Extremadura se moviliza

Extremadura se moviliza
TOMÁS MARTÍN TAMAYO

Vaya, por fin, parece que alguien del Gobierno nos toma en serio, visita Extremadura, da la cara y se compromete, aunque uno ya está muy resabiado y no sabe si esa disposición tiene algo que ver con la movilización 'Por un tren digno', de hoy mismo en Madrid.

Desde luego es una feliz y oportuna coincidencia que el pasado lunes, De la Serna se desplazara hasta Mérida para firmar con el presidente de la Junta un protocolo de Obligación de Servicio Público (OSP), que se aplicará a partir del verano para los vuelos Badajoz-Madrid y Barcelona, rebajando sustancialmente el precio del billete.

No desconfiemos, aunque parezca una visita estratégicamente medida, porque si la OSP no se aplicará hasta julio, pelín sospechoso es que viniera a firmarla en noviembre, cinco días antes de la manifestación.

Bueno está, confiemos una vez más, aunque los gobiernos de España, todos, han perdido el tren en Extremadura, aprovechando nuestra tendencia al masoquismo. El propio director de HOY, que no sabe aplaudir, el domingo pasado en su 'carta', aparcaba la cara de póquer al relatar la nueva situación.

El ministro de Fomento sostiene los plazos para resolver el problema de marginación ferroviaria que tenemos, mejora los vuelos y agiliza algunos tramos de carretera. Ojala no sea un nuevo espejismo, porque parece que, en el mapa de España, ha puesto una chincheta en Extremadura.

Hasta ahora se han cachondeado de nosotros, porque nosotros mismos lo hemos hecho, conformándonos con fanfarrias de fanfarrones y faraones. ¿Se acuerdan del Aeropuerto Internacional de Cáceres? Un verdadero disparate, porque a 300 kilómetros de Madrid, el aeropuerto de Cáceres habría corrido la misma suerte que el de Ciudad Real o Castellón. Lo curioso que es para semejante despropósito se contaba con el visto bueno de las cajas de ahorro, Universidad, agentes sociales e incluso del Partido Popular, que no quería descolgarse de semejante logro.

Como no hay mal absoluto, la crisis arrinconó el particular valle de los dioses de “Ibarkamón”, que fue al baúl de los recuerdos, como una anécdota más. Hoy el aeropuerto internacional de Cáceres sería una pista de patinaje. La crisis acabó con muchas tonterías.

Para los nuevos tiempos de la OSP, incluidos los 3 millones que pagaremos los extremeños, hago una pregunta 'made in Agapito Gómez Villa': «A ver, que levanten la mano los cacereños, trujillanos, moralos, placentinos, emeritenses, villanovenses, dombenitenses… dispuestos a desplazarse a Badajoz para coger el vuelo hasta Madrid por 100 euros». Volar va a ser más barato, pero sigue siendo excesivamente caro. Yo voy mucho a Madrid y considero que mi nivel económico es 'medio/alto' en Extremadura, pero nunca he perdido el tiempo, ni el dinero, cogiendo el vuelo Badajoz-Madrid, porque eso era, es y seguirá siendo, un lujo fuera de mis posibilidades económicas.

La línea aérea la pagábamos entre todos, pero para que sólo unos pocos la aprovecharan, porque con lo que costaba un sólo pasaje, cinco personas podían ir en coche dos veces a Madrid, ahorrando mucho dinero y algo de tiempo. ¿Quiénes eran los habituales del vuelo? Los que podían cogerlo sin arañarse el bolsillo, porque pasaban el importe a terceros. Generalmente a nosotros mismos, a los paganos que, además de subvencionar la línea, les pagábamos el billete a

Diputados, senadores, consejeros, altos cargos, directivos, algún pagano con urgencias y, como relleno, alumnos de institutos y colegios. Paradójicamente el avión es un lujo que mantenemos, pero que no está a nuestro alcance. Es como comprar un jamón para que otros se lo coman.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos