baja demanda de clientes

En octubre de 2013 se anunciaba en el Ayuntamiento la puesta en marcha de un gran proyecto empresarial, el Centro Logístico San Lázaro en la terminal ferroviaria de Adif en la estación de tren. Con una superficie de 30.000 metros cuadrados, aspiraba a convertirse en un importante centro logístico del que partieran trenes desde Mérida a puertos de España y Portugal.

Se anunció que el proyecto estaría dirigido por la empresa Desarrollo Logístico Extremeño, con un capital social de 400.000 euros, formado por Avante, LB cargo con T Parque, el Puerto de Huelva, el cluster del envase y el transporte en Extremadura, Acorex, Caja Rural de Extremadura, Unión Extremeña de Cooperativas y el Ayuntamiento.

El centro se inauguró en marzo de 2014. Para el estudio de viabilidad se tuvieron en cuenta las principales mercancías de la región como el aceite, la aceituna, el tomate y el vino. Apenas dos años después el centro echó el cierre definitivo por la baja demanda de clientes. La terminal de carga de mercancías ya cesó su actividad en noviembre de 2105. No se encontró una nueva inyección de capital que los socios pudieran asumir para hacer rentable la situación. Imposible que unos ingresos mensuales de 12.000 euros pudieran luchar contra unos costes directos y de explotación de 25.000.

Desde la terminal emeritense partían dos o tres trenes semanales hacia el puerto de Sines cargados de concentrado de tomate. Pero para que fuera rentable habría que fletar al menos cinco con 700 contenedores. Esos eran los cálculos y las cifras que nunca llegaron.