«Esto es siniestro total. Esta nectarina está muy dañada»

Secuelas de ayer / Brígido

Poli Nieto, agricultor de Arroyo de San Serván, tiene aún metido el miedo en el cuerpo. En su nave, en la travesía de Los Lobos, a escasos 20 metros del arroyo Tripero, las huellas de la inundación de ayer son visibles

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Poli Nieto, agricultor de Arroyo de San Serván, tiene aún metido el miedo en el cuerpo. En su nave, en la travesía de Los Lobos, a escasos 20 metros del arroyo Tripero, las huellas de la inundación de ayer son visibles. El barro sigue presente. «He quitado mucho barro pero sigue habiendo porque....(breve silencio). Tenía que ver cómo estaba esto ayer sobre las cinco y media de la tarde. El agua se metió y después el barro. Levantamos la arqueta porque no tragaba más», relata Tomás, un empleado de su explotación, mientras señala el centro de la nave.

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En las paredes de su nave, donde guarda sus aperos agricolas y su tractor, se ve la señal de hasta dónde llegó la mezcla de lodo y agua. Unos diez centímetros de altura. «La tormenta fue tremenda y, aunque el arroyo está bien encauzado y su anchura es grande, cuando llueve tanto en poco tiempo y arrastra troncos, hojas y barro de los campos pasa lo que pasa» agrega al equipo de HOY uno de los trabajadores del equipo mandado por la Diputación de Badajoz para solventar los desperfectos más evidentes en zonas del casco urbano. Además la Guardia Civil ha confirmado a este diario que ya se puede circular con normalidad por tramos de las carretera de circunvalación, Almendralejo y Torremegía que ayer estaban casi intransitables.

En el campo, la granizada ha destrozado parcelas de viñedo y frutales. «Esto es siniestro total. Esta nectarina está muy dañada», explica un agricultor.

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