Los partidos esperan buenas noticias de la reunión entre Junta y Renfe

Viajeros afectados por una de las averías que ha tenido lugar este verano en la línea de Madrid / HOY

El presidente de la entidad pública y responsables de Adif se encontrarán este martes con la consejera de Medio Ambiente

Juan Soriano
JUAN SORIANO

El tren ha marcado el verano en la región y también centrará el inicio del curso político. Tras las reivindicaciones del Día de Extremadura, los responsables de Renfe y Adif visitarán este martes la comunidad para reunirse con la Junta y tratar de ofrecer mejoras a un servicio francamente deficiente. Los partidos con representación parlamentaria esperan que este encuentro sirva para plantear soluciones concretas.

La consejera de Medio Ambiente y Rural de la Junta, Begoña García Bernal, se reunirá este 12 de septiembre en Mérida con el presidente de Renfe, Juan Alfaro, y responsables de Adif para abordar asuntos referentes al ferrocarril extremeño. Después de los más de 30 incidentes que se han producido este verano, especialmente en la conexión con Madrid (que por su importancia debería ser la más fiable), los responsables de los servicios ferroviarios ya han anunciado varias medidas. Entre ellas, la puesta en funcionamiento de un taller de reparación de trenes en Badajoz y la recuperación de un tren Talgo en las relaciones con la capital española, con lo que se ganará en fiabilidad y comodidad.

Sin embargo, aún hay cuestiones por precisar. El nuevo Talgo entrará en servicio en el primer trimestre del próximo año con un servicio diario de ida y vuelta. Pero se desconocen los horarios, los tiempos de viaje, los precios del billete y si supondrá algún desembolso extraordinario a la Junta dentro del convenio que tiene con Renfe para el transporte ferroviario en la región.

Los principales partidos esperan que de esta reunión salgan soluciones para el tren extremeño. El portavoz del PSOE en la región, Juan Antonio González, confió el lunes en que traiga «buenas noticias». En cualquier caso, afirmó que no supondrán un freno a las medidas de reivindicación que se llevarán a cabo en los próximos meses para reclamar un servicio ferroviario digno.

González apuntó que la comunidad «está demandando infraestructuras para que podamos competir con el resto de regiones», lo que permitiría generar actividad económica. Por ese motivo, lamentó que el presidente del PP extremeño, José Antonio Monago, considere que la mejora del ferrocarril es importante pero que no debe quitar el foco al principal problema de Extremadura, que a su juicio «se llama paro».

Por su parte, Monago afirmó que durante el verano, y a pesar de las numerosas incidencias que han ocurrido, el presidente de la Junta no ha llamado al ministro de Fomento ni una sola vez. Sin embargo, aseguró que él mismo lo ha hecho en dos ocasiones, una para pedir el taller de mantenimiento, que se ha conseguido y se instalará en Badajoz, y otra para solicitar un Talgo, lo que también se ha logrado.

Monago afirmó que el Talgo y el taller de reparaciones llegarán porque llamó al ministro

Por su parte, la portavoz de Podemos Extremadura, Marta Bastos, expuso el lunes que los extremeños quieren hechos porque «están cansados» de noticias.

Bastos criticó que, después de «una reivindicación tan grande como la de la semana pasada», haya de nuevo un tren del siglo pasado «parado entre Badajoz y Madrid, con las personas tiradas en los andenes».

Mejoras en infraestructura

El último incidente en la línea Madrid-Badajoz se produjo este lunes día 11 después de que un tren atropellara a un menor en un paso a nivel junto a Talavera de la Reina, en Toledo. Como se trata de una vía única, el tráfico quedó interrumpido. Se vio afectado un servicio que iba a Plasencia con unos cincuenta pasajeros.

Aunque en este caso no se debió a ninguna avería ni se puede culpar a Renfe o Adif, lo ocurrido ayer evidencia de nuevo que el estado de las infraestructuras condiciona las comunicaciones. No pueden circular trenes mejores porque la vía no tiene capacidad.

Las conexiones con Madrid están consideradas media distancia, lo que impide acceder a servicios de larga distancia como AVE, Alvia y Talgo. Junto a esto, toda la red ferroviaria extremeña es de vía única y sin electrificar, lo que condiciona el paso de trenes y su velocidad.

Además, un 70% del recorrido se gestiona mediante bloqueo telefónico, mientras que en otros puntos del país predominan los sistemas automáticos mediante balizas, lo que facilita el tráfico de convoyes. Además, se estima que el 15% de la red tiene infraestructuras de principios del siglo XX, lo que en algunos puntos impide pasar de 50 o 60 kilómetros por hora.

Todo esto explica en parte por qué el trayecto de Madrid a Badajoz, de 400 kilómetros, dure cinco horas y 40 minutos en la mejor de las conexiones ferroviarias. Llegar a Murcia, a 406 kilómetros de Madrid, supone poco más de cuatro horas. A Gijón, a 465 kilómetros, se tarda cuatro horas y media.

La línea con Madrid será mejorada cuando culmine la adaptación de la infraestructura del AVE para un tren de altas prestaciones, pero el resto de la red está aún peor. Un tren de Plasencia a Zafra tarda tres horas, de Badajoz a Cabeza del Buey dos horas y 40 minutos, y de Mérida a Sevilla tres horas y 40 minutos, el doble que por carretera.

Fotos

Vídeos