Ciudadanos quiere exprimir en la región su momento más dulce

Ciudadanos quiere exprimir en la región su momento más dulceGráfico

Las encuestas anticipan un futuro prometedor para la formación naranja en Extremadura, aunque en la actualidad disponen de recursos muy limitados y una reducida estructura política

J. LÓPEZ-LAGO BADAJOZ.

Estos días es frecuente ver a extremeños en los que se ha despertado una repentina vocación política. Cayetano Polo, concejal en Cáceres y máximo responsable en la región de Ciudadanos, habla satisfecho de cómo crece el número de afiliados. A principios de semana eran 500 y sabe que antes de que acabe el mes de enero serán muchos más.

Polo lidera en Extremadura el partido de moda, el que capitanea Albert Rivera y desde las elecciones catalanas del 21 de diciembre también tiene la cara de Inés Arrimadas. Los tres pertenecen a la organización política que, según las últimas encuestas, podría superar a PP y PSOE si hoy hubiera elecciones en España, un subidón de adrenalina política que ahora hay que gestionar. Cuando llegue la primavera quedará un año para la próxima cita electoral -autonómicas, municipales y europeas- y la formación naranja aún no tiene una estructura sólida en la región.

ALGUNOS DATOS

38 concejales en 2015 que se han quedado en 32. En las elecciones de mayo de 2015 Cs consiguió representación en 16 localidades
Jerez de los Caballeros (1), Azuaga (1), Badajoz (2), Mérida (2), Almendral (1), Cáceres (4), Navalmoral de la Mata (2), Plasencia (1), Membrío (4), La Pesga (2), Garganta la Olla (3), Garciaz (3), Casatejada (1), El Carrascalejo (2), Valdeobispo (3), El Gordo (2) y Pueblonuevo de Miramontes (1). Han sido expulsados seis: Badajoz (1), Mérida (2), Talayuela (2) y Logrosán (1).
Agrupaciones
Hay en Cáceres, Badajoz, Mérida, Plasencia, Navalmoral de la Mata, Tierra de Barros, La Serena-Vegas Altas, Zafra y Coria. Grupos locales hay en Azuaga, Los Santos de Maimona y Montijo.
Previsión para 2018
La idea es consolidar grupos locales en la comarca de Olivenza y cerrar los de Valencia de Alcántara, Jaraiz de la Vera y Miajadas.
Comité Autonómico
Fue respaldado por el comité ejecutivo nacional el pasado 13 de noviembre. Máximo responsable sigue siendo el cacereño Cayetano Polo como portavoz. El resto de la ejecutiva la componen los pacenses Isidro Fernández (secretario de Organización) y David Salazar (secretario de Programas), la emeritense Marta Pérez Guillén (secretaria de Comunicación), el cacereño Antonio Ibarra (secretario de Acción Institucional), y la placentina María Victoria Domínguez (secretaria de Relaciones Institucionales).
Consejo general
Desde febrero de 2017 Extremadura tiene a cuatro extremeños en el Consejo General de Ciudadanos, el órgano de dirección del partido entre asambleas y que integran 125 miembros. Están Cayetano Polo, Francisco Piñero; la diputada María Victoria Domínguez y el concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Azuaga (Badajoz), Carlos Hidalgo.

32 concejales, un diputado provincial en Cáceres y una diputada en la Asamblea de Extremadura distanciada del portavoz del partido son su equipo actual en las instituciones extremeñas. Una sola sede regional, en Mérida, nueve agrupaciones y apenas una docena de grupos locales son su red orgánica, la cual se espera que crezca en este 2018 al calor de las encuestas.

Francisco Piñero, coordinador en Cáceres: «Me ha venido gente diciendo que quieren ser candidatos, y yo les digo que eso ya se verá»

María Victoria Domínguez, diputada en la Asamblea: «No lo estaremos haciendo mal cuando hay encuestas que nos dan entre seis y diez diputados»

Donde más se ha visibilizado su labor de oposición ha sido en el Ayuntamiento de Cáceres

Han expulsado a 6 de sus 38 concejales y su diputada autonómica va a ser juzgada por el TSJEx

Según su portavoz, Cayetano Polo, no presentarán lista donde no haya candidatos fiables

Tiene nueve agrupaciones en las localidades grandes y su reto este año es penetrar en las zonas rurales

Con la idea de dar directrices, el pasado viernes, día 12, el secretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías, viajó de Madrid a Mérida para reunirse con los coordinadores de las agrupaciones extremeñas. Les habló de que están «en una fase de cohesión que requiere mucho trabajo, compromiso, confianza». También de la necesidad de empezar a ganarse las pequeñas poblaciones rurales una vez se han hecho visibles en las once localidades más pobladas de Extremadura.

Fundado en 2014

Francisco Piñero, con pasado reciente en el PP, empresario cacereño del sector de los electrodomésticos, coordinador local de Cs en Cáceres y que ayudó a fundar este partido en Extremadura en 2014, está haciendo estos días casi tantos kilómetros como en campaña electoral. Es uno de los responsables de expansión del partido y la última encuesta, favorable hasta desbordar las previsiones más optimistas, ha multiplicado su tarea.

Habló con HOY cuando iba camino de Talavera la Real (5.400 habitantes) a explicar cómo montar allí un grupo local. El día antes le habían llamado de Hervás para lo mismo y anteriormente había estado en pueblos del Alagón, La Vera y Vegas Altas. «Todo el mundo quiere ahora hacer candidaturas en su pueblo. Lo que yo veía complicado al principio estas encuestas lo están facilitando», reconocía esta semana.

Tanto Polo como Piñero coinciden en que Ciudadanos ha hecho un buen trabajo desde que se dio a conocer en Extremadura hace cuatro años (el partido se fundó hace once en Cataluña). Pero también son conscientes de que tienen muchísima tarea por delante. «Lo dije en la pegada de carteles de 2015 cuando la gente no nos conocía. Ciudadanos ha venido para quedarse, no es flor de un día», afirmaba esta semana María Victoria Domínguez, su única diputada regional.

Para que esto ocurra primero han de crear una estructura de partido mayor que la actual. A continuación habrá que identificar a los líderes en cada población que pudieran arrastrar a los votantes; apartar advenedizos y confíar en que no protagonicen escándalos si se convierten en representantes públicos.

«Claro que me ha venido gente diciéndome que quiere ser candidato, pero yo les digo que eso ya se verá», explica Piñero, quien opina que no es tan difícil detectar al oportunista que se sube al carro de la política escondiendo intereses propios. «En Extremadura nos conocemos todos. Aún así nos equivocaremos en algún caso. Se trata de equivocarse lo menos posible»

Cayetano Polo admite que en 2015 se precipitaron a la hora de presentar unas listas donde se 'colaron' candidatos que a los pocos meses tuvieron que ser expulsados del partido. Dos de ellos en Talayuela, uno en Logrosán y tres más en plazas más visibles, con un concejal de Badajoz, Luis García Borruel, que ahora ha fundado su propio partido, y dos más en Mérida que ni se hablan entre sí. Los tres últimos mantienen sus actas como concejales no adscritos o en el grupo mixto.

Lógicamente, estas salidas no se ventilaron en un día sino que generaron polémica varias semanas, lo que afectó a la imagen del partido. Superados aquellos episodios, Cayetano Polo afirma ahora que al final su organización salió reforzada. «Ante una situación delicada y muy comprometida fuimos valientes para tomar decisiones que otros partidos no son capaces de tomar. Lo hicimos porque eso se esperaba en Badajoz y en Mérida».

Un asunto pendiente

Ciudadanos se presenta como un partido reformista. Quieren situarse en el centro y reniega de la 'mochila' -«de corrupción y enchufismo», en palabras de Polo- que tienen PSOE y PP.

Pero en Extremadura tiene un asunto pendiente, el de la diputada María Victoria Domínguez, que va a pasar por el banquillo como acusada tras haber sido investigada por un tema de prevaricación urbanística por el no derribo de unas viviendas ilegales en Plasencia cuando fue concejala de Urbanismo entre 2007 y 2010 con otro partido. El juzgado de Plasencia abrió diligencias en marzo de 2017, el caso Santa Bárbara pasó al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura y está en un punto en que el fiscal quiere que la política declare en juicio oral.

Domínguez, que es abogada, se niega a hablar del tema. Siempre ha rehuido dar explicaciones. Solo dice que casos como el suyo, o el de los concejales expulsados de Mérida o Badajoz, no están afectando. «Tanto es así que otros partidos manejan encuestas que nos dan entre seis y diez diputados en la Asamblea, señal de que lo estamos haciendo bien», decía esta semana.

Efectivamente, esas encuestas existen y se basan en que la formación que consiga sumar 15.000 votos más multiplica considerablemente su representación parlamentaria. En las autonómicas de 2015 que le dieron un escaño (la encuesta previa del CIS vaticinaba cuatro) Ciudadanos consiguió 27.833 votos y en las generales de 2016 subió a los 64.489 (ningún escaño en Madrid), por lo que trasladando la última cosecha a la región su número de diputados se dispararía. Por si acaso, en la cúpula regional del partido naranja esperan que el asunto judicial de Domínguez se resuelva cuanto antes para alejarlo al máximo de la próxima campaña electoral.

Tensiones iniciales

A estas alturas de legislatura todos en Ciudadanos reconocen que en la campaña de 2015 eran unos novatos y además el partido no se conocía o se asociaba a Cataluña. También hubo tensiones iniciales que algunos afirman no están enterradas. En Badajoz el primer candidato municipal que hubo, Antonio Manzano, se retiró porque no le gustó lo que vio.

También se bajó del carro el número uno por esta provincia, el abogado José Antonio García Ramos, cuando se repitieron las elecciones generales en 2016. Ahora ha vuelto y se ha integrado desde junio del año pasado como portavoz en la Agrupación pacense, que busca estabilidad tras funcionar con tres gestoras diferentes en tres años.

Un afiliado a Ciudadanos contaba esta semana cómo cuando este partido comenzó a fundarse en Extremadura en 2014 la propiedad de las siglas en cada territorio prácticamente se las entregaban al primero que llegara a Madrid y convenciera a algún miembro de peso en la ejecutiva nacional. Aquí hubo un pulso entre Badajoz y Cáceres que finalmente ganó el norte de la región. Cayetano Polo niega ahora esas tensiones entre las provincias. «Son anacrónicas», defiende, y argumenta que tres de las cinco secretarías de la nueva ejecutiva las ocupan personas de Badajoz.

Según Polo, ahora el panorama es diferente a los inicios. «Llevamos dos años trabajando y hay un año y medio por delante hasta las elecciones. Estamos creciendo en afiliaciones, pero trabajamos para que las listas sean lo más fieles al proyecto y si en algún sitio no hay que presentar lista porque la persona no nos convence no la vamos a presentar», afirmaba esta semana. En esta idea coincide con Piñero.

Para crecer los pasos que están dando son los siguientes. Si en algún pueblo hay interés en que el partido de Rivera exista primero se constituye un grupo local, para el que bastan tres personas, que designa directamente la secretaría de organización (en manos del pacense Isidro Fernández desde noviembre del año pasado). Una persona será el coordinador, la otra responsable de redes sociales (le llaman 'redic') y la tercera responsable de ciudadanía y encargada de captar afiliados.

Ya existiría un grupo local, que lo normal es que dependa de alguna población mayor cercana donde haya Agrupación. Si sube el número de afiliados y la organización lo autoriza podría existir una Agrupación en la localidad con una directiva de siete personas que sería votada ya por los afiliados de esa localidad.

Teodomiro Cayetano, de 50 años, es ingeniero informático y trabaja en la Junta de Extremadura desde hace 28 años. Fue militante de base del Partido Popular y bajo la administración de Monago ocupó un alto cargo durante dos años. Pero afirma que se desencantó -acabó «quemado», dice- y se dio de baja del partido.

Cayetano está impulsando en Montijo (15.600 habitantes) una Agrupación propia, ya que allí el partido depende de la de Mérida y a estas alturas ya considera que hay base suficiente para crear su propia Agrupación, que sería comarcal porque abarcaría a las poblaciones de Vegas Bajas, lo cual espera que ocurra antes de que llegue el verano.

«Sabía del proyecto de Ciudadanos y a los pocos años conocí a gente de Extremadura que estaba implicada y me invitaron a participar. En Montijo somos ahora treinta afiliados y solo dos hemos tenido un pasado en el PP y otra persona en el PSOE. Esto no es lo común. La mayoría es gente que jamás se ha relacionado con la política». Este extremeño reconoce que la cifra de afiliados se disparó en noviembre durante el 'procés' catalán de cuatro a treinta personas, y desde que se publicó la última encuesta llegaron tres personas más, de ahí que haya visto la oportunidad para consolidar a Ciudadanos en la población donde vive.

Ciudadanos solo tiene una sede regional, en Mérida, y se analizará si se crean dos más provinciales este año. De momento, se organizan a través de correos electrónicos y grupos de guasap. «Si alguna agrupación o grupo necesita reunirse suele hacerlo tomando un café y todo el dinero lo gestionan desde Madrid. Si se necesita alquilar algo para un acto se presenta un presupuesto y si se aprueba la factura la pagan desde Madrid», explicaba Teodomiro Cayetano.

En estos momentos los afiliados pagan una cuota mínima de diez euros al mes (5 para parados, jubilados o estudiantes) que se cobra de manera bimensual. Esto significa que los ingresos en la región rondan los 5.000 euros al mes, dinero que va a una caja central que redistribuyen desde la sede central de Madrid.

También se destina al partido de manera voluntaria una parte del salario de los cargos públicos. La asignación de los grupos no, ésta se usa para su funcionamiento.

Pasar a la acción política

Esta legislatura Ciudadanos ha sido decisivo en los ayuntamientos de Badajoz y Cáceres, donde han permitido la investidura del candidato del PP y han pasado a la oposición. Si hasta hace poco se presentaba como llave, según los sondeos Ciudadanos afronta por primera vez la posibilidad de gobernar.

La duda en Extremadura es si tiene experiencia , equipo y estructura suficiente. Hasta ahora el partido naranja solo está presente en las principales localidades y carece de penetración en ámbitos rurales. Además de las cuatro grandes ciudades -Badajoz, Cáceres, Mérida y Plasencia-, C's tiene agrupación local en Navalmoral de la Mata, Tierra de Barros (Almendralejo y Villafranca), La Serena-Vegas Altas (Don Benito y Villanueva), Zafra y Coria. A finales de este mes se habrán creado los dos comités provinciales.

En cuanto a presencia en las instituciones, Ciudadanos obtuvo 38 ediles en 2015, aunque le quedan a estas alturas 32 concejales en 16 ayuntamientos. Hay que saber que PSOE y PP obtuvieron 1.642 y 1.295 ediles el 24 de mayo de 2015. En cuanto a afiliados, solo el PSOE multiplica por veinte la cifra de Ciudadanos, vecinos dispuestos a movilizarse al toque de corneta.

Aconfesionales y liberales

En estos momentos el Ayuntamiento de Cáceres, con cuatro ediles, es donde mejor se visibiliza su política, la cual practican desde la oposición. En 2015 arrebataron la mayoría absoluta al PP de Elena Nevado y marcan la agenda. En Badajoz también contribuyeron a que el PP dejara de tener mayoría absoluta, pero ahora se les asocia a que son el bastón del PP. Polo lo niega y dice que esto es una invención de la oposición, PSOE y Podemos.

Ciudadanos es aconfesional y subraya su vocación reformista. En su ideario se define como un partido «liberal progresista, demócrata y constitucionalista» y su líder en Extremadura habla de un PP «agotado» y de un PSOE «a la deriva».

Lo cierto es que Cs está más cerca del PP que de cualquier otro partido. Por un lado, varios de sus dirigentes tienen un pasado en el Partido Popular, como el propio Francisco Piñero o la única diputada autonómica, Victoria Domínguez (luego fundó Unión del Pueblo Extremeño en 2007), si bien en la Asamblea ella ha demostrado más sintonía con el PSOE de Vara que con el PP de Monago, que fue especialmente duro con Ciudadanos durante la campaña.

Francisco Piñero entiende que a las filas de Ciudadanos llegue gente decepcionada con otros partidos. En Badajoz ha sido común ver a gente de UPyD en el núcleo fundador. Sin embargo, es más frecuente que se acerque gente que haya tenido relación con el Partido Popular, admite este empresario de Cáceres. «Vienen de todos los sitios- dice-, pero es cierto que del PP más, supongo que porque la ideología es más parecida y se sienten más identificados. Damos la bienvenida a todo el mundo, lo que no queremos es que venga gente para colocarse».

Para Cayetano Polo, no proceder de la política es mejor. «Mucha gente que llega nueva me dice que ellos no tienen ni idea de política, y yo les digo que mejor, aunque no digamos que no a nadie. Nos nutrimos de gente de la sociedad civil que tenga algo que aportar».

¿Si en las autonómicas de 2019 de nuevo nadie sacara mayoría absoluta -como en 2011 y 2015- con quién se sentiría más cómodo Ciudadanos, con el PSOE de Vara o con el PP de Monago? Cayetano Polo responde con suficiencia. «Eso se lo tienen que preguntar Vara y Monago, que serán los que se tengan que sentar a hablar con Ciudadanos porque estoy convencido de que vamos a ganar las elecciones. Y de gobernar con algún otro partido lo haríamos con el que defienda los valores de Ciudadanos. No nos sentimos más cómodos ni con unos ni con otros».

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