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La Policía Local podrá derivar mendigos al Padre Cristóbal

Ropero del centro de transeúntes Padre Cristóbal. :: HOY
Ropero del centro de transeúntes Padre Cristóbal. :: HOY
  • Con la subvención al centro de Cáritas, el Ayuntamiento dispone de plazas para los casos que detecten los agentes o los Servicios Sociales

Los 24.000 euros de subvención que el Ayuntamiento destina al centro de transeúntes Padre Cristóbal se destinarán, básicamente, a la contratación de personal que atiende a los residentes. Según explica Carmen Yáñez, con este convenio el Consistorio tiene varias plazas reservadas para ocuparlas con casos urgentes que hayan detectado en la calle los agentes de la Policía Local o los Servicios Sociales.

El Padre Cristóbal dispone de 28 camas y suele tener una tasa de ocupación alta durante todo el año y la idea, por tanto, pasa por usarlo ante casos muy urgentes, que requieren de una solución extraordinaria.

Hasta el centro que gestiona Cáritas frente a la estación de tren llegan personas sin hogar derivadas por las cáritas parroquiales o los Servicios Sociales, como ocurre también al comedor social de El Prado, que siempre hace más comida para las llegadas imprevistas.

El año pasado, por el centro Padre Cristóbal pasaron 340 transeúntes. El dato anual varía porque depende de la prolongación de las estancias. En los peores tiempos de la crisis se quedaba menos gente porque se permanecía más tiempo. La inclusión social era más compleja.

El perfil mayoritario sigue siendo el de hombres de entre 45 y 65 años que no solo arrastran problemas económicos. También tienen que superar adicciones como el alcoholismo o la ludopatía o enfermedades mentales sin diagnosticar y sin tratar.

El programa de Cáritas en el Padre Cristóbal, a través de personal experto en intervención social, busca una atención integral y específica de cada uno de los que llegan.

En Cáritas ya han explicado muchas veces que nadie se queda en la calle y sin cobijo de un día para otro. A esta situación se llega por la suma de problemas que van agravando los problemas. El regreso también requiere su tiempo.

Para concienciar a los vecinos, cada mes de noviembre se repiten las campañas de lucha contra la invisibilidad del colectivo. De momento, no hay datos concretos y actualizados sobre personas sin hogar en Mérida porque se trata de un número que fluctúa entre la docena y la veintena. Los voluntarios también resultan fundamentales en esta labor.