«Admiro a la raza negra, tiene algo especial en el alma»

Reivindicativo. «El flamenco es la música de España y debería tratársele mejor». :: efe
Reivindicativo. «El flamenco es la música de España y debería tratársele mejor». :: efe

«No tengo nada contra EE UU aunque una vez me vetaron; mi nombre coincidía con el de un narcotraficante», explica el artista que defiende el mestizaje y la 'soulería' Pitingo Cantante

VÍCTOR NÚÑEZ JAIME

Antonio Manuel Álvarez Vélez (Huelva, 1980), 'Pitingo', se sienta, muy bronceado y repeinado, en una de las butacas aterciopeladas del Teatro de la Luz Phillips, en la Gran Vía madrileña, donde presenta su espectáculo 'Soul, bulería y más' hasta el 17 de septiembre. Derrocha la seguridad de un artista que ha mamado la tradición desde la cuna. La suya es una familia con tanto prestigio como los 'Valencia' y los 'Carpio'. Innovador y respetuoso a partes iguales. No le tembló la voz a la hora de acuñar la 'soulería', el soul a ritmo de bulería.

- Trabajó cargando maletas en el aeropuerto. Ahora, ¿usted carga su equipaje o se lo cargan?

- Yo lo cargo, por supuesto. Y recuerdo mucho esa etapa de mi vida. Si por alguna cosa tuviera que volver a vivir de eso, no se me caerían los anillos y lo haría.

- También formó parte de un coro gospel, pero se conoce que prefiere los teatros a las iglesias.

- (Ríe) Es verdad, así es. Estuve siete años en un coro gospel. También hice música a capella con un grupo más pequeño. Por eso siempre digo que lo que yo hago no es un producto prefabricado. Llevo en esto desde que tenía 10 años. Y desde entonces soy admirador de la raza afroamericana. Porque es evidente que tienen algo especial en su alma y en su garganta, a pesar de todo lo que han padecido. Es curioso: parece que el quid de la cuestión musical es el sufrimiento.

- Cada vez da más conciertos en el continente americano. ¿Se siente más apreciado en el extranjero?

-Yo me siento apreciado en España. Lleno los teatros en los que me presento y estoy muy agradecido. Pero es verdad que, muchas veces, aquí el flamenco no tiene la importancia que se le debe dar. En México, por ejemplo, las rancheras son muy apreciadas, y la gente conoce sus diferentes estilos y quieren mucho a sus artistas. Pues el flamenco es la música de España y debería tratársele mejor. Además, es Patrimonio de la Humanidad.

- En el mundillo flamenco abundan los puristas. ¿Cómo ha reaccionado ante las críticas que cuestionan sus mezclas musicales?

- Las que son respetuosas, para mí son muy respetables. Pero yo creo que debe haber de todo. Gente como Paco de Lucía y Camarón fueron muy criticados, ¿eh? Así que, comparado con lo que aguantaron ellos, es muy suave lo que a nosotros nos dicen.

- ¿Por qué se empeña en hacer versiones de los éxitos musicales de otros?

- Simplemente me gusta hacer homenajes a grandes artistas.

- ¿Y cómo lo trata el público en los distintos festivales flamencos a los que va?

- Pues ahí hago flamenco tradicional. Sé donde estoy y actúo en consecuencia.

- En 2012, cuando iba a dar un concierto en Estados Unidos, tuvo problemas. La Embajada le vetó.

- Sí, resulta que mi nombre coincidía con el de un narcotraficante. Y en la Embajada no me dieron el visado. Bueno, tuve que esperar a que se aclarara todo. Pero, al final, tuvimos que cancelar.

-Desde entonces, ¿ha vuelto a Estados Unidos o le quedó algún resquemor?

- He vuelto, sí. No hay ningún resquemor. Llevo muchos años en esto y sé cómo funciona la burocracia; y las cosas hay que hacerlas bien.

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