Las fotovoltaicas de Bienvenida y Usagre perderán un 17% de su tamaño

Terrenos en el entorno de Usagre, junto a la carretera Ex-202, donde irá la planta fotovoltaica. :: hoy/
Terrenos en el entorno de Usagre, junto a la carretera Ex-202, donde irá la planta fotovoltaica. :: hoy

La subestación para evacuar la electricidad producida no hubiera podido recoger el máximo de energía de esas dos plantas

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Acuerdo entre los promotores de dos de los grandes proyectos de plantas fotovoltaicas en Extremadura para rebajar su potencial de producción. Las empresas que impulsan instalaciones en Usagre y en Bienvenida, en el sureste regional, han pactado dejar de generar un 17% del máximo que podrían producir entre las dos instalaciones. El pacto, inevitable para no acabar el asunto en vía judicial y obstaculizar el desarrollo de estas iniciativas, se ha hecho imprescindible porque ni siquiera si Red Eléctrica ampliara la subestación de Bienvenida había capacidad para evacuar toda la electricidad procedente de esas dos fotovoltaicas que pueden estar en marcha en 2020.

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El 1 de marzo pasado, HOY ya adelantó que la subestación planteada en Bienvenida no podría evacuar toda la electricidad diseñada para las plantas fotovoltaicas de Usagre (con también parte de sus placas en el término del Hinojosa del Valle) y Bienvenida.

La primera, promovida por la extremeña Ecoenergías del Guadiana y ahora con Iberdrola como socio sobresaliente, contaba con 431,34 MW (megavatios) de potencia instalada. Podría alcanzar incluso los 500. La segunda, auspiciada por la también extremeña Iberia Termosolar 1 (con extremeños, alemanes y portugueses entre sus socios), se planeó para 224 MW, e incluía también una parte en Calzadilla de los Barros.

El proyecto de Iberdrola-Ecoenergías renuncia a 40 megavatios; el de Iberia Termosolar, a 74

El problema con el que se han topado sus promotores es que la salida de su electricidad sería hacia la subestación ubicada en el término municipal de Bienvenida. Esa infraestructura depende de Red Eléctrica Española, participada por el Estado.

En previsión de la puesta en marcha de proyectos renovables en esa zona de Extremadura, Red Eléctrica ya tenía decidido ampliar esa subestación eléctrica. Pero no tanto como para absorber la electricidad posible a través de los 655 megavatios de potencia que sumaban los proyectos renovables de Usagre y Bienvenida.

Tras esa ampliación, la subestación estará preparada para un máximo de 541 megavatios entre las dos instalaciones, esto es, para 114 megavatios menos. Así se puede verificar en la página web de Red Eléctrica, en el documento que habla de la planificación sobre las subestaciones y capacidades de conexión a plantas. El documento tiene fecha del pasado mes de abril.

La solución alcanzada entre las dos promotoras de las dos grandes fotovoltaicas ha sido perder megavatios. La de Usagre-Hinojosa se quedará en un máximo de 391 megavatios y la de Bienvenida, en 150. Los dos proyectos fotovoltaicos han renunciado a parte de su potencia, algo lógico y adecuado, subrayan al diario HOY conocedores del sector de las energías renovables, porque la opción de pleitear por mantener la potencia original resulta más inconveniente para los interesados.

De esta forma, el proyecto de Ecoenergías-Iberdrola baja de 431 a 391 megavatios mientras que el de Iberia Termosolar 1 pasa de un máximo de 224 a 150 megavatios.

Plazos

Como ha venido informado este periódico, el proyecto de Usagre está en su recta final administrativa. Necesita dos permisos de Madrid para que sea posible cumplir su pronóstico de iniciar su construcción en el último trimestre de este año.

Para que eso sea posible le queda la autorización del Ministerio de Energía y recibir el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia. La inversión prevista para que pueda ser una realidad en 2020 supera los 300 millones de euros.

En el caso de la planta de Bienvenida, los promotores de la instalación han rectificado técnicamente el proyecto con vistas a contar con la calificación urbanística de la Junta, uno de los permisos imprescindibles que no tienen aún.

«Se trata de una mejora técnica. Apenas supondrá un mínimo retraso administrativo, nos han dicho desde la Junta. Se mantienen los plazos básicos sobre el desarrollo del proyecto», señala Antonio Carmona, alcalde de Bienvenida. Esto supone la previsión del inicio de la producción también en 2020. La inversión rondará los 120 millones.

Empezar a construir en 2019 y producir los primeros gigavatios son las mismas fechas que maneja el dueño del proyecto fotovoltaico que se plantea desarrollar en el término cacereño de Talaván.

Fue el primero de los grandes proyectos de renovables en Extremadura que contó no solo con la declaración de impacto ambiental (DIA) positiva, desde 2014, sino con el resto de autorizaciones administrativas fundamentales. Su dueño, la empresa israelí Ellomay Capital, contempla una inversión que superará los 200 millones para una instalación con 300 megavatios.

La diferencia más evidente respecto a las plantas de Usagre y Bienvenida es que la fotovoltaica de Talaván necesita una subestación, la de Cañaveral, que no está hecha, y que debe construir el Gobierno vinculada a su vez al desarrollo del tren de altas prestaciones previsto para Extremadura. El compromiso gubernamental es que esa infraestructura eléctrica esté lista para el año 2020.

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