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Vecinos de El Prado denuncian incendios y una nueva ocupación en Los Álamos

Dos niños señalan donde se encuentran las viviendas abandonadas y a medio construir. :: brígido
Dos niños señalan donde se encuentran las viviendas abandonadas y a medio construir. :: brígido
  • Los residentes se quejan de que las viviendas sociales están conectadas por un patio con los edificios abandonados

La situación en la que se encuentran las viviendas a medio construir de Los Álamos, en la urbanización El Prado, vuelve a causar quejas entre los vecinos que residen en la zona.

Una madrugada de hace varios días salió ardiendo uno de los locales situado en la parte baja de los edificios de viviendas que dan a la avenida principal. Se trataba de un inmueble que estaba cerrado y que antes era utilizado por el guarda de las obras cuando el edificio estaba en su fase de construcción. Alertados por el humo, varios vecinos de la zona pusieron en alerta a los bomberos de la existencia del fuego.

Estos dicen que en el lugar vuelve a ver presencia humana, gente que hace fogatas de forma habitual. Personas que acceden por el patio de los residentes y que se refugian en los edificios que se quedaron a medio construir. El patio es compartido por los bloques de pisos que compró la Junta de Extremadura, ahora viviendas sociales y cuyos inquilinos pagan 149 euros de alquiler, con los edificios que están a medio terminar. Unas viviendas que están totalmente desmanteladas, salpicadas de restos de fogatas, muros derribados, con escombros y basuras por el suelo y con filtraciones de agua.

Según comentan varios vecinos de la zona, algunos niños que viven en los bloques juegan en ese patio, con el consiguiente peligro que esto entraña para ellos.

Para evitar esta situación, algunos residentes han decidido instalar una alambrada para intentar separar los espacios. La valla ya presenta deficiencias y en algunos tramos está abierta y rota. El problema de fondo, por lo tanto, es que las viviendas sociales donde viven familias están conectadas por el patio con los edificios abandonados.

Algunos vecinos creen que la situación estaba mejor cuando las viviendas a medio hacer estaban ocupadas por familias enteras. Aseguran que, al menos, no había peligro para los pequeños del barrio. Otros, en cambio, confiesan que lo que quieren en realidad es que se tapie el patio para que el acceso a él no resulte tan sencillo. Sugieren la idea de levantar un muro similar al que se hizo en la parte exterior de la urbanización hace un par de años.

Posible venta

Rubén Sánchez, que es vecino de la urbanización El Prado, trabajó precisamente en la construcción de esas mismas viviendas instalando en ellas pladur. Asegura que llama a la Policía Local cada vez que se percata de que desvalijan las viviendas, aunque también indica que poco o nada se pueden llevar de ellas porque ya están vacías.

Comenta que la semana pasada varias personas le preguntaron desde una empresa si él sabía algo sobre la venta de esos pisos. Según le contaron, en la situación actual en la que se encuentran los inmuebles es muy difícil su venta. Afirma que le dijeron que la mejor manera de ponerlos a la venta sería que se hubieran quedado en el esqueleto. Ahora será necesario derruir todo lo que está hecho y dejar el edificio en su estructura para volver a construirlo si se da el caso. Eso fue precisamente lo que pasó con unos edificios que están enfrente de los Álamos y que se vendieron hace cinco años.

Otra de las vecinas, Concha Martínez, que vive en El Prado desde su construcción, se queja sobre todo de los ruidos que escucha. Además lamenta las condiciones deplorables en las que se encuentra el patio, lleno de cristales. Critica también que hay mucha basura en los garajes, que nadie utiliza porque los residentes prefieren dejar en coche en la calle, y pide encarecidamente que se levante un muro que delimite el patio para hacer más complicado el acceso. Teme que, como en el local anteriormente mencionado, en este espacio se produzca algún incendio o algo más grave.