«Quise ser hippie y en casa no me dejaron»

Integridad. «Las 'fake news' son lo que antes en periodismo llamábamos cagadas». / E. C.
Integridad. «Las 'fake news' son lo que antes en periodismo llamábamos cagadas». / E. C.
Juan Ramón Lucas Periodista

«Los mejores chistes de cáncer se los he oído a los que lo han padecido»

ARANTZA FURUNDARENA

El cáncer es un drama. Pero superarlo puede convertirse en una inspiración. 'Diario de vida', el libro que ha escrito Juan Ramón Lucas a beneficio de la fundación de su pareja, Sandra Ibarra, recoge los testimonios de 27 personas que han sobrevivido al cáncer. La conclusión es que hablar de una enfermedad mortal contagia vitalidad.

- Dicen que el cáncer te cambia la vida. ¿Se la ha cambiado a usted este libro?

- En cierta forma sí. El contacto con los supervivientes me ha removido y me ha hecho ver algunas cosas.

- ¿Por ejemplo?

- El valor de una promesa. Hay una persona en el libro que vivió el cáncer al mismo tiempo que su hija. La hija murió. Ella le prometió que sonreiría siempre. Y lo ha mantenido.

- Y usted se ha propuesto cumplir sus promesas.

- Lo intento. Ahora tengo un poco más de fuerza. También te cambia el conocer a gente que vivía insatisfecha y que después de la enfermedad decidió dar un giro a su vida. Yo me he preguntado: ¿Estoy haciendo de verdad lo que quiero?

- ¿Y qué se contesta?

- Que sí. Me divierto haciendo 'Más de uno' en Onda Cero. Pero también tengo objetivos. Mi meta para dentro de no mucho tiempo es retirarme a Asturias a escribir y a convivir con mis caballos y con mi pareja.

- ¿No quiere morir con las botas puestas?

- Sí, pero con las de montar, ja, ja... Me gusta mi oficio, pero llevo ya 40 años en esto y puedo dejar paso a otra gente. El éxito no es ni la fama ni el dinero.

- ¿Se ha puesto fecha de caducidad?

- Acabo de cumplir 59. Y a lo mejor me echa el mercado antes de lo que yo pienso... También dependerá de las deudas que me queden.

- ¿No decía que el dinero no importa?

- Pero tengo tres hijos que todavía están estudiando, y a los bancos y a los de las hipotecas sí que les importa, je, je...

- Un superviviente de cáncer confiesa que llegó a ponerse una pistola en la sien. ¿Usted qué habría hecho?

- No lo sé. Nadie se conoce lo suficiente. Yo creo que soy valiente, que tendría ilusión por salir, que le echaría ganas. Pero quizá los miedos puedan más.

- «Querer es poder», dice otro... ¿No peca el libro de optimista?

- Aquí nadie está haciendo postureo. Si el libro es positivo es porque estamos hablando de gente que lo ha superado, y en España son cien mil al año. Este es el primer paso para la Escuela de Supervivientes, para dar visibilidad a sus secuelas físicas, psicológicas... No partimos del concepto ñoño: «Si eres positivo, te curas». En el libro hay auténticos relatos de horror. Y, sin embargo, los mejores chistes de cáncer se los he oído contar a los que lo han padecido.

- «La vida no se puede alargar pero se puede ensanchar», dice Sandra Ibarra. ¿Ella le ha ensanchado la vida?

- Incluso alargado, quién sabe... Porque son ya trece años de convivencia y yo cada día me encuentro más joven, ja, ja...

- ¿Por eso lleva esas gargantillas de cuero?

- Eso son reminiscencias de cuando quise ser hippy y en casa no me dejaron.

- ¿Cómo vive un periodista de los de antes la era de la posverdad?

- Eso que se llama periodismo ciudadano me parece peligrosísimo. Ni es periodismo ni es ciudadano. Yo solo me creo aquello que sé que está contrastado. Se dicen tantas tonterías, tantas mentiras... Las 'fake news' son la versión nueva de lo que llamábamos cagada, cuando matabas a alguien que seguía vivo. La diferencia es que ahora es intencionado.

- «No te fíes de los que tienen diastema (incisivos separados), porque son mentirosillos», me dijo un amigo francés.

- No creo que el carácter lo determine la fisonomía. Pero, quién sabe, je, je, a lo mejor su amigo tenía razón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos