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Aqualia alerta de visitas que cuestionan la calidad del agua del grifo para vender equipos de tratamiento

  • La empresa asegura que el agua de los grifos de la capital extremeña está regulada por un "exhaustivo control sanitario"

La empresa concesionaria del Servicio Municipal de Agua en Mérida, Aqualia, ha alertado de que en los últimos días se han detectado llamadas telefónicas y visitas a domicilios de la localidad, "ajenas a la empresa", para concertar citas en las que, alegando "presuntos problemas de calidad del agua", pretenden realizar análisis de agua en el interior de dichos domicilios particulares.

En dichas visitas, según Aqualia, se insta a los clientes a comprar unos mecanismos de ósmosis o purificadores para "descontaminar" el agua.

Al respecto, la empresa señala en nota de prensa que estas personas están provocando "confusión e intranquilidad" a los usuarios en cuanto a la calidad del agua que consumen, "llegando incluso a realizar un truco químico en el que el agua del grifo utilizada de muestra se pone oscura".

La intención de estas personas es "convencer a los vecinos de la necesidad de adquirir costosos mecanismos de ósmosis o purificadores" para "descontaminar" el agua.

Aqualia recalca, así, que "en ningún caso" realiza este tipo de campañas comerciales y que si usaran su nombre para esta actividad "constituye un ilícito penal".

De igual modo, aclara que "cualquier agua, sea ésta del grifo o embotellada, contiene sales minerales necesarias para el organismo"; y añade que la prueba que estas personas realizan "consiste en aplicar un proceso electroquímico que hace reaccionar a esas sales minerales y oscurecerse, sin que esto signifique que el agua es de mala calidad o no potable, simplemente pone de manifiesto que esas sales minerales existen, pues de lo contrario estaríamos bebiendo agua destilada".

De hecho, apunta que si al agua tratada que dicha empresa considera "pura" gracias a su aparato le pone un poco de sal, "se pondrá igualmente oscura y sólo se le habrá añadido inocua sal de mesa, nada de contaminantes peligrosos".

Asimismo, destaca que el agua "tiene que tener minerales". "No debemos beber agua destilada ya que nos deshidrataríamos al eliminar nuestros propios minerales", recalca.

Por tanto, Aqualia manifiesta que el agua de los grifos de Mérida está regulada por un "exhaustivo control sanitario" que la "certifica" como "totalmente potable". Además, señala que analiza el agua de la red de distribución "en los puntos ya habilitados para ello, sin necesidad de acceder al interior de las viviendas".

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