Hoy

Un joven de veinte años muere ahogado en Proserpina

Las fuerzas de seguridad hicieron uso de un hidropedal para poder trasladar al joven de 20 años a la orilla del embalse. :: marta pérez
Las fuerzas de seguridad hicieron uso de un hidropedal para poder trasladar al joven de 20 años a la orilla del embalse. :: marta pérez
  • Equipos de rescate lograron sacar al joven del embalse emeritense y practicarle maniobras de reanimación, pero no pudieron hacer nada por salvar su vida

Decenas de familias y grupos de amigos se encontraban ayer en el embalse de Proserpina de Mérida con el fin de paliar las altas temperaturas en un ambiente distendido y ameno, una imagen que se repite cada julio con la llegada del verano. Entre los que decidieron calmar el calor en la playa de Mérida se encontraban tres jóvenes de entre 20 y 21 años, uno de ellos de Alange y los otros dos de La Zarza.

Todo se ajustaba a la normalidad hasta que los muchachos decidieron darse un chapuzón frente al puesto de vigilancia de Cruz Roja y varias familias que estaban en la orilla cerca de las tres de la tarde de ayer. Tras nadar durante unos minutos, los jóvenes decidieron regresar a la orilla, aunque uno de ellos ya había desaparecido. Para asombro de los chicos, no había rastro de Rubén Benítez, zarceño de 20 años, que cumplía 21 en noviembre. Ante la ausencia de socorristas y asistentes sanitarios de Cruz Roja, decidieron ponerse en contacto con las fuerzas de seguridad. El 112 de Extremadura registró la llamada de aviso a las 15.37 horas.

Los primeros en llegar a lugar de los hechos fueron los agentes de la Policía Nacional y los bomberos, que inmediatamente iniciaron las labores de rastreo con el fin de localizar al desaparecido, aunque para Rubén Benítez ya era demasiado tarde.

A 4 metros de profundidad

Según testigos que se encontraban en el lugar de los hechos, desde que el joven desapareció hasta que las fuerzas de rescate dieron con la víctima transcurrió más de una hora. Los agentes rastrearon la zona varias veces, tanto por la superficie valiéndose de un hidropedal, como bajo el agua con la ayuda de un bañista, antes de dar con el joven. Tras casi media hora, finalmente encontraron al desaparecido que estaba sumergido a unos cuatro metros de profundidad y a escasa distancia de la orilla.

Con la ayuda del hidropedal, la Policía Nacional y también Local, junto a los bomberos consiguieron trasladar a Rubén Benítez a tierra. El joven fue sometido durante veinte minutos a maniobras de recuperación cardiorrespiratoria por los servicios sanitarios. Aun así, no pudieron hacer nada por salvar su vida. Hora y media más tarde de la llamada de aviso, tenía lugar la inspección y el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Badajoz. Mientras, un equipo de psicólogos se trasladaba a La Zarza para dar la noticia a los familiares del joven. El resultado de la autopsia se desconoce, aunque todo apunta a que fue una muerte por ahogamiento.

Sin Cruz Roja

Familias que se encontraban a escasos metros del lugar en el que había desaparecido el joven destacaban, todavía impactados por lo ocurrido, lo silencioso del suceso. «Los chicos no pidieron ayuda, ni gritaron al ver que su amigo no aparecía, estaban como en estado de shock», indicaron algunos bañistas, quienes además apuntaron que se enteraron de lo ocurrido cuando la Policía llegó al embalse para iniciar la búsqueda y rescate del desaparecido. También criticaron el hecho de que el embalse no estuviera vigilado por ningún socorrista, ni hubiera voluntarios en el puesto de vigilancia de Cruz Roja, «con estos calores y estando en temporada alta». Algunos incluso no dudaron en hacérselo saber a gritos a los concejales que se encontraban en el lugar de los hechos.