Educación tiene en marcha sesenta obras en colegios con el curso empezado

Patio del colegio público Carlos V, en Castilblanco, ayer en plena obra del patio. :: HOY/
Patio del colegio público Carlos V, en Castilblanco, ayer en plena obra del patio. :: HOY

Los padres de 40 alumnos de Castilblanco decidieron que ayer no iban a clase cuando vieron que se estaba hormigonando el patio

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

En el día de ayer 40 alumnos de un total de 43 no acudieron a clase en el único colegio que hay en Castilblanco (Badajoz, 1.040 habitantes). En el CEIP Carlos V, donde se imparte Infantil y Primaria, los padres decidieron que no se daban las condiciones apropiadas pues una hormigonera estaba trabajando en el patio, que estaba impracticable. Además, el acceso era bastante comprometido, reconocieron desde la dirección del centro.

La de Castilblanco es una obra más de las sesenta que hay en marcha en centros escolares de la región cuando el curso ya ha comenzado.

El dato es de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, que se refiere a ellas, no como obras de mejora tradicionales que se hacen cada verano, sino como actuaciones de mayor calado contempladas en el presupuesto global del Plan de Infraestructuras Educativas. Según la Junta no interfieren en la actividad del centro. «En todos los casos, las obras están conviviendo sin incidencias con la actividad lectiva normal de los centros educativos», afirmaron ayer desde la consejería.

La realidad es que hoy viernes prosigue el hormigonado del patio de este colegio de la comarca de La Siberia. Desde el equipo de dirección del centro solicitaron hace tiempo a la Inspección educativa de la Junta de Extremadura un cierre provisional de dos días, pero el informe final desaconsejó clausurar el centro. Al final, fueron los padres, rendidos a la evidencia, quienes decidieron ayer que sus hijos no fueran a clase, decisión que podría repetirse hoy pues esta actuación dura dos días y si llueve podría prolongarse.

El hormigonado del patio era uno más de los trabajos de mantenimiento que se están llevando a cabo en este colegio y aún queda cambiar el tejado para eliminar unas humedades que han aparecido. Desde finales de septiembre y por tanto con el curso empezado, se han arreglado unas escaleras, el timbre o una tubería, admiten en el centro, donde reconocen que algunas mañanas ha habido que usar el pabellón como zona alternativa debido a los trabajos que se llevan a cabo.

Pero el de esta pequeña localidad no es el único caso de un colegio con obras en marcha. La Junta enmarca esas actuaciones en el Plan de Inversiones en Infraestructuras y Equipamientos Educativos de Extremadura para el periodo 2016-2020, financiado con Fondos Feder y que supone una inversión de 137 millones de euros.

Sin embargo, el sindicato educativo PIDE cree que hay una mala planificación. «Todos los cursos ocurre igual y lo que antes era una excepción ya es norma. Una obra trae ruido, polvo y riesgos. No es normal que los niños estén donde hay albañiles con sus herramientas, vallas y andamios. Me consta que hay aulas con las persianas cerradas a cal y canto para que no entre polvo y una clase no puede convertirse en un búnker», denunció ayer Alfredo Aranda, vicepresidente de PIDE.

Suele haber protestas

En general, se asume que las obras son necesarias. Sin embargo, la reacción de los padres suele ser negativa cuando comprueban que trabajos de gran calado no se realizan durante las vacaciones del verano.

En Badajoz ya son conocidas las protestas de los padres del Colegio Juventud cuando antes de que se iniciara este curso escolar vieron que la obra prometida no se había ejecutado. Había que remodelar un patio de grava, los baños y nivelar un piso, pero Educación consideró que no era compatible con la rutina escolar y aplazó la obra.

En Mérida hay dos centros, el colegio Antonio Machado y La Antigua, donde los alumnos convivían con albañiles. Este curso había que cambiar los baños, reparar la fachada, un canalón o sustituir carpintería de aluminio. Los padres se quejaron y se decidió que los trabajos se realizaran por las tardes y algún sábado

Cáceres tampoco es ajena a estas situaciones. El colegio Nuestra Señora de la Montaña y el Instituto Al-Qazeres comenzaron el curso con obras en marcha y en breve se acometerán las de la ampliación del Colegio Alba Plata.

Los ejemplos son variados. Para José Manuel Rivas, del sindicato educativo ANPE, hay que tener en cuenta que los trabajos de mantenimiento corresponden a los ayuntamientos en muchos casos y las obras estructurales a la Junta de Extremadura, lo que complica cómo abordar muchas mejoras. Aún así denuncia que hay muchos centros que están continuamente en obras y esto afecta a la actividad educativa

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