Lorena Panea, la joven que despunta en la moda nupcial

Lorena Panea ultima los detalles de un diseño en su atelier de Barcelona. :: hoy/
Lorena Panea ultima los detalles de un diseño en su atelier de Barcelona. :: hoy
EXTREMADURA EN FEMENINO

Diseñadora

Ángela Murillo
ÁNGELA MURILLO

A sus 28 años Lorena Panea pisa fuerte en el diseño de trajes de novia, sector en el que España es potencia mundial. La emeritense que en 2014 ganó un Dedal de Oro acaba de mostrar su última colección en la Barcelona Bridal Week, un potente escaparate con proyección internacional.

La diseñadora compara esta cita con la pasarela Cibeles, «con el añadido de que se hace mucho más negocio». Para ella estar allí con su firma «ha sido como tener que aprender a nadar con tiburones». Delante de su expositor había un «mega stand de la famosa marca inglesa Maggie Sottero, 15 veces más grande que el mío; un poco más abajo estaba Yolan Cris; seguida de Isabel Sanchís o Cortana. Y antes de entrar en nuestro pabellón, había cinco stands de Pronovias y otros tantos de Rosa Clarà». Su paso por la feria le ha reportado un gran aprendizaje y tiene claro que volverá el próximo año, a ser posible para mostrar sus creaciones en un desfile.

ALGUNOS DATOS

Biografía
Nació en Mérida el 3 de julio de 1990. Está soltera y sus padres son jubilados.
Formación
Estudió en el colegio Nuestra Señora de la Antigua de Mérida, en el instituto Albarregas y en la Escuela de Arte y Diseño de la capital autonómica. Luego viajó a Barcelona donde se formó como diseñadora en el LCI Moda.
Aficiones
Bailar flamenco, leer y viajar. Le gusta la cultura egipcia, de donde proviene su apellido.

Las novias que acuden a su atelier suelen ser mujeres de entre 25 y 35 años, y rara vez coinciden en gustos con sus madres. «Ellas intentan que sus hijas lleven vestidos llenos de encaje, volúmenes y velos, y todo en blanco nuclear». Por contra, las nuevas novias se decantan por subir al altar con líneas sencillas, «lejos de las tradiciones de antaño, vestidos de dos piezas o que introducen color». Es un reflejo de lo mucho que han cambiado los gustos. «En la Bridal Week me chocó que el 80% de las marcas se enfocaran a una novia que yo ya consideraba extinta, por lo menos en España».

Precios

La firma Lorena Panea está formada por dos socios y en ella trabajan cinco costureras, además de dos o tres personas que se encargan de la comunicación, el marketing, el patronaje y demás gestiones. Sus diseños nupciales se pueden adquirir por un precio que oscila entre los 1.000 y los 5.000 euros.

La moda siempre atrajo a esta emeritense cosecha del 90. «Cuanto tenía ocho años le pedía a mi madre que me hiciera faldas inspiradas en Marisol». Tras pasar por la Escuela de Arte y Diseño de la capital autonómica, se marchó a Barcelona para estudiar diseño en la escuela LCI Moda. Al poco de acabar la carrera en la ciudad Condal, se trasladó a Madrid y fue allí donde lanzó su firma.

«Abrir mi primera tienda en Mérida fue el mejor error que podía haber cometido»

«Comencé a participar en mercados de diseño y de ahí a vender a tiendas multimarca. Después de un tiempo con valoraciones positivas decidí que quería abrir mi primer punto de venta físico en Mérida».

Recuerda aquella decisión como el «mejor error que podía haber cometido». En Madrid todo se le hizo muy fácil pero, al abrir su tienda en la capital extremeña, se percató de cosas de las que no se hubiera dado cuenta de no haber salido de la gran ciudad.

«Aquí la gente no dispone de tantos recursos económicos y la tradición tiene mucha más importancia que en Madrid o Barcelona». Aquello le enseñó mucho sobre moda y asegura que contribuyó a que todo fuera fácil cuando finalmente abrió su tienda de Barcelona. «Eso hizo que tuviera éxito desde el primer día».

En los primeros pasos de la empresa asumió todas las tareas necesarias para sacar los diseños al mercado. «Hice de costurera, modista y patronista. Papeles que, en parte, aún hoy sigo haciendo». Uno de los principales escollos de los comienzos fue buscar proveedores y mano de obra cualificada, algo especialmente difícil en Extremadura, «donde no hay tanto movimiento de industria textil».

Además de trajes de novia, Lorena Panea diseña prendas casual y de fiesta que han lucido rostros conocidos como Amaia, sin ir más lejos hace unos días en Lisboa, justo antes de su actuación en Eurovisión. También han vestido sus diseños las 'triunfitas' Aitana, Ana Guerra o Nuria Fergó, además de varias actrices o las influencers Laura Escanes y Jessica Goicoechea.

Sin embargo, donde más cómoda se siente es en el diseño nupcial. «Me fascina muchísimo más. No solo porque me permite más libertad creativa, sino porque es un proceso en el que intimas de una manera especial con la clienta, creando una pieza para uno de los días más especiales de su vida en el que siempre estaré presente gracias a mi creación».

Lo que menos le gusta en un vestido de novia es que sea incómodo. «Lo detesto yo y todas las mujeres de mi generación, y creo que las grandes firmas aún no se han dado cuenta». Precisamente por su comodidad el crepé está entre sus tejidos preferidos. «Me gusta por la caída que tiene y porque da igual el diseño que haga, porque siempre quedan cortes muy limpios. En novia suele haber una fascinación por la seda, pero desde luego el crepé es mucho más versátil y cómodo».

Como en anteriores colecciones, en la última se ha inspirado en el Romanticismo tardío. «El Romanticismo en sí ha tenido mucho sentido durante la crisis y las grandes firmas han descubierto finalmente que los 'millennials' hemos estado vistiendo bajo esta influencia, por lo que este estilo se empieza a masificar. Ese minimalismo, centrado en los sentimientos, aún tiene recorrido pero entiendo que es un estilo que pronto empezará a morirse, por lo que es hora de ir introduciendo nuevos elementos». 'Renaixença' es su nueva colección de novias 2019, aún con algunas influencias románticas. «Ya introduce algunos toques de Neobarroco, con elementos muy ricos, detalles que convierten los vestidos en pequeñas reliquias, pero sin caer en la ostentosidad de otros tiempos».

Sus diseñadoras de cabecera son Teresa Helbig (que vistió a Amaia en Eurovisión), Isabel Sanchís y Yolan Cris. Al preguntarle sobre los gigantes del sector como Pronovias o Rosa Clarà, la extremeña dice categórica que no le parece justo aseverar que esas marcas abanderan el sello español porque la producción «la hacen en China».

Para ella, las firmas que de verdad contribuyen a que la pujante industria española de la moda nupcial sea un ejemplo mundial son marcas como la citada Yolan Cris.

«Crean auténticas odas a la artesanía española con producción nacional y un diseño exquisito, lanzando realmente lo que es la calidad y la marca España desde Japón a EE UU», sentencia.

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