La Junta, molesta con Sánchez por querer negociar la financiación con cada región

Pilar Blanco-Morales, vicepresidenta y consejera de Hacienda:: HOY/
Pilar Blanco-Morales, vicepresidenta y consejera de Hacienda:: HOY

Blanco-Morales considera «un desprecio a los extremeños» que el Gobierno haya renunciado a reformar el sistema en esta legislatura

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Una decepción tanto por el fondo como por las formas. La Junta de Extremadura no esconde su malestar por la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de renunciar a la tan esperada reforma del sistema de financiación autonómica. Y más aún por el anuncio de que iniciará negociaciones directas con cada comunidad en lugar de mantener un procedimiento abierto a todas las regiones.

La vicepresidenta y consejera de Hacienda del gobierno extremeño, Pilar Blanco-Morales, trasladó ayer su enfado al Ejecutivo de Pedro Sánchez por lo que considera «un desprecio a los extremeños».

El actual sistema de financiación caducó en el año 2014. Desde entonces, se mantiene prorrogado un modelo que no contenta a nadie, ya que no ha sabido solucionar la caída de ingresos que han sufrido las comunidades autónomas durante la crisis económica. De ahí que en los últimos años los distintos gobiernos regionales, especialmente los del PSOE, reclamaran al Gobierno deMariano Rajoy que actuara y presentara su propuesta.

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Con la llegada de Pedro Sánchez muchos esperaban un impulso en ese sentido. De ahí que en la Junta no haya sentado nada bien la posición del nuevo presidente del Gobierno, que el pasado miércoles anunció en el Senado que renuncia a revisar el modelo en la presente legislatura, en contra de sus propias exigencias a Mariano Rajoy. Sin ir más lejos, en una visita que realizó a Mérida el pasado mes de mayo reclamó al entonces Ejecutivo del PP que convocara el Consejo de Política Fiscal y Financiera y que planteara su propuesta para el nuevo sistema de financiación.

El anuncio de Pedro Sánchez no ha sentado nada bien en la Junta, en primer lugar, por la manera en que se hizo. Para Pilar Blanco-Morales, no tiene sentido que la posición del Gobierno se diera a conocer en una sesión de control en el Senado, «saltándose los más elementales principios del buen funcionamiento de las instituciones». En su opinión, debería haber fijado su postura ante todas las comunidades, en un foro como el Consejo dePolítica Fiscal y Financiera.

Pero sobre todo hay disparidades sobre el fondo de la cuestión. Tras varios años con un modelo caducado, la Conferencia de Presidentes que tuvo lugar el pasado año en Madrid consiguió que se pusiera en marcha la maquinaria para elaborar un nuevo sistema de financiación autonómica. En concreto, se acordó solicitar un dictamen a un comité de expertos, tras lo cual cada gobierno regional pudo plantear sus alegaciones. Unas posiciones que también se han recogido en el Comité técnico permanente de evaluación, que se creó en noviembre para analizar el modelo actual y que se ha reunido ocho veces en los últimos meses. Y de forma paralela las comunidades, como el caso de Extremadura, han trabajado en el consenso en sus respectivos parlamentos.

«Todo eso ha sido despreciado, y yo ese desprecio no lo tolero, porque es un desprecio a los extremeños», apunta Blanco-Morales.

La vicepresidenta y consejera de Hacienda critica que esa forma de trabajar, que no era completamente de su agrado, se sustituya ahora por reuniones «dos a dos», en las que los ejecutivos regionales van a poder plantear sus peticiones al Gobierno pero no van a saber lo que piden otras autonomías. «No es arreglar el problema de cada uno, tenemos que arreglar el problema de todos», añade.

Aún queda tiempo

Pilar Blanco-Morales recalca que el principal culpable de la situación actual es el anterior Ejecutivo del PP, que durante cuatro años se ha mantenido en la indolencia. También reconoce que dos años de legislatura no es tiempo suficiente para aprobar un nuevo sistema. Pero estima que hay margen para revisar los aspectos más concretos a la espera de contar con un modelo totalmente renovado. Y que la fragmentación parlamentaria puede suponer una dificultad, aunque también una oportunidad de negociar para un Gobierno que está plenamente legitimado por el Congreso. «Hay cuestiones que se pueden abordar ya», afirma la vicepresidenta de la Junta de Extremadura.

También lamenta que el PP asumiera principios que son perjudiciales para la región, como los de ordinalidad (que reciba más quien más aporte), nivelación parcial (asegurar la financiación sólo de ciertos servicios) y que haya comunidades que puedan perder fondos con el nuevo modelo.

Pero considera un error que el nuevo Gobierno del PSOE plantee un sistema de negociación «opaco, confuso y destructivo», basado en reuniones con cada comunidad autónoma por separado. «Es un problema de compartir, no de repartir», afirma Blanco-Morales.

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