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Pablo Iglesias avala la gestión de Álvaro Jaén: «Estoy más que satisfecho de su trabajo»

Pablo Iglesias, Álvaro Jaén, Irene Montero, Amparo Botejara y Rafael Mayoral, ayer en Mérida.
Pablo Iglesias, Álvaro Jaén, Irene Montero, Amparo Botejara y Rafael Mayoral, ayer en Mérida. / J.M. ROMERO
  • El líder de Podemos llega a la región cuando tres corrientes se disputan el liderazgo regional de la formación y se ha expulsado a 11 militantes

Pablo Iglesias Turrión estuvo ayer en el centro cultural Alcazaba de Mérida y, en su auditorio, con 550 personas, una pancarta gigante rezaba: «¡Vamos! El 17 de octubre se acerca el invierno. Nadie sin luz». Vino a la región por la campaña de Podemos contra la pobreza energética, los cortes eléctricos a familias víctimas de la crisis y contra los políticos que acaban en compañías eléctricas. «¡Vamos! Es un gran abrazo fraternal para decirnos unos a otros que sí se puede», clamó Irene Montero, su jefa de gabinete y portavoz adjunta en el Congreso.

«¿Cómo puede permitir el Estado que se robe a la gente con la subida de la luz?», añadió la congresista por Badajoz Amparo Botejara.

Iglesias y su equipo (también estuvo Rafa Mayoral, responsable de las relaciones con la sociedad civil) aterrizaron en Extremadura en un momento singular para su partido extremeño, con debate interno, críticas a su secretario general, Álvaro Jaén, y expulsiones de militantes.

Podemos está en la comunidad en plena disputa por la secretaria regional, que ocupa Jaén desde febrero de 2015, con el proceso de primarias que está abierto en la formación morada. Hasta tres plataformas o corrientes pugnan por los avales y por lograr presentar una candidatura hasta el próximo día 27.

Primarias y elecciones

Este proceso, que concluirá el 11 de noviembre con la elección del secretario regional de Podemos, se desarrolla también con la decisión reciente del comité de garantías estatal (dependiente de la dirección nacional) de suspender de militancia a 11 integrantes de diversos círculos (agrupaciones locales) que han criticado a Álvaro Jaén y su equipo. Se trata de una suspensión temporal de entre 6 y 10 meses y de una prohibición de presentarse a las elecciones internas. El motivo, criticar con dureza a la dirección regional.

«Estoy más que satisfecho del trabajo realizado por Álvaro», respondió Pablo Iglesias cuando se le preguntó. No obstante, matizó para rebajar su halago. «Sobre los procesos internos no puedo menos que mantener una moderación y cierta distancia que contribuyan a que esos procesos se desarrollen con la autonomía lógica que les corresponde».

Cuestionado por las expulsiones, Iglesias no se pronunció: «Las cuestiones internas relacionadas con la actividad de Podemos Extremadura se les debe preguntar a sus órganos y a su secretario general».

«Ya no creo en el proyecto. El aparato de aquí y de Madrid se han impuesto. No se permite la crítica. Esto es un fraude democrático», resume José María Guillén, uno de los expulsados, del círculo de Usagre. Guillén está con Entre Todos Podemos, la corriente que se presenta como independiente y seguidora de los principios originales del partido.

«Creo que se han equivocado en las formas. No son maneras», le replica Raúl Gijón, uno de los portavoces de la plataforma Entre Iguales Podemos, apoyada por el diputado autonómico Obed Santos. Entre Iguales compite con la candidatura oficialista con un discurso plenamente asambleario e integrador con otras fuerzas de izquierda y movimientos sociales. «Se han hecho cosas bien pero otras mal. Hay que apostar por una democratización del partido y dar cabida a todas las sensibilidades», resume.

Entre Iguales forzó en septiembre la convocatoria de un congreso regional pero aún no se ha convocado. En cambio sí hay elecciones para diseñar la ejecutiva de Podemos.

Extremadura Decide es la plataforma en la que está Jaén y los otros cuatro diputados en la Asamblea. También la que cuenta con el apoyo de Madrid aunque ayer, salvo besos, abrazos y halagos a Álvaro Jaén, Iglesias mantuviera distancia.

Donde sí se mojó fue con la investidura posible de Rajoy. «Siempre quedará sobre las conciencias de los socialistas entregar el Gobierno al partido más corrupto de Europa», proclamó Pablo Iglesias.