Seo/Birdlife critica la conversión en regadío de espacios protegidos para las aves

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Bandada de grullas:: HOY

La intensificación agraria y el urbanismo han provocado un serio declive de algunas poblaciones

E.P.

La organización SEO/Birdlife ha criticado el aumento de solicitudes para transformar cultivos de secano en regadío espacios protegidos para aves esteparias, especialmente en zonas de interés para especies amenazadas en Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, Aragón o Navarra.

Al mismo tiempo, aplaude la decisión del Gobierno de Navarra que ha atendido a las alegaciones de la ONG y ha decidido no autorizar una nueva transformación a regadío en una ZEPA en su territorio.

Además, SEO/Birdlife insta a que España apueste por defender una Política Agraria Común que apoye «de forma decidida la ganadería y la agricultura de secano que contribuye a mejorar la biodiversidad y la sostenibilidad de los recursos».

Parte de más de las 600 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del territorio español llegaron a convertirse en refugio ornitológico gracias a la actividad agrícola y ganadera que se desarrollaba en el lugar.

Los cultivos tradicionales de secano, sobre todo los de cereal, son el hogar de especies como la codorniz, el sisón o la ganga. La intensificación agraria y el urbanismo han transformado muchos de estos espacios, provocando a su vez un serio declive de población de aves agrarias.

Sin embargo, la ONG expresa su preocupación por el significativo aumento de solicitudes para transformar cultivos de secano, ubicados en zonas protegidas o de reconocido interés para especies amenazadas o protegidas, en explotaciones de regadío. En la región, las zonas más amenazadas serían -Según SEO/Birdlife Extremadura- los Llanos de La Albuera, Orellana, Vegas de Ruecas y Cubilar, La Serena y las Dehesas de Jerez de los Caballeros, entre otras ZEPA.

La ONG explica que la transformación en regadío supone un cambio en la estructura del suelo, de la vegetación y del microclima, con consecuencias sobre las comunidades de especies que habitan en este ecosistema, desde los descomponedores hasta las aves, pasando por los insectos.

Asimismo, advierte de que esto se suma a otros efectos como los cambios de cultivo, el desarrollo de las infraestructuras de riego, la eliminación de vegetación natural y linderos, y una mayor mecanización y uso de productos fitosanitarios, lo que supone la pérdida de calidad del hábitat agrario para la biodiversidad.

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