Hoy

La oposición rechaza un nuevo Plan General y demoler los quioscos de la plaza

Cartel colocado en uno de los quioscos de la plaza mostrando su rechazo a hacerlos nuevo. :: j. m. romero
Cartel colocado en uno de los quioscos de la plaza mostrando su rechazo a hacerlos nuevo. :: j. m. romero
  • El debate del pleno municipal se centró en dos iniciativas importantes del equipo de gobierno de Osuna

Los dos puntos más importantes para el equipo de gobierno incluidos en el orden del día del pleno ordinario de ayer fueron tumbados por la oposición. No bastaron los votos a favor del gobierno local para que se aprobara el inicio de los trámites para redactar un nuevo Plan General Municipal y llevar a cabo la revisión del Plan Especial del Conjunto Histórico-Artístico de la ciudad. El comienzo de este proceso fue rechazado con los votos en contra de todos los grupos políticos de la oposición, más los dos concejales no adscritos, que quedaron por encima del equipo de gobierno.

El otro de los puntos polémicos que se llevó a pleno ayer fue una proposición presentada por el PP para instar al gobierno municipal a que anule todos los procedimientos para la construcción de los nuevos quioscos de la Plaza de España. Esta proposición también fue aprobada por los votos de todos los grupos de la oposición.

En cuanto al primero de los asuntos, después de la exposición hecha por el delegado de Urbanismo, Rafael España, de la necesidad de contar con un Plan General Municipal por la antigüedad del Plan General de Ordenación Urbana, que data del año 2000, cada grupo expuso sus motivos de porqué no iban a votar a favor de abrir este proceso.

Todos los portavoces de la oposición, así como los concejales no adscritos, coincidieron en que un tema tan importante para la ciudad no se puede llevar a pleno «después de un verano» y «sin un debate previo sobre su urgencia y prioridad». «Si doy mi voto a favor es como entregar un cheque en blanco al gobierno local en materia de urbanismo», decía Juan Luis Lara, concejal no adscrito.

Para IU, cambiar la máxima y más importante norma de planeamiento urbanístico de la ciudad, cuando el PGOU actual solo está ejecutado en un 20%, según se dijo en varias ocasiones, no es de recibo. «Además no creemos que el Ayuntamiento esté ahora para grandes gastos», dijo Amparo Guerra, concejal de IU.

Desde Mérida Participa, Fernando González pidió retirar el punto y revisarlo con más calma. «No entiendo la celeridad de comenzar con este trámite» y declaró que sería mucho más costoso hacer un nuevo plan que adaptar el que hay a la ley y homologarlo a las normas actuales.

Desde el PP, la concejala Raquel Bravo dijo no entender cómo un tema tan importante quiere «despacharse deprisa y corriendo en una comisión, y que ni tan siquiera viene firmada por el equipo de gobierno, sino por un técnico municipal». Repitió la idea de que el 80% del PGOU está aún por desarrollar y que la homologación del plan actual no hace necesario la elaboración de uno nuevo, sino la adaptación del que está vigente.

El concejal de urbanismo recordó que cuando se expuso el punto en la comisión no surgió el debate entre los grupos y justificó el inicio de los trámites para hacer un nuevo plan general porque ahora es el momento en el que la administración regional puede cofinanciar este proyecto. Supondría unos 400.000 euros en total, de los cuales el Ayuntamiento solo tendría que pagar alrededor de 100.000.

El alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, dijo que será mucho mayor el coste del Ayuntamiento en multas y sanciones de propietarios de terrenos en la ciudad por no adaptarse el plan a la ley actual que lo que le costaría a las arcas municipales iniciar los trámites para este plan. Finalizó diciendo que hoy mismo llamaría a la administración regional para decir que el pleno rechazaba la ayuda económica ofrecida para llevarlo a cabo.

Necesidad de reforma

El punto que concierne a los quioscos de la Plaza de España se debatió. Todos los grupos se mostraron a favor de una reforma estética, aunque no de la manera que la quiere llevar a cabo el equipo de gobierno. El PP aseguraba que se va a quitar espacio a los ciudadanos y que como el periodo de concesiones se ha agotado estas se renueven sin necesidad de demoler lo que está hecho. «El proyecto elegido puede ser legal, pero puede quebrar la armonía de la plaza y su entorno», dicen desde IU.

«Esperamos que lo que se vote en el pleno, que es a favor de la proposición y, en definitiva, en contra de la demolición de los quioscos, salga adelante. No nos gustaría que cuando nos demos la vuelta el equipo de gobierno haga lo que le dé la gana, como ha hecho ya algunas veces», dijo desde el PP Raquel Bravo.

Osuna dijo que no se quitaría espacio a la plaza con los nuevos quioscos y que reportarían más dinero que ahora a las arcas municipales. Aún así, todos los grupos votaron a favor de la proposición presentada por el PP, o sea, en contra de la construcción de los nuevos quioscos.