La producción de energía solar lleva cuatro años estancada en la región

Planta termosolar en Majadas, al norte de Cáceres. :: HOY/
Planta termosolar en Majadas, al norte de Cáceres. :: HOY

El Clúster de la Energía critica las trabas legales y ve el futuro de las renovables en las pequeñas instalaciones de autoconsumo

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Extremadura oferta electricidad por encima de lo que necesita debido a una sobreproducción de energía nuclear, y aunque las energías renovables representan una cuarta parte de las aportaciones que hace la región al sistema eléctrico, en el último balance que elabora la Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura se ha visto cómo el crecimiento de la termosolar y la fotovoltaica se ha detenido. Que proyectos en marcha no se hayan materializado aún y que no lleguen más inversiones a este sector que depende de sol y que hace unos años era prometedor en Extremadura han hecho que en la actualidad esta alternativa a la nuclear se haya estancado.

Así lo detalla el documento de 39 páginas 'Balance eléctrico de Extremadura 2016', que desde 2013 cifra en 849 MW la potencia termosolar instalada en la comunidad. En fotovoltaica la potencia instalada ronda los 561 MW, prácticamente la misma cantidad desde hace cuatro años.

En el clúster extremeño de la Energía, su presidente, Vicente Sánchez, opina que el futuro debe encaminarse hacia el autoabastecimiento, y este pasa por el crecimiento de las energías renovables. Por eso critica que ahora mismo estén limitadas por la ley, «que pone muchas trabas a su desarrollo».

Tres cuartas partes de la energía que produce la región procede de la central nuclear de Almaraz

En cuanto a la producción neta de energía eléctrica renovable, que supone poco más de la cuarta parte de la producción total, el informe de la Junta señala que en 2016 Extremadura produjo 5.778 GWh, un 16,4% más respecto a un año antes. Esta aportación se divide en un 43,5% en energía hidráulica, un 33% en solar termoeléctrica, un 18,3% en solar fotovoltaica y un 4% en térmica renovable, que pese a ser la más irrelevante fue la única que experimentó un incremento del 18,2% respecto al año anterior. Por contra, la solar termoeléctrica y la fotovoltaica registraron descensos del 3,7% y el 4,5% respectivamente.

En cuanto a la hidráulica, que es la más significativa del grupo de las renovables, subió en 2016 a 2.519 GWh, pero lejos aún de los valores de 2010, cuando se registraron 4.019 GWh en las 12 centrales hidráulicas de Extremadura, la mayoría situadas en la zona norte de la comunidad. Hay que anotar no obstante que la producción de esta energía está muy relacionada con las lluvias. Por ello, en este 2017, un año especialmente seco, es muy probable que la producción en este segmento descienda.

Volviendo a la termosolar, que aporta el 9,3% del total neto de Extremadura, llama la atención que esta producción subiese cada año desde 2009 y, sin embargo, en 2016 experimentó una bajada por primera vez. Es posible que tenga que ver con las horas de sol, pero pone de relieve el estancamiento de la potencia termosolar instalada en Extremadura, según se desprende de los datos que manejan la Junta de Extremadura y Red Eléctrica de España.

Dentro de poco este balance incluirá por primera vez la producción de energía eólica en la región. Eso sucederá en cuanto empiecen a funcionar los primeros aerogeneradores cerca de Plasencia, si bien su producción se estima irrelevante en un inicio, simbólica teniendo en cuenta que sería los primeros molinos de viento en la región, que empezarían a funcionar a finales de 2018.

Mayor demanda energética

De momento, el informe de la Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura arroja más datos. Si la demanda de energía eléctrica es un indicio del momento económico que atraviesa un territorio, en la región ha asomado un brote verde si tenemos en cuenta que el año pasado la demanda de energética subió.

Alcanzó valores superiores al pico de 2008, cuando se consumieron 4.901 Gwh. Ya en 2015 la subida que empezó a experimentarse dos años antes alcanzó los 4.836, y tras un crecimiento del 2,5% la demanda eléctrica el año pasado llegó a los 4.957, cifra récord desde 2005, según Red Eléctrica de España, que sitúa a la región como la tercera comunidad con menos demanda de energía de España, superando únicamente a Cantabria y La Rioja.

Bajó también la nuclear

En cuanto a producción de energía eléctrica, para analizar Extremadura hay que tener muy presente que aquí la energía nuclear representa el 72,2%, mientras que las renovables (hidráulica, solar y biomasa) son el 27,5%. En el Clúster de la Energía, su presidente Vicente Sánchez espera que en un futuro estos índices se reviertan. «Habrá que darle la vuelta poco a poco para que en 2050 el 70% sea energía de origen renovable y el 30% de origen convencional fruto de quemar carbón, gas o generar energía nuclear».

En su opinión, esto pasa por las pequeñas instalaciones, las cuales habría que impulsar en los próximos diez años. «Por el autoconsumo es por donde deberían ir creciendo las energías renovables, ya que de este modo no tiene las pérdidas que actualmente se dan cada vez que la producción llega a un transformador», señala.

Todo el mundo sabe que los reactores de Almaraz se instalaron en la provincia cacereña para atender la demanda energética de Madrid y alrededores. Teniendo en cuenta que producimos mucho más de lo que demandamos, queda claro que la región es exportadora.

No obstante, la producción neta de energía nuclear en nuestra región alcanzó en 2016 un registro de 15.175 GWh, lo que supuso un descenso del 5,58% respecto a 2015, una variación cuya explicación tiene que ver con el régimen de operación de la central de Almaraz, que ha debido efectuar tareas de mantenimiento y recarga de combustible, según se refleja en este documento de la Junta que revisa periódicamente los datos del sector energético.

Fotos

Vídeos