Dolce&Gabbana se resiste a morir

Dolce&Gabbana se resiste a morir

LUIS GÓMEZ

No serán los primeros modistos a los que les toque abandonar el mundo de la moda cuando les llegue su hora. El genial Christian Dior o el maestro Balenciaga dejaron de coser a su muerte. Y como estos, muchos más. Si Lanvin, Gucci y Givenchy, con sus lógicos altibajos, han sobrevivido y sido la envidia de muchas firmas fue gracias al esfuerzo y talento de sus 'herederos'.

Pero no todas las marcas quieren sobrevivir a sus creadores: Dolce&Gabbana se ha posicionado de forma rotunda. «Una vez estemos muertos, estamos muertos», aseguró hace unos días Stefano Gabbana acerca del futuro de D&G después de D&G. «No quiero que un diseñador japonés empiece a diseñar Dolce& Gabbana», reiteró. La peculiar pareja es dada a declaraciones rimbombantes con tal de llamar una atención que para nada necesitan. Son famosos, andan sobrados de pasta y las celebrities siguen locas por vestir sus espectaculares diseños. Pero... los que no quieren seguir son ellos. No quieren que nadie utilice sus nombres cuando descansen en paz. «Cuando nos separamos, nos dijimos a nosotros mismos que era mejor dividir todo, porque si uno recibía un golpe en la cabeza, al día siguiente el otro se habría encontrado a sí mismo tratando con alguien que no estaba involucrado en la industria, como, por ejemplo, mi primo, quien podría arruinar el negocio», bromeó Gabbana.

Ataúd cargado de dinero

«Al final, creamos un fideicomiso que ninguno puede tocar», anunció la mitad de este poderoso tándem. «Puedes tener todo el dinero del mundo, pero si pierdes la libertad, terminas preguntándote qué estás haciendo. Nadie entra en el cementerio con el ataúd cargado de dinero», expresó. Dolce tiene una cosa clara. Sabe que no dispone de tiempo para dilapidar su descomunal fortuna y se pasa la vida metido en los talleres. Es un enfermo del trabajo. Siempre está ocupado. «No me interesa enriquecerme, mi objetivo es el éxito», reconoce.

Las razones del porqué de poner fin a la casa de moda que fundaron hace tres décadas cuando ellos dejen de existir es un misterio en el que no quieren entrar. Posiblemente no quieran presenciar desde el más allá los abusos que se han cometido en otras firmas. «Todavía hoy en día sentimos que lo es mío es suyo y lo que es suyo es mío. Nuestros actuales compañeros lo saben», sostiene esta pareja de lo más terrenal.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos