Extremadura vuelve a conectar en tren con Portugal

En el tren procedente de Portugal que llega a Badajoz por primera vez en cinco años llegaron seis personas. / PKP

El martes 29 de agosto llegó hasta Badajoz el primer ferrocarril luso que cruza la frontera hasta la región desde hace cinco años

J. LÓPEZ-LAGO

Extremadura y Portugal vuelven a estar unidas por ferrocarril desde el mrartes 29 de agosto, aunque sea de un modo prácticamente testimonial, como supone que la línea entre la localidad lusa de Entrocamento conecte con Badajoz.

A las 14.16 hora española una máquina de Comboios de Portugal (la equivalente a Renfe en el país vecino) hizo parada final hoy en la vía 5 de la estación pacense tras hacer su anterior escala en la localidad portuguesa de Elvas.

Del vagón locomotora con capacidad para 94 pasajeros se bajaron seis personas. Una de ellas, Paula Neves, perteneciente al Bloque de Izquierdas portugués, comentó feliz que este primer trayecto era una «victoria de movilidad» tras una lucha que decía haber merecido la pena pues desde ahora los habitantes del Alentejo están conectados con las principales ciudades del país después de cinco años incomunicados por tren.

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El tren que une Badajoz con Portugal pasando por Elvas será diario, llegando a Badajoz a las 14.16 horas y partiendo en sentido inverso a las 16.24 hora española. Los billetes se deben adquirir en el propio tren, al no poder venderlos Renfe, y el trayecto completo cuesta 12 euros. En el caso de Elvas-Badajoz el precio del billete es de 1,95.

Esta línea regional se denomina ‘Linha do leste’. Entre Badajoz y Entroncamento el tren para en dieciséis localidades portuguesas, conectando al fin una de las zonas más deprimidas económicamente del país luso que llevaba años reivindicando mejorar sus comunicaciones.

Las localidades que recorre son Elvas, Santa Eulalia, Arronches, Assumar, Portalegre, Crato, Chança, Torre das Vargens, Ponte de Sor, Bemposta, Abrantes, Tramagal, Santa Margarida, Praia do Ribatejo, Almourol, Tancos y Entrocamento.

Una conexión complicada

La historia reciente de la relación ferroviaria entre España y Portugal marginaba a Extremadura desde hace cinco años. El 1 de enero de 2012 dejó de funcionar la línea que comunicaba Badajoz con Abrantes a través de Elvas. El argumento del gobierno luso era entonces que se trataba de una línea deficitaria, ya que costaba 1,78 millones de euros cuando solo ingresaba 147.000 al llevar 17 pasajeros de media.

Unos meses después, el 15 de agosto de 2012, el mítico tren-hotel Lusitania también abandonó las vías extremeñas. Portugal decidió que no pasara por Cáceres ni Valencia de Alcántara sino que cruzara la frontera por un paso situado más al norte, concretamente por la localidad salmantina de Fuentes de Oñoro.

A estas ruptura de las comunicaciones ferroviarias hay que añadir otra que todavía está a tiempo de ser subsanada. Es la línea que estaba destinada a unir por alta velocidad Madrid y Lisboa y que pasaría por Badajoz.

Inicialmente se pensó que podría ser una línea mixta que transportara viajeros y mercancías, después únicamente lo segundo. El rescate al que tuvo que acudir Portugal en 2010 paralizó el proyecto, pero ahora las autoridades lusas parecen decididas a retomarlo, aunque no se trataría de una línea electrificada de alta velocidad.

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