Cuarenta mil extremeños ganan menos de 708 euros al mes, el salario mínimo

La hostelería es uno de los sectores a los que se señala que más repercutirá la subida. :: hoy/
La hostelería es uno de los sectores a los que se señala que más repercutirá la subida. :: hoy

La subida del sueldo básico incidirá en la región más que en el resto al país, al estar más extendidos los sueldos bajos, coinciden los dos sindicatos mayoritarios

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que el Gobierno central, los sindicatos y la patronal firmaron el pasado martes tendrá más incidencia en Extremadura que en resto del país. Es la tesis en la que coinciden responsables regionales de Comisiones Obreras y UGT, que se apoyan en un mismo argumento: en la región están más extendidos los sueldos bajos. Entre otras razones, por la naturaleza de su economía, escasa en industrias y sostenida por el sector público y el de los servicios, en el que hay colectivos como la hostelería, el comercio, la limpieza o la atención a la dependencia, en los que la remuneración escasa está al cabo de la calle.

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Según este acuerdo nacional, el sueldo mínimo, que ahora es de 708 euros, pasará a ser de 736 en 2018, 773 en 2019 y 850 en el año 2020. Para poder alcanzar estas cifras, han de cumplirse dos condiciones: que la economía española crezca un 2,5 por ciento y que se creen 450.000 empleos. Si se toman como referencia los números de los últimos tres años, con la economía nacional creciendo por encima del tres por ciento anual y más de medio millón de empleos anuales creados, el vaticinio de cualquiera es que esas dos variables se cumplirán. Pero si se atiende al último Plan Presupuestario que el Gobierno de Mariano Rajoy envió a Bruselas en octubre, el optimismo se desploma.

Lo que no cambia se mire hacia un lado o el otro es la realidad laboral extremeña. Que en la región hay miles de trabajadores cobrando por debajo del salario mínimo es algo asumido, aunque ninguno de los dos sindicatos saben con exactitud cuántos asalariados no llegan al SMI. Un acercamiento a ese dato lo hace el Instituto de Estadística de Extremadura. Según esta fuente oficial, en la región había en el año 2016 casi cuarenta mil personas que cobraban menos de 710,10 euros brutos al mes (el SMI en este año es de 707,7 euros). De ellos, 93 de cada cien son trabajadores a tiempo parcial, según este organismo que depende de la Consejería de Economía e Infraestructuras. El propio Instituto aclara que se trata de una estimación, pero que según confirma el INE (Instituto Nacional de Estadística), «son resultados con una fuerte coherencia».

«Será una herramienta para poner encima de la mesa cuando se negocien los convenios» alberto franco, cc oo

Las cifras concretas, obtenidas a partir de distintos registros administrativos, según explica el Instituto de Estadística de Extremadura, son las que siguen. En la región hubo en el año 2016 una media de 294.900 asalariados, según la EPA (Encuesta de Población Activa). De ellos, el 14,8 tiene un salario bruto mensual inferior a 710,10 euros. Ahora bien, este porcentaje baja al 1,1 por ciento entre quienes trabajan a jornada completa y sube hasta el 70,7 entre aquellos que tienen un contrato a tiempo parcial. Traducido a cantidades absolutas, no llegan a 710,10 euros brutos al mes un total de 39.575 asalariados, de los que 36.905 están contratados a jornada parcial y 2.670 a jornada completa. El Instituto advierte que es conveniente tomar esta última cifra con precaución, ya que el INE, organismo de referencia en la materia, mantiene que los valores inferiores a cinco mil deben interpretarse con cautela porque están más expuestos al error de muestreo.

El más bajo del país

En cualquier caso, la existencia de salarios que no llegan al mínimo es una evidencia. De hecho, Extremadura presentó en el año 2015 el salario medio más bajo del país. Según la última Encuesta de Estructura Salarial del INE, en ese ejercicio fue de 19.564 euros, o sea, 3.542 euros inferior a la media nacional y a más de ocho mil euros de distancia del País Vasco, que es el líder de esta clasificación.

No obstante, hay otra realidad a tener en cuenta en este diagnóstico. Es la economía sumergida, que en la región supone el 31 por ciento del PIB (Producto Interior Bruto), según el informe titulado 'La economía sumergida pasa factura. El avance del fraude en España durante la crisis», dirigido por el profesor Jordi Sardá, de la Universidad Rovira i Virgili, y por Gestha, el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda). Esa tasa extremeña es la más alta de España con diferencia, pues la media nacional es del 17 por ciento.

Cifras al margen, los dos sindicatos mayoritarios coinciden en aplaudir el compromiso firmado esta semana. «El acuerdo para subir el salario mínimo es una buena noticia, y en nuestra comunidad la recibimos con más satisfacción todavía, porque beneficiará a más gente», resume Alberto Franco, secretario de acción sindical, salud laboral y medioambiente de Comisiones Obreras en la región. «De los 36 convenios colectivos que hay en Extremadura -concreta-, una quincena caducan el 31 de diciembre, y en las negociaciones para renovarlos, la subida del salario mínimo debe ser una herramienta que poner encima de la mesa». Esto es particularmente importante, añade Franco, dada la situación generada tras la reforma laboral del año 2012, que define como «maldita para España y criminal para Extremadura». «Esa reforma -apunta- facilitó a las empresas descolgarse de los convenios, de manera que muchos trabajadores pasaron a cobrar el salario mínimo».

«Beneficiará sobre todo a las mujeres, los jóvenes y los inmigrantes, que son quienes ganan menos» Patrocinio Sánchez | Secretaria regional de ugt

Según Franco, lo ocurrido en los últimos años explica situaciones como que en la calle Menacho, la más comercial del centro de Badajoz, haya siete convenios diferentes. De esta manera, no cobra lo mismo quien trabaja en una tienda de ropa que quien lo hace en una de gafas. «Y un colectivo -concluye el representante de Comisiones Obreras- al que debe beneficiar en particular la subida del salario mínimo es el de las empleadas del hogar, porque al no tener convenio colectivo, prácticamente todas cobran el mínimo».

Las mujeres, los jóvenes y los inmigrantes serán colectivos en los que repercutirá de forma particular el incremento del SMI, según Patrocinio Sánchez, secretario regional de UGT (Unión General de Trabajadores). «Valoramos positivamente la firma de este acuerdo -reflexiona- porque es el primero de este tipo en siete años y porque supone el inicio de la recuperación de derechos por parte de la clase trabajadora, que tan castigada ha sido durante la crisis económica». «La subida -continúa- va a suponer que mejore el salario en aquellos sectores con sueldos más precarios, y esto en una región como la nuestra, sin apenas industria y con muchas pymes (pequeñas y medianas empresas) y micropymes, es particularmente importante».

Las negociaciones

En su opinión, el acuerdo «debe servir para mejorar las retribuciones que figuren en los convenios colectivos». Ella pone un ejemplo: el sector de la limpieza de edificios y locales. El convenio de la provincia de Badajoz estipula un sueldo de 601 euros para un aprendiz administrativo, el de Cáceres, de 676 para ese mismo puesto, y el de Huesca, de 705. O sea, casi cien euros mensuales de diferencia entre hacer un mismo trabajo en Badajoz o en Huesca. «Cuando haya que negociar este convenio en concreto, que como casi todos tendrá varios años de vigencia, es fácil comprender que resulta inaceptable un sueldo de seiscientos euros cuando el salario mínimo será de 850 en el año 2020».

En esta línea, Patrocinio Sánchez recuerda que el sindicato que ella lidera en Extremadura ha emprendido una campaña bautizada con el lema de 'Ponte a mil', que alude a la pretensión de que nadie cobre menos de mil euros al mes. Su pronóstico es que el acuerdo rubricado esta semana ayudará a que alcanzar ese objetivo sea más fácil.

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