«Esperemos que el examen no sea más difícil»

Lucía Damas estudiando ayer por la tarde en su casa, en Cáceres/Lorenzo Cordero
Lucía Damas estudiando ayer por la tarde en su casa, en Cáceres / Lorenzo Cordero

La EBAU fallida devuelve los nervios a quienes ya se veían de vacaciones

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Alba García (17 años) tenía que estar ahora en Gante (Bélgica), disfrutando del regalo anticipado de sus tíos por cumplir la mayoría de edad (hará los 18 el mes que viene). Pero está en Cáceres. Su viaje lo frustró uno de los errores más graves que ha cometido la Universidad de Extremadura (UEx) en su historia. Ella es una más entre los más de cuatro mil jóvenes que hoy volverán a hacer el examen de la EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad), la antigua selectividad, después de que se filtraran varias pruebas y la UEx decidiera que debían repetirse. Ese error ha tenido tantas consecuencias como perjudicados, aunque varias de ellas son comunes a todos esos afectados. Por ejemplo: los cuatro últimos días han sido diferentes de como pensaban. Y esto explica que ayer hubiera en las bibliotecas públicas más estudiantes de lo normal.

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En ellas se juntan bachilleres que hoy pasarán de nuevo el examen –más de cuatrocientos harán no uno sino dos– y universitarios que apuran la época de exámenes. Lucía Damas (18 años) va a la biblioteca a veces, pero ayer prefirió quedarse en casa, dedicada a «los últimos repasos». El próximo curso quiere hacer Estudios Ingleses. «La nota media para la carrera ha subido –explica la joven–. Antes era un siete y ahora es un nueve. Yo tengo una media de ocho en el Bachillerato, así que necesito sacar en la EBAU más de un nueve». Hay que recordar que la antigua selectividad aporta un cuarenta por ciento de la nota con la que un joven opta a entrar en la universidad, mientras que el resto es la calificación media del Bachillerato. «Hasta la semana pasada, yo lo veía bien para conseguir una plaza en Estudios Ingleses, pero ahora no lo veo tan bien», afirma Lucía, que tiene que volver a examinarse de Latín.

«Pensamos que era un bulo»

«La semana pasada me salió muy bien. Fue una traducción bastante fácil, esperemos que esta vez no lo pongan difícil», comenta la joven, que tuvo que volver a coger los libros y los apuntes tanto el sábado como el domingo. No los de sus estudios de idiomas, como tenía previsto, sino los de Latín. «El día 23 de este mes –explica– tengo el examen para conseguir el nivel C1 de Inglés, pero esto que ha pasado me ha quitado tiempo para prepararlo». Más aún: hoy tenía clase en la academia y faltará, porque a esa hora estará haciendo la prueba de Latín por segunda vez.

Alba García, la chica que tenía que estar en Bélgica con su prima, que está allí de Erasmus, se examinará hoy de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales. Su cita es a las 11.45 de la mañana en la facultad de Derecho, en Cáceres. Y firmaría que la cosas fueran igual de bien que la semana pasada. «Iba muy asustada, pero el examen me salió perfecto», reconoce la estudiante, que conoció la noticia de la filtración unas horas después de hacer esa prueba de la que salió tan contenta. «Me enteré por el móvil, y lo primero que pensé fue que era un bulo. Cuando se confirmó que era verdad, lloré. Una amiga me dijo: 'Venga, hoy salimos un rato y te vienes a mi casa a dormir'. Y eso hicimos. Nos estuvimos consolando la una a la otra».

«Si me quedara sin plaza en la carrera por alguien que ha jugado con ventaja, no me parecería justo» Manu Sellers

«Me he quedado sin el viaje a Bélgica que me habían regalado mis tíos por cumplir 18 años» Alba García

Los planes de Alba García pasaban por ir en autobús el viernes hasta Madrid, y de ahí a Bélgica. Pero el fallo lo echó todo al traste. «Para el avión no he podido cambiar los billetes de fechas porque no he encontrado otros días que me valgan, y los del autobús me dijeron que no me devolvían el dinero». En total, calcula que perderá unos doscientos euros, más el disgusto por no poder hacer el viaje que le habían regalado sus tíos. «Mañana (por hoy) necesito sacar buena nota –explica–, porque quiero estudiar el doble grado de Trabajo Social y Educación Social en Sevilla, y aunque la nota de corte no es demasiado alta, un ocho, hay pocas plazas».

Como ella, se examinará de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales Manu Sellers (17 años), que el pasado jueves también pensó –lo mismo que Lucía Damas– que eso sobre la EBAU que estaba leyendo en el móvil era un bulo. En contra de la opinión extendida entre quienes hoy se volverán a examinar, él cree que «la mejor opción es repetir las pruebas». «La credibilidad de la UEx –razona– sería nula si se filtraran exámenes y decidiera no repetirlos», argumenta. Y no se para ahí, sino que ofrece una segunda razón. «Si yo me quiero ir a estudiar a una universidad en Madrid, y me quedo sin plaza porque la última es para alguien que ha jugado con ventaja, no me parecería justo».

En su caso, aspira a estudiar la especialidad de violonchelo en el Conservatorio Superior de Música de Madrid. «No me piden una nota en concreto, pero quiero tener la más alta posible por si por cualquier motivo, luego me quiero cambiar de carrera», comenta el joven cacereño, que cree que la UEx debería devolver las tasas de los exámenes. «A mí –concluye Manu Sellers– el de la semana pasada no me salió muy bien, así que el de ahora me lo tomo como una segunda oportunidad».

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