La voz de los expertos en el debate del ferrocarril en Extremadura

CECILIO J. VENEGAS FITOCoordinador de Punto de Encuentro de la Sociedad Civil de Extremadura

Parece que realmente empezamos a despertar, dada la enorme cantidad de actos con componente reivindicativo que se empieza a tener en nuestra región sobre la consideración que Extremadura merece como cenicienta del ferrocarril en España. Y el tema no es en absoluto menor, ya que quiero recordar hoy aquí las palabras de Alfonso XII con ocasión de la inauguración de la Estación de las Delicias en Madrid en 1880.

«No hay un rumor más grato para la vida de la industria y del comercio que el silbido de las locomotoras, que ponen en comunicación a las naciones distantes, cumpliendo una misión civilizadora».

Puede por tanto concluirse de estas palabras que la ausencia real de ferrocarril va en absoluto disfavor de la vertebración que esta ‘civilización’ supone para nuestra Comunidad Autónoma.

Hace unos meses, poco antes del verano, un grupo de personas representantes de la sociedad civil extremeña organizada nos planteamos la oportunidad de colaborar en la solución del problema de los transportes ferroviarios de nuestra Comunidad. Inmediatamente llegamos a la conclusión de que si algo faltaba en los diferentes procesos de reivindicación, legítima e irrenunciable, era la voz de los técnicos y de los expertos en infraestructuras del transporte. Y nos pusimos manos a la obra. Tratábamos de encontrar a profesionales del máximo rango técnico, y de experiencia contrastada, con el doble objetivo de que nos ayudaran, por una parte, a fundamentar la reivindicación de los extremeños desde la vertiente técnica, y, por otra, de señalar, con criterio crítico y profesional, las imperfecciones y los defectos, si los hubiere, en los proyectos actualmente en ejecución y en las promesas recientes de las autoridades políticas y administrativas.

Hace solo unos días, en Badajoz, ‘Punto de Encuentro de la Sociedad Civil de Extremadura’ pudo celebrar el debate, con éxito de audiencia y, especialmente, con la presencia de tres ingenieros de Caminos de la máxima solvencia nacional e internacional y un ingeniero superior en Geodesia, profesor en la Universidad de Extremadura. Nuestras expectativas se habían cumplido, con el feliz añadido de que los cuatro expertos tenían origen o estrechísima relación con Extremadura. Lo de menos es, aunque sea significativo, que nuestra pretensión de contar con un representante de Adif, cuya disposición favorable a intervenir nos constaba, no pudo materializarse por razones fáciles de prever. Les pedíamos desde ‘Punto de Encuentro’ que se expresaron con voz técnica, con independencia y con compromiso con su tierra.

Sin duda en el debate sobre el tren en Extremadura faltaba una reflexión técnica de solvencia. Afortunadamente, las diferentes instancias políticas, institucionales y representativas, han firmado y se han comprometido a mantener un pacto por el ferrocarril. Y, por fortuna, el pueblo, la sociedad extremeña, ha despertado de esa apatía que tan inmerecidamente le achacan, para reivindicar sus derechos a contar con medios de transportes que faciliten su bienestar y desarrollo económico. Cuando digo que faltaba la voz y la reflexión técnica me refiero a la voz de los profesionales extremeños organizados en sus Colegios Profesionales y en sus organizaciones ciudadanas. Y es lo que hemos pretendido desde ‘Punto de Encuentro’, tal como lo hemos hecho en los últimos meses en relación con la Central Nuclear de Almaraz o con la reflexión que promovimos en Mérida sobre los Presupuestos Generales de nuestra Comunidad.

Estamos convencidos de que el desarrollo de los extremeños requiere y necesita que los profesionales asuman la responsabilidad que les corresponde, cada cual dentro de su competencia y de forma agrupada cuando los temas requieran la colaboración interdisciplinar. No por una cuestión de privilegio o de protagonismos, sino por razón de responsabilidad con los intereses generales de la Comunidad. Desde los Colegios Profesionales, desde las organizaciones cívicas, no solo respetamos, sino que estamos obligados a colaborar con las instituciones representativas y con las Administraciones Públicas, pero una sociedad moderna y avanzada exige además la colaboración de la sociedad civil organizada en el estudio y en los planteamientos que están en la base de todos los proyectos de desarrollo y de modernización. Difícilmente podemos encontrar un asunto que repercuta en el bienestar económico y social de los extremeños que no requiera previamente el análisis y la participación activa de los Colegios Profesionales y de las organizaciones agrupadas en Punto de Encuentro.

Este mismo periódico se hizo eco de las intervenciones de los ponentes en el debate sobre el ferrocarril, pero, como coordinador de la iniciativa, sí quiero destacar una idea de cada uno de ellos. Norberto Díez González, extremeño consorte, ingeniero de Caminos y exdirector del departamento de carreteras de la principal empresa nacional de ingeniería del transporte, nos reafirmó en la idea de la muy deficiente tramitación de los proyectos en curso y de las incertidumbres que todavía se ciernen sobre los recientemente anunciados. Antonio González Jiménez, ingeniero de Caminos y ex responsable de las infraestructuras metropolitanas de la Comunidad de Madrid, expresó con realismo y meridiana claridad los obstáculos que pueden seguir impidiendo que los extremeños contemos en un plazo razonable con un ferrocarril al nivel que los tiempos exigen. Un profesional con tanta experiencia y bagaje profesional como Manuel Benegas, que ha tenido importante responsabilidades en la construcción de ferrocarriles a nivel nacional e internacional, fue quien nos alertó de algo que, no por conocido, deja de ser la razón más importante del problema que padecemos: se necesita la presión de la ciudadanía, la reivindicación de todos los extremeños ante los políticos para que de una vez por todas se ponga remedio a la situación de injusticia de que sea Extremadura la comunidad con mayores obstáculos en materia ferroviaria. Y lo demostró fehacientemente. Y por último, un joven profesor de la Universidad extremeña, José Manuel Naranjo Gómez expuso los trabajos que demuestran el poder de los transportes públicos como elementos de cohesión territorial.

El debate sobre el ferrocarril terminó con el anuncio que hizo uno de los ponentes del compromiso asumido por una de las organizaciones integradas en ‘Punto de Encuentro’ de elaborar cada trimestre un informe técnico de seguimiento sobre el grado de ejecución de cada uno de los proyectos de construcción del ferrocarril de altas prestaciones en Extremadura. Es, en definitiva, una demostración de nuestra colaboración con las instituciones y con los extremeños en su desarrollo y en su progreso.

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