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Marisa Jara. «Somos peores que los hombres  a la hora de juzgar a las que engordan». :: A. aRIAS
Marisa Jara. «Somos peores que los hombres a la hora de juzgar a las que engordan». :: A. aRIAS

«Vivía con tres manzanas diarias y varios cafés»

  • «Hay muchas mujeres influyentes esqueléticas. ¿Todas tienen problemas de tiroides o es que más bien se privan de comer?», dice la modelo Marisa Jara

Charlize Theron engorda 15 kilos y se nos vende como un gran sacrificio de la actriz para lograr un Óscar. «Ganar peso está criminalizado», opina Marisa Jara. Reinas, princesas, actrices o abogadas como la mujer de George Clooney componen el selecto club de la 'talla 34' y hacen que la extrema delgadez se asocie al éxito. La exmaniquí sevillana Marisa Jara fue una de ellas. Pero tras muchas pasarelas, algunas «barbaridades dietéticas» y una bulimia, dijo basta. Hoy, a sus 36 años, convertida en modelo de la firma 'curvy' Elena Miró, Marisa se siente feliz en sus propias carnes y prepara un libro para denunciar la «enorme presión que soportamos las mujeres para estar delgadas». Tal vez la última frontera hacia la liberación femenina.

Pero usted sigue desfilando.

Desde luego. Con todas mis curvas. Y encantada. Por fin me quiero, me acepto y me gusta mi cuerpo. Lo que pasa es que ahora también diseño.

¿Para tallas grandes?

Yo no las llamaría así. La belleza no la dicta una talla. He diseñado una colección cápsula para Elena Miró, que es una firma italiana especializada en mujeres con curvas. De hecho, los mitos clásicos de la belleza como Marilyn Monroe o Sofía Loren tenían curvas... Hasta que llegó Kate Moss y lo estropeó todo, je, je...

Ahora lo que mola es la talla 34. ¿Ha visto a Kate Middleton?

Veo a menudo a muchas mujeres famosas e influyentes que estarían mucho mejor si ganaran peso. No me atrevo a juzgarlas porque tengo una amiga que hace dietas para engordar debido a un problema de tiroides. Sin embargo, ¿hay tantas mujeres célebres con problemas de tiroides? Yo diría que la mayoría de ellas están esqueléticas porque se privan de comer. Es así de simple. Yo lo he vivido.

Pero hay gente de constitución delgada.

Por supuesto, en mis años de pasarela conocí a modelos muy delgadas por naturaleza. Pero eran pocas. La mayoría tenía que hacer sacrificios. Y otras como yo, que soy grande y tiendo a engordar, verdaderas barbaridades.

Como cuáles...

He llegado a estar con tres manzanas al día y varios cafés. Eso era matarme de hambre. La dieta más extrema que hice fue la del sirope de savia: ocho días ingiriendo únicamente un brebaje hasta acabar casi moribunda. Llegué a poner en riesgo mi vida.

¿Cayó en la anorexia?

Caí en la bulimia, que es otro grave trastorno alimentario. Necesité ayuda psicológica. Pero me reeducaron y poco a poco, a base de comer con normalidad, fui recuperando mi peso y a mí misma. Hoy me siento liberada de aquella tiranía.

Fue novia de Joaquín Cortés, se ha casado dos veces... ¿Los hombres también le presionaron con respecto a su figura?

A algunos les encantan las chicas muy delgadas. Pero son pocos. A la mayoría de los hombres les gustan las mujeres rellenas y con curvas. Nosotras somos mucho peores que ellos en este aspecto. La presión viene más de la mirada de las otras mujeres que de los hombres.

El 'virus' en todo caso está en la sociedad.

Totalmente. Cuando engordó Tania Llasera porque dejó de fumar se armó un escándalo. Engordar está considerado casi un delito. Pero nadie se escandaliza porque mujeres como Angelina Jolie estén claramente por debajo de su peso.

¿Ha notado algún cambio en las pasarelas?

No. Ahí sigue imperando la talla 34. Pero sí hay marcas que empiezan a diseñar pensando en la mujer real. Sobre todo en Estados Unidos o Italia. España va un poco por detrás.

¿Oye algún comentario cuando desfila?

Hay quien me dice que estaría estupenda con siete kilos menos. Pero, lo crea o no, también me lo decían cuando estaba delgadísima... Yo es que ya ni escucho. Me siento sana y feliz, con eso me basta.