El pantano de Alange cuenta con todos los permisos para ser hidropuerto

Pantalán en el pantano de Alange donde se quedarán los hidroaviones que lleguen al pantano a partir de la próxima semana. :: brígido/
Pantalán en el pantano de Alange donde se quedarán los hidroaviones que lleguen al pantano a partir de la próxima semana. :: brígido

Sus promotores destacan que es el primero del país para aviación civil y empezará a funcionar previsiblemente a partir de la próxima semana

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El pantano de Alange tendrá al fin el hidropuerto de uso civil ideado hace más de cinco años. La Aesa (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), el Ministerio de Defensa, la Confederación Hidrográfica del Guadiana y la Junta han emitido todos los permisos necesarios para que la que será la primera instalación de este tipo no solo en Extremadura sino en España, resaltan sus promotores. El primero autorizado de 37 proyectos similares en España. En mayo pasado se firmó con la Base Aérea de Talavera la Real la carta operacional de navegación, clave para garantizar el tráfico de aeronaves.

Con el hidropuerto (oficialmente hidroaeródromo Luis Mingorance) se abren optimistas expectativas en el sector tanto turístico como de ocio para la región en general y el de la aeronáutica en particular.

Después de un tortuoso camino administrativo, con el bloqueo en 2016 por el Ministerio de Medio Ambiente debido a su vez a un informe negativo de la Junta en 2013, el proyecto ha salido adelante. El sábado 16 llegarán previsiblemente a la presa extremeño los primeros hidroaviones, aviones capaces de despegar y aterrizar en una superficie de agua.

Dispone del embarcadero como zona de amarre de los hidroaviones, que llegarán al centro de la presa

«Ya contamos con la autorización provisional para que durante este año esté en marcha el primer hidropuerto público y para aviación civil de España. El definitivo llegará después. Existe uno ahora militar en Pollensa (Mallorca) que de vez en cuando es cedido para uso civil, pero el de Alange será el primero. Es una alegría tremenda, indescriptible», expresa Luis Lechón, principal promotor del hidroaeródromo extremeño.

Una instalación para uso deportivo pensada para aeronaves ligeras anfibias, principalmente durante los sábados y domingos. La zona de amerizaje (como el aterrizaje en tierra pero en este caso en agua) se ubicará en el centro del pantano. Se sitúa en un espacio de 1.000 metros de longitud y 60 de anchura, para lo que ya dispone de los permisos de la Confederación del Guadiana.

La zona de amarre se sitúa aprovechando el embarcadero que explota el Ayuntamiento y gestiona una empresa de ocio. El tráfico vendría por el sur para evitar sobrevolar la población.

El Aeroclub Sierra de Alange es el impulsor nominal del hidropuerto. En esa asociación está Juan Pulido como alcalde de Alange. «Para nosotros, para la comarca y para la región es una grandísima noticia que se pueda usar el pantano como hidropuerto. Puede suponer un revulsivo para todos y, desde luego, una nueva forma de transporte para llegar a Extremadura, una forma, por cierto, bastante usada en otras partes de Europa», sentencia el regidor.

Se refiere a que este tipo de instalaciones son muy utilizadas especialmente en países como Francia e Italia. Lo mismo ocurre en Estados Unidos y Canadá. «Pero en España no hay ni uno por muchas trabas administrativas. Por eso nos ha costado tantísimo sacar adelante este proyecto, especifica Lechón.

Coste mínimo

«El pantano de Alange, uno de los más grandes de Extremadura, reúne unas condiciones excepciones por su situación geográfica y por ser uno de los más seguros desde el punto de vista hídrico. El otro gran punto a su favor es el clima. Nuestra zona es privilegiada en Europa y eso abre unas posibilidades enormes para usuarios de hidroaviones que se desplazan a otros países en este medio de transporte», agrega.

El coste del proyecto y la infraestructura necesaria para desarrollar el hidroaeródromo es mínimo. Esa es otra de sus ventajas. Apenas se necesitan boyas de señalización para diseñar las calles y un modesto avión anfibio junto al embarcadero.

«El coste es mínimo aún más con la rentabilidad que generará. Hay que darse una vuelta por los certámenes aeronáuticos internacionales para ver lo que mueven estas instalaciones. Un ejemplo es lo que pasa cada año en el lago italiano de Como», recordó Luis Lechón hace cinco años en HOY, cuando se daba por hecho que el hidropuerto sería pronto una realidad. El hidroaeródromo se llama Luis Mingorance en honor a quien fue presidente de la Asociación de Aviones Anfibios.

El Ayuntamiento de Alange, de otra parte, va a mejorar la orilla del pantano con el acondicionamiento de una playa, la puesta en marcha de un quiosco-bar y aseos para los usuarios. «Debemos aprovechar este potencial», concluye el alcalde.

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