Pilar Blanco: «No se reducirán las horas lectivas mientras la ley no lo permita»

La vicepresidenta y consejera de Hacienda, Pilar Blanco-Morales, en su despacho en Mérida. :: BRÍGIDO/
La vicepresidenta y consejera de Hacienda, Pilar Blanco-Morales, en su despacho en Mérida. :: BRÍGIDO

La vicepresidenta y consejera de Hacienda de la Junta de Extremadura analiza ls cuentas públicas de 2018, la reducción de la jornada laboral de funcionarios y el nuevo modelo de financiación

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Después de dos años en los que el PSOE consiguió el apoyo del PP para aprobar los Presupuestos autonómicos parecía difícil un acercamiento con Podemos. Sin embargo, la Junta de Extremadura ha logrado un acuerdo con la formación morada para sacar adelante las cuentas de este año. La vicepresidenta y consejera de Hacienda, Pilar Blanco-Morales, ha liderado esa negociación por parte del Gobierno regional.

-Tras el acuerdo firmado con Podemos y la aprobación de enmiendas parciales a la ley de Presupuestos para 2018, ¿está satisfecha con el resultado final?

-Muy satisfecha, en la medida en que ha sido un presupuesto negociado, que ha contado con la abstención de dos grupos parlamentarios. Y que ha incluido en el resultado final de la aprobación de la ley por la Asamblea, con propuestas negociadas con Podemos, con el que hemos llevado la parte más sustancial, pero también enmiendas de otros grupos. Creo que el balance es positivo, muy positivo, fundamentalmente porque Extremadura tiene Presupuestos.

«Empezamos hablando de la auditoría de la deuda, como si los interventores no hicieran su trabajo»

«Se ha avanzado mucho, y además no ha sido a base de ingresos extraordinarios»

«Este es un buen Presupuesto y nos servirá para que el Presupuesto de 2019 sea mejor todavía»

-Ha destacado que son unos presupuestos expansivos, sin recortes, que inciden en los derechos sociales y que además plantean cumplir el déficit, si es que no se ha logrado ya en 2017.

-En 2017 no se va a conseguir. Nosotros estamos haciendo lo que hemos dicho, que íbamos a ir realizando aquellas políticas que llevaran al cumplimiento sin recortes. Y es muy importante que ya hay tres criterios de estabilidad presupuestaria que se cumplen. Déficit aún no, pero se ha avanzado mucho. El mayor avance que ha tenido nunca, porque además no ha sido a base de ingresos extraordinarios, sino de los ordinarios. Con políticas de recuperación económica, que están también en estos Presupuestos. Y, lo que es más importante, con medidas tributarias, que son la rebaja del IRPF, la bonificación del impuesto de sucesiones y la reducción del canon del agua, lo que lleva a trasladar la bonanza económica también a los ciudadanos. Creo que eso es para estar satisfechos, en la medida en que el resultado respecto al déficit va a ser mejor que el año pasado.

-¿Pero se podrán cerrar los temores de intervención del Ministerio de Hacienda?

-No, porque este mes de enero ya vendrán 12 millones menos y empezamos 2018 con una situación en la que es el propio ministerio el que va a hacer más difícil cumplir con el objetivo de déficit.

-Se refiere a la congelación de los 137 millones comprometidos para la comunidad por el aumento de la financiación este año y que el Gobierno condiciona a la aprobación de los Presupuestos del Estado.

-No es un problema de compromiso, es un problema de cumplimiento de la ley. Es lo que corresponde en función del reparto de la recaudación de la cesta de tributos que tenemos las comunidades autónomas para nuestros ingresos. Es tan sencillo como eso.

-En ocasiones ha pedido a los seis diputados de Podemos que trabajen más o les ha acusado de ser antisistema pero vivir cómodamente en el sistema. ¿Ha cambiado de opinión?

-A las pruebas me remito. El diario de sesiones está para comprobar todo lo que le he dicho a Podemos que tenía que hacer para ejercer responsablemente lo que los ciudadanos le han pedido cuando lo colocan en las instituciones. Creo que lo han hecho y lo han hecho bien.

-¿Considera que Podemos ha cambiado de actitud?

-Totalmente. Desde el primero al último de los debates de Presupuestos, en mis comparecencias les he dicho que aquí se viene a trabajar seriamente. Y lo han hecho.

-¿A qué cree que se debe ese cambio de actitud?

-Se debe a varias cuestiones. En lo que de mí depende, a un trabajo de diálogo y negociación muy franco y muy transparente. En lo que depende de ellos, pues habría que preguntárselo a ellos.

-¿El acuerdo ha sido más fácil de lo que esperaba?

-No, no ha sido más fácil. Yo afronto la negociación como algo posible, arduo, complejo, y dispuestos a poner toda la energía, compartir toda la información y realizar todas las tareas que sean necesarias para llegar al consenso que sea posible.

-¿Cree que ha servido el trabajo previo de negociación de los dos presupuestos anteriores?

-Sí, claro. Todo eso pesa. Y sobre todo pesa mucho la franqueza, hay que decir las cosas como son. Y algunas cosas se han dicho con tanta franqueza que ya no cabía discusión. Empezamos hablando de la auditoría ciudadana de la deuda pública, como si los interventores y auditores de la Junta no realizaran su trabajo y no lo realizaran bien. En todo lo que tiene que ver con el capítulo de endeudamiento, que se aprobó sin discusión en la votación de los Presupuestos, la transparencia con la que hemos actuado nos ha llevado a que por fin se hayan sentado a trabajar en las instituciones.

-¿Qué concesiones ha debido hacer la Junta?

-Hay algunas que se ven reflejadas en la primera versión del Presupuesto y la que finalmente se presenta como proyecto de ley. Se nos pide un esfuerzo en materia de ingresos que hacemos hasta el límite que podemos para que no haya recortes. Si lo evaluamos en términos de ortodoxia respecto del déficit, yo hubiera preferido no allegar más ingresos porque el cumplimiento hubiese sido más fácil. Pero como teníamos datos de recuperación económica, como por ejemplo los de turismo, y datos de recaudación que avalaban un aumento de previsión de ingresos, pues así lo hicimos entre la primera presentación y el proyecto de ley. Luego nos piden, y está recogido en el acuerdo político, que realicemos determinadas modificaciones en cuestiones que para Podemos son nucleares, como renta básica y planes de empleo. Nos hemos comprometido a ello. Las negociaciones se plantean en términos de cesión cuando no hay acuerdo, pero una vez que hay acuerdo lo que se produce es un punto de encuentro entre posiciones que en algunos aspectos no estaban alejadas. En otros es una concesión compartida, pero que sirve para subrayar el trabajo que ya estaba haciendo la Junta.

-Con el acuerdo para los Presupuestos y el pacto político, ¿se ha allanado el camino para aprobar las cuentas de 2019 y salvar una legislatura que en principio parecía complicada?

-Creo que sí. En cualquier caso, este es un buen Presupuesto y nos servirá para que el Presupuesto de 2019 sea mejor todavía.

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-¿Cierra la puerta a un acuerdo presupuestario con el PP el próximo año?

-No, en ningún caso. Nunca nuestra posición ha sido de excluir a nadie de la negociación, al revés. Y creo que lo hemos demostrado en el propio debate. Ha habido enmiendas del PP que han sido transaccionadas o aceptadas por el Grupo PSOE-Siex. Lo ideal hubiera sido que sobre determinadas cuestiones pudiéramos hablar los cuatro grupos parlamentarios y el Gobierno, porque la solución de los problemas está ahí y la tenemos que encontrar entre todos. Acuerdos con el PP, todos a los que el PP esté dispuesto para resolver los problemas de los ciudadanos.

-¿Considera que su papel en el Gobierno regional se ha visto reforzado con su designación como vicepresidenta?

-Formalmente sí. Pero se ha visto reforzado en términos de mayor responsabilidad y trabajo, y yo lo acepto siendo muy consciente de que es una responsabilidad que ya venía ejerciendo en cierta medida y que tengo que compartir con los demás consejeros.

Financiación autonómica

-Hace un año se celebró en Madrid la Conferencia de Presidentes con acuerdos en materias como la financiación autonómica para contar cuanto antes con un nuevo modelo. ¿Considera que un año después el Gobierno ha cumplido?

-Evidentemente, ha incumplido. Lo que tenía que hacer es muy sencillo. Que nos diga cuál es su modelo de financiación autonómica, cuál es su modelo del Estado del bienestar. Y a partir de ahí, que entrásemos las comunidades autónomas a plantear nuestras alternativas. Pero hasta ahora los únicos que estamos trabajando somos los responsables de las comunidades. En este tema Rajoy no está ni se le espera.

-¿Cuándo podría cerrarse el nuevo modelo de financiación?

-Yo creo que este año no se va a cerrar. Es que no tenemos una propuesta. Ni siquiera un dictamen de expertos. El que se ha publicado tiene tantos votos particulares, y es tan peligroso lo que los expertos designados por el Gobierno dicen, que no se puede considerar ni siquiera. Respeto mucho el dictamen, y en nuestras posiciones sobre ese trabajo hemos destacado todo aquello que nos parece una aportación que debemos asumir y considerar, pero poco más. ¿Cuál es el modelo de financiación autonómica, después de la experiencia de la crisis que ha padecido el mundo y este país, que tiene el Gobierno? No se nos ha dicho todavía.

-¿Cree que Extremadura puede verse perjudicada con el acuerdo final sobre financiación?

-No se va a ver perjudicada, porque si se ve perjudicada no habrá acuerdo por parte de Extremadura. Además, nuestro planteamiento es constructivo. La Constitución tiene un artículo, el 155, que defendemos y hemos estado al lado del Gobierno. Pero tiene otro, el 156, que habla de la suficiencia financiera de las comunidades autónomas. Y lo que la crisis ha demostrado es que ni la educación, ni la sanidad, ni la dependencia, ni los servicios sociales estaban protegidos frente a un ciclo como el que hemos vivido. Por tanto, lo primero que hay que decir es qué sanidad, educación, dependencia y servicios sociales queremos, para a partir de ahí establecer los mecanismos que lo hagan sostenible. No estamos hablando de un problema de las comunidades autónomas, sino de un problema de España y los españoles. Yo me niego a afrontar esta situación como una cuestión de reparto. Defiendo que la Administración central tiene que estar bien financiada, pero las que sostenemos el Estado del bienestar somos las comunidades autónomas, y tenemos un problema de infrafinanciación todas.

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