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Rebelde. «No me gusta  ser conducida en los coches ni en la vida». :: e. c.
Rebelde. «No me gusta ser conducida en los coches ni en la vida». :: e. c.

Cristina Almeida: «Esto tiene que estallar por algún sitio»

  • «Hoy cada uno se inventa la izquierda que quiere, hablan de nueva política y son más viejos que yo, que tengo 72 años»

Ha vuelto a casa de su madre, de 99 años, para «darle mimitos». Pero avisa: «Esa longevidad no la deseo. Yo solo quiero vivir mientras me divierta». Es la imparable Cristina Almeida, abogada, política, tertuliana y feminista extremeña, protagonista, junto con Manuela Carmena y Paca Sauquillo, del libro 'Cristina, Manuela y Paca', publicado por Península al cumplirse el próximo 24 de enero 40 años de la matanza de Atocha.

¿Dónde estaba usted aquel día?

En Chile, en un trabajo sobre desaparecidos. Javier Sauquillo estaba muy preocupado por mí creyendo que me iba a matar Pinochet y, fíjate, lo mataron a él en su bufete de Atocha... Me llamaron al hotel y me dieron la noticia. Caí desmayada.

Y aceleró su vuelta a Madrid.

Entré en aquel despacho y vi la vida ensangrentada: el abrigo de uno, la trenca del otro, los papeles de la reunión... Encontré seis balas. Me las guardé para saber de dónde venían esos tiros.

¿Eso es legal en un abogado?

Lo que no era nada legal es aquella matanza y que no hubieran encontrado esas balas en la inspección ocular. Yo estaba en la búsqueda de la verdad, la ilegalidad ya se había cometido.

Pero no pidió pena de muerte.

¿Cómo iba a pedirla si estoy en contra? La muerte de uno nunca compensa la de otro. La justicia es mucho más que una condena. La justicia para mí es cambiar el mundo.

¿Y qué ha cambiado más en estos 40 años: el mundo o usted?

El mundo ha cambiado para mal en muchas cosas y yo a mi edad he cambiado para irme aclimatando pero sin dejar de luchar por lo mismo. En Europa estamos con una vuelta a la insolidaridad, al miedo al diferente...

Y en América está Trump. ¿A qué santo se encomienda?

Al del sentido común. Pero todo esto nos lleva a la sinrazón. No creo que la sociedad pueda aguantar un retroceso tan grande. Esto estallará por algún sitio.

¿En el funeral de Mário Soares quedaba alguien de izquierdas?

El carnet de la izquierda hace tiempo que lo han descolorido. Hoy cada uno se inventa la izquierda que quiere. Soares también resultó aguado. Sin embargo, ahora en Portugal han hecho un pacto de izquierdas. No sé cómo aquí en junio no lo consiguió el PSOE.

¿Se va a subir al coche de Pedro Sánchez?

No, porque creo que vomitaría, pero no por él sino porque si no conduzco yo me mareo. No me gusta ser dirigida en los coches... Ni en la vida.

Así está usted: sin partido.

No guardo rencor a los partidos de los que me han expulsado. Hasta me hice amiga de Carrillo. Pero no voy a apuntarme al último partido que se considere más de izquierdas, porque la radicalidad no está en las formas. Y yo soy más de convencer que de morder. Todos estos politólogos no saben nada de la militancia. Hablan de nueva política y se han quedado más viejos que yo que tengo 72 años.

Por cierto, de Santiago Carrillo a Alba Carrillo... ¿Su papel de tertuliana ilustra la banalización de este país?

Ah, no. Yo salgo en 'Amigas y conocidas' porque me parece un programa que hace pensar a las mujeres. Lo uso para decir lo que pienso, y nadie me da instrucciones.

¿Es cierto que por Carmena se dejaría asar en una parrilla?

Me fío de ella más que de mí misma, je, je. Admiro su honestidad, imaginación e iniciativa. Luego dirán que está sucio Madrid... Lo tenía mucho más sucio la Botella. Madrid está animadísimo. Yo al centro ya ni voy porque creo que no quepo.