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El jefe provincial de Tráfico dice que una oficina en Mérida no está justificada

La Algodonera, lugar donde se reclama la oficina de Tráfico. :: brígido
  • El Consistorio firmará un convenio para que los ciudadanos que cambien de domicilio no tengan que comunicarlo a este órgano

«La decisión de instalar una oficina local de tráfico en Mérida es una decisión política, aunque hoy en día, técnicamente, no está justificada por una serie de problemas bastante graves». Esto es lo que dijo ayer el Jefe Provincial de Tráfico de Badajoz, Pedro Ignacio Martínez, que se reunió con el alcalde, Pedro Acedo, en Mérida para tratar sobre diversas cuestiones.

Justifica estas palabras diciendo que en la Jefatura Provincial de Tráfico de Badajoz hay personal que tendría que trasladarse a la oficina de Mérida, lo que supondría, según sus palabras «desnudar a un santo para vestir a otro».

Asimismo, recalca que el hecho de que la mayoría de los trámites se puedan hacer ya a través de Internet o por administración electrónica hace que en muchas ocasiones carezca de sentido tener una oficina presencial, no solo en Mérida.

De todas formas, indica que la decisión no le corresponde a él mismo, que corresponde a la Dirección General , y que es «una decisión de corte distinto a mi competencia».

También se habló en la reunión de la firma de convenios, sobre todo el que se va a rubricar próximamente y que afecta al cambio de domicilio. Con su puesta en marcha se va a evitar que el ciudadano que cambie de lugar de residencia tenga que acercarse a la Jefatura de Tráfico a notificarlo. Lo podrá hacer directamente a través de la oficina municipal del padrón. Allí podrá autorizar al Ayuntamiento que comunique sus datos a Tráfico sin necesidad de pasar por Badajoz.

Otro de los temas que se trataron en este encuentro es la importancia de trabajar juntos para acabar, o al menos disminuir, los accidentes de tráfico en zonas urbanas, ya que ni estos ni sus víctimas se han reducido tanto como los que se registran en carretera. En este sentido indica que se ha notado incluso algún repunte ocasional en este tipo de sucesos.

Brindó el apoyo de la Dirección General de Tráfico al Ayuntamiento, no solo con la cesión de su registro de conductores o vehículos, sino con planes de seguridad vial urbanos, de movilidad sostenible, así como con la comunicación de accidentes, participación en las campañas de tráfico controlando sobre todo el uso del cinturón, del sistema de protección infantil o de la lucha consumo de alcohol o drogas.

Indicaba que Mérida no es «especialmente insegura ni peligrosa» en cuanto al tráfico se refiere, aunque indica que tiene un núcleo urbano estrecho, lo que provoca problemas de circulación, atropellos... También detalló que dispone de una buena señalización, que está en revisión, y que tiene un plan de seguridad vial urbana basado en una ordenanza municipal en materia de tráfico que engloba la movilidad sostenible.

Aseguraba que lo primero que hay que hacer en Mérida es conservarla. «Es una joya, por lo que no podemos correr el riesgo de que se nos venga abajo». Por eso propone que si hay que restringir el tráfico urbano en algunas zonas, se haga. Y que si hay que implantar un sistema de carga y descarga más elaborado, se tendrá que hacer.