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El laborismo británico vira a la izquierda con un programa «radical»

Jeremy Corbyn, durante la presentación del programa laborista.
Jeremy Corbyn, durante la presentación del programa laborista. / Jon Super (Afp)
  • Tras años de posiciones centristas bajo el influjo de "la tercera vía" de Tony Blair, el partido liderado por Jeremy Corbyn apuesta por las nacionalizaciones y el fin de la austeridad

Tras años de posiciones centristas bajo el influjo de "la tercera vía" de Tony Blair, los laboristas británicos presentaron este martes un programa electoral "radical y responsable", con nacionalizaciones y el fin de la austeridad.

El líder laborista y candidato a primer ministro Jeremy Corbyn ha justificado la necesidad de este giro a la izquierda para las elecciones del 8 de junio porque el país ha sido dirigido "para los ricos, la élite y los intereses ocultos" en los siete años de gobierno conservador.

"Cambiará nuestro país", ha afirmado Corbyn en el discurso de presentación del programa en Bradford, en el noroeste de Inglaterra.

En esta ciudad conocida por la juventud de su población, el veterano líder socialista ha comenzado su discurso recordando las dificultades "de los jóvenes que luchan por encontrar un trabajo", "los niños que crecen en la pobreza" y "los estudiantes que acaban sus carreras endeudados".

Su programa incluye un aumento de los impuestos para los salarios altos, a partir de 80.000 libras (94,000 euros, 103.000 dólares) anuales. Para los salarios superiores a 123.000 libras, el tipo impositivo sería el más alto, 50%.

Además, Corbyn ha prometido la renacionalización de los ferrocarriles, el servicio postal y las compañías de agua, y la creación de un "impuesto Robin Hood" a las transacciones financieras.

Con los nuevos impuestos, pretenden ingresar en las arcas públicas 48.600 millones de libras adicionales para financiar los compromisos del programa.

Entre otras promesas más, los laboristas quieren aumentar la financiación de la sanidad pública, construir un millón de nuevas viviendas para paliar su escasez y sus precios desorbitados, añadir cuatro días feriados a los ocho anuales ya existentes (la media en los países del G20 es de doce) y subir el salario mínimo.

Tras años de reducción de los servicios públicos, el partido de Corbyn quiere contratar 10.000 policías más, 3.000 guardas carceleros, 3.000 bomberos y 500 guardas fronterizos.

"Este es un programa para la esperanza. En contraste, la campaña conservadora se basa en una sola palabra: miedo", ha sentenciado Corbyn.

Los conservadores de Theresa May disfrutan de una ventaja de unos 20 puntos en los sondeos de intención de voto en las legislativas y, si se confirma tal diferencia, aumentarán la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes que lograron en 2015.

Paul Johnson, director del Instituto de Estudios Fiscales (Institute for Fiscal Studies), una organización independientes de análisis, los cambios propuestos por los laboristas supondrían un cambio significativo.

"La carga impositivia ya está aumentando. Si los laboristas llegan a recaudar los 49.000 millones de libras, tendríamos la mayor carga impositiva en 70 años", escribió en Twitter. Los conservadores tildaron el plan de "absurdo", y estimaron que sus rivales no habían medido bien su impacto. "Es la gente corriente la que pagará el caos de Corbyn", dijo el secretario de Hacienda David Gauke en un comunicado.

Sin embargo, para los militantes y simpatizantes laboristas que asistieron a la presentación, el discurso de Corbyn y su programa fueron muy recibidos. Cuestionado por gran parte de sus diputados, el líder sigue siendo muy querido por la militancia y arrasó en las dos elecciones primarias a las que concurrió.

Joe Ashton, un voluntario laborista de 29 años, dijo que "el programa es oficialmente diferente del de otros partidos, y prueba que no todos son iguales". "Creo que es radical sin ser extremo", añadió.