Hoy

Con las goteras al juzgado

Salvador y María, en la cocina de su casa con un cubo. :: brígido
Salvador y María, en la cocina de su casa con un cubo. :: brígido
  • Un matrimonio se queja del agua que les cae del piso de arriba

María lo tiene complicado para cocinar. Tiene el suelo de su cocina lleno de cubos y el techo plagado de goteras y humedades. Una de ellas, de la que más agua cae, está justo donde tiene la lámpara. Bueno, donde tenía. Porque María la ha tenido que quitar para que los cables, con el contacto del agua, no hagan que salten los plomos y poder evitar algo más grave como un cortocircuito.

María Fernández de Córdoba y Salvador Cava residen en una vivienda de la calle Madrid, una cuarta planta del número 8. Un inmueble que tiene más de 45 años y en el que llevan prácticamente desde que se construyó. Son de Jimena de la Frontera (Cádiz), aunque llevan 50 años viviendo en Mérida, y sus tres hijos ya viven fuera de este piso.

Hace cinco años comenzó el problema de las goteras que proceden del piso de arriba, del 5º A. Un inmueble, cuyo dueño reside en Barcelona, y que tiene como inquilino a otro señor que vive de alquiler. Hay ciertos periodos, como ahora, en el que el agua cae a chorros en los cubos que tienen que poner en la cocina, aunque también afecta al pasillo de la vivienda y a uno de los dormitorios. En esta habitación María tiene un armario tapado con un plástico para protegerlo del agua y la humedad.

Hace unos 20 días que este problema se ha agravado y las goteras incomodan la vida de esta pareja hasta el punto de animar a Salvador a denunciar el caso ante los tribunales. De su seguro ha partido la idea de interponer una querella al dueño del piso por el problema de las goteras. «Nos sentimos totalmente desprotegidos y desesperados y ya no sabemos donde acudir. El dueño del piso no nos hace caso y el inquilino no puede hacer nada porque el inmueble no es de su propiedad. El seguro nos dice que puede arreglar los daños producidos en nuestra vivienda pero no puede acabar con la avería, cosa que no entendemos», declara Salvador.

No saben si el agua cae en su cocina porque hay una tubería que está picada o rota o por un problema en la llave de paso de la casa situada encima de ellos. «No podemos cerrarla porque eso afectaría a toda la comunidad de vecinos», indica.

Dice que está dispuesto incluso a pagar de su bolsillo a un fontanero para que revise las instalaciones del piso superior y acabar de una vez por todas con esta situación. «Quiero que al menos se corte el agua que gotea constantemente en mi cocina, lo que hace nuestra vida muy incómoda», señala Salvador.

Dice que en varias ocasiones se ha intentado poner en contacto con el dueño del piso para contarle el problema, pero que le es imposible, por lo que ve muy difícil la solución si este hombre no habla con el seguro de su vivienda para que arregle el entuerto.

Este matrimonio asegura que cuando en ese piso vivía otra familia también tenían el mismo problema que tienen en la actualidad con el agua. «Como no se arregló tampoco en aquel momento, el problema sigue estando ahí».

Ahora Salvador y su mujer esperan que alguien les ayude para que el techo de su cocina deje de gotear.