Hoy

Estados Unidos cambia de color

Dos jóvenes observan las manifestaciones por la muerte de Michael Brown.
Dos jóvenes observan las manifestaciones por la muerte de Michael Brown. / Scott Olson (AFP)
  • Se prevé que en 2060 la población blanca en del país sea minoría frente a la inmigrante, donde la comunidad con origenes hispanos podría suponer casi el 30% del censo

Misuri, 9 de agosto de 2014. Se escuchan disparos y un joven sin vida cae al suelo. Los protagonistas podrían ser cualquiera, pero no. El fallecido es Michael Brown, un chico negro de 18 años. El que sujeta el arma y efectúa hasta seis disparos es Darren Wilson, un policía blanco. Desde aquel día, los incidentes en las calles de Ferguson entre la comunidad negra y la policía blanca son constantes y el sueño de Martin Luther King de ver a los descendientes de los antiguos esclavos y a los de los antiguos esclavistas juntos a la mesa, se hace añicos. Da igual que en Washington mande Obama, los suyos siguen sintiendo el problema de la discriminación racial hasta el punto de que, según la Universidad de Brown, los WASP (blanco, anglosajón y protestante) viven en barrios donde el 75% de sus vecinos son blancos y el 8% negros.

Puesto que la integración no es total, las posturas siguen chocando así como las versiones sobre lo ocurrido. En su último informe, el Centro de Investigaciones Pew, evalúa la percepción que tienen los estadounidenses sobre aquel 9 de agosto en Misuri. La verdad es una y la conoce Wilson, el resto simplemente puede opinar sobre unos hechos que vuelven a avergonzar a una sociedad que presume de libertad e igualdad para todos.

Para la comunidad negra la igualdad es irreal, como también lo es la versión oficial de una Policía que, consideran, ha ido ya demasiado lejos. Por su parte los blancos tratan de quitar hierro al asunto asegurando que el problema racial no es tal y que si el que hubiera muerto hubiese sido un chico blanco, quizá el escándalo no habría llenado tantas portadas de periódicos.

Con esta polémica de fondo, no pocos se han preguntado cómo será la evolución de los distintos grupos que componen el crisol demográfico estadounidense, que en las próximas décadas podría cambiar de color. Dentro de 30 años, según cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos, de los blancos serán desplazados de su situación predominante por los descendientes de los inmigrantes latinoamericanos que llegaron al país hace 20 años. El informe atribuye este cambio demográfico al aumento de la inmigración asociado a una tasa de natalidad alta, así como al descenso de la población blanca cada vez más longeva y con menos descendientes. Para 2060 se estima que la población hispana pase de los 53.3 millones actuales, a 128 millones.

Por su parte, los negros también experimentarán un incremento poblacional de 20 millones de personas. De esto modo, a mediados de siglo sólo un 43% de la población en EEUU será blanca, el resto serán hispanos (31%), afroamericanos (14,7%) y asiáticos (8%).