Dos institutos extremeños con tradición olímpica

Mercedes Núñez, Quique Daniel y Daniel Peix, del I.E.S. Profesor Hernández Pacheco, junto al docente de Matemáticas, ya jubilado, Antonio Molano.:: /JORGE REY
Mercedes Núñez, Quique Daniel y Daniel Peix, del I.E.S. Profesor Hernández Pacheco, junto al docente de Matemáticas, ya jubilado, Antonio Molano.:: / JORGE REY

El I.E.S Profesor Hernández Pacheco y el Norba Caesarina de Cáceres son los centros de Extremadura que más premios han conseguido en las olimpiadas educativas de los últimos años

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOBadajoz

A Antonio Molano le cuesta desligarse de la que ha sido su profesión durante toda su vida. Durante más de cuatro décadas ha ejercido como profesor y ahora, ya jubilado, no imagina sus días sin enseñar. En su tiempo libre sigue moviéndose entre números, fórmulas y problemas matemáticos. Una vez a la semana suele reunirse con alumnos del I.E.S. Profesor Hernández Pacheco de Cáceres para convertirlos en ganadores de olimpiadas educativas. «A algunos no les hace falta mucha preparación, son muy buenos académicamente», confiesa justo después de recordar los numerosos reconocimientos con los que cuenta este centro. Es, junto al Norba Caesarina, también de Cáceres, el instituto que más premios ha logrado en los últimos años en este tipo de certámenes. Desde 2015, suman más de una decena de galardones.

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Son dos centros educativos públicos cuyos alumnos suelen estar en el pódium de estos concursos. Son dos institutos de tradición olímpica. En ambos hay profesores que se dedican a preparar a los estudiantes para que destaquen a nivel regional. En algunos casos incluso se han posicionado entre los primeros en el ámbito nacional. «Competir con institutos de toda España es muy complicado. En comunidades como Madrid los preparan durante meses para ganar este tipo de certámenes. En nuestro caso, lo hacemos porque a los alumnos les gusta la materia y es una manera de enseñarles nuevos conocimientos», matiza Molano, que alude a los buenos resultados obtenidos en 2017 y 2018.

Algunos de los diplomas conseguidospor alumnos del Norba en olimpiadas educativas. ::
Algunos de los diplomas conseguidospor alumnos del Norba en olimpiadas educativas. :: / J. REY

En las olimpiadas educativas celebradas hasta el momento en este año, el Pacheco y el Norba Caesarina casi siempre están entre los primeros puestos. Los datos así lo confirman. Una de las últimas que se ha celebrado es la de Biología. En ella Laura Ventura San Pedro y Mercedes Núñez Bayón, del Norba y Pacheco respectivamente, se han proclamado vencedoras junto a Francisco Javier Fernández Prieto, del I.E.S. San José de Villanueva de la Serena.

«Estos certámenes se nombran en la programación anual, pero no son una prioridad»

«Estos certámenes se nombran en la programación anual, pero no son una prioridad» Javier Vidal | Director del Norba

«En mi caso solo tuvimos dos clases de preparación y simplemente me presenté a probar suerte», comenta Mercedes, que tiene 17 años y estudia segundo de Bachillerato. En primero tiene un 10 de media. Aún no sabe qué carrera estudiará pero baraja Medicina, Bioquímica o Biotecnología. Por estudios similares se decanta Laura, también con un diez de media. «Yo he practicado con exámenes gracias a nuestro profesor de Biología, Ángel Calleja».

Él lleva más de cuatro años llevando a sus alumnos a estas olimpiadas y deja claro que ante todo van a disfrutar, y no a competir. En esta ocasión acompañará a Laura Ventura para que represente a Extremadura en la fase nacional, que se celebrará entre el 12 y el 15 de abril en Badajoz su XIII edición.

La que lleva más años atrayendo a numerosos alumnos es la de Matemáticas, que goza de una gran tradición. Lleva celebrándose desde hace más de medio siglo y una de las personas que la conoce muy bien es el profesor Molano. «Desde la década de los noventa he acompañado a diferentes alumnos», detalla al tiempo que recuerda muchos de los premiados. «En 2015, una estudiante del Norba, Sara Vicente, fue uno de los cinco ganadores del certamen nacional para alumnos de segundo curso de Secundaria, que se celebró en Huesca. En 2016, Fernando Díaz, estudiante de 2º de Bachillerato en el IES Hernández Pacheco, se proclamó campeón y en 2017 le siguieron otros dos estudiantes del mismo instituto. Este año, Quique Daniel Pérez, también del Pacheco, ha quedado entre los tres primeros». Él estudia 1º de Bachillerato y del 15 al 18 de marzo representará a Extremadura en la gran final que tendrá lugar en Jaén.

«Tengo pensado estudiar el doble grado de Física y Matemáticas, pero quizás me decante por Ingeniería Aerospacial», apunta Quique, que asegura que estudia entre una y dos horas al día, está aprendiendo robótica por su cuenta, juega al fútbol y le gusta tocar la guitarra eléctrica.

La Olimpiada de Matemáticas es la más antigua, con 54 ediciones celebradas

Él tiene varios aspectos en común con Daniel Peix, un compañero que estudia en su mismo instituto y se clasificó en 2017 en la categoría de Matemáticas. «Actualmente estoy en 2º de Bachillerato y me gustaría estudiar Ingeniería Informática», afirma tras explicar que le gusta sacar tiempo para entrenar a los cadetes de un equipo de fútbol, impartir clases particulares y la música.

Genio

A ellos se une otro alumno que, según apuntan profesores de diferentes centros, «puede ser un genio». En este caso no estudia ni en el Pacheco ni en el Norba, pero sus triunfos se han llegado a escuchar en esos institutos. Se trata de Rodrigo Antonio Salado, del San Antonio de Padua de Cáceres.

El pasado día 19 de enero se celebró la Olimpiada Matemática para alumnos de bachillerato. Aún estando en 4º de E.S.O. se proclamó campeón. «Es la única vez de las 54 ediciones celebradas que un alumno de un curso menor gana esta competición», apunta Emilio Moreno, profesor del San Antonio desde hace 32 años. «Es uno de los estudiantes más brillantes que hemos tenido», confiesa.

También, hace dos años, quedó clasificado entre los diez mejores de España en la fase final celebrada en Santander. Además, el 2 de febrero participó en la VII Olimpiada de Informática que se celebró en la Escuela Politécnica de Cáceres. En la prueba de ingenio lo volvió a hacer. Quedó en primer lugar.

En esa modalidad, el año pasado el ganador fue el alumno del Norba Carlos Calderón Rubio. Su caso es de esas excepciones que confirman la regla. Su expediente académico no está lleno de sobresalientes. De hecho, ha repetido un curso, pero destaca en una materia por encima del resto. «Me encanta desmontar ordenadores y volverlos a montar. Lo hago en mis ratos libres, sobre todo en verano. Me apasiona la informática y es lo que quiero estudiar», explica delante de su profesora Paqui Hernández.

Carlos Calderón y Laura Ventura, estudiantes del Norba premiados en olimpiadas educativas. ::
Carlos Calderón y Laura Ventura, estudiantes del Norba premiados en olimpiadas educativas. :: / JORGE REY

Ella asiente con la cabeza y confiesa que desde hace dos años prepara a algunos jóvenes del instituto para este certamen. «Siempre les aporto la información y son ellos los que deciden si quieren participar o no. Yo no los elijo. En este tiempo, he presentado a ocho y dos se han proclamado vencedores».

Letras

No solo las ciencias forman parte de estas olimpiadas educativas. También tienen mucha tradición en la comunidad autónoma otras que valoran las letras. En ellas también destacan estos dos institutos. El ejemplo más claro tiene nombre propio. Se trata de Antonio Gil García, estudiante de 2º de Bachillerato del I.E.S. Norba Caesarina. En la última edición del Concurso Regional de Ortografía ha logrado el primer premio. Antonio ya ganó este certamen en 2º de la ESO en su anterior centro educativo, el Hernández Pacheco. Fue en 2016, cuando también se clasificó María Pámpano Martín, del Norba, centro que destaca en Latín y Griego. Una de las responsables de que así sea es Mª Ángeles Jiménez, profesora que en seis años ha preparado a numerosos estudiantes para esta competición. En ese tiempo, ocho se han posicionado entre los primeros puestos.

Este año la fase nacional de Biología tendrá lugar en Badajoz del 12 al 15 de abril

Javier Vidal Martínez, director de ese centro, se muestra muy orgulloso de ello. Mientras enseña algunos de los diplomas que guarda en una estantería de su despacho, echa la vista atrás y reconoce que ha habido muchos cambios desde los años noventa, cuando su instituto empezó a participar en estos certámenes. «Antes simplemente era un orgullo interno, ahora parece que tiene más relevancia. De hecho, hay muchos profesores y alumnos que aprovechan incluso recreos para preparar olimpiadas», asevera Javier, que lleva 23 años al frente del Norba.

Apunta que «este tipo de campeonatos se nombran en la programación anual, pero tampoco es algo a lo que se le da demasiada importancia. Sin embargo, en la mayoría de los casos son los alumnos los que demandan participar».

En 2017, según la Consejería de Educación y Empleo de la Junta, se presentaron a las olimpiadas de Biología, Filosofía, Latín y Griego más de 800 alumnos extremeños. Sólo en las de Matemáticas se superaron los 1.200 estudiantes de la región.

En ellas tampoco faltó un profesor, uno de los pioneros en la comunidad autónoma en impulsar estos concursos. Antonio Molano lo comenta con satisfacción aunque asegura que el principal mérito lo tienen los estudiantes. En eso coinciden todos los docentes. Ellos son quienes se esfuerzan, quienes se enfrentan a exámenes de más de tres horas con tan solo 15 años, quienes demuestran sus conocimientos. Ellos son, en definitiva, alumnos de oro olímpico.

Rodrigo Antonio Salado
Rodrigo Antonio Salado

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