Cruce de acusaciones entre la Junta y el PP en la Asamblea por los nuevos regadíos

EFE

La Junta de Extremadura y el Grupo Parlamentario Popular han protagonizado hoy en el Pleno de la Asamblea un cruce de acusaciones a cuenta de los proyectos de nuevos regadíos, que avanzan a buen ritmo, según el Gobierno regional, mientras que el PP considera que no se ha hecho nada al respecto.

En comparecencia, a petición propia, la consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García, ha aseverado que la legislatura de José Antonio Monago en el tema de regadíos fue «nula», con anteproyectos «inviables» donde «el agua no llegaba a las parcelas», frente al «rigor y la seriedad» del PSOE.

Además, cree que sugerir que la Junta toma sus medidas en función de si se trata de un alcalde socialista es «una irrepsonsabilidad», con la que «se pretende enfrentar a territorios».

Tras exponer las medidas para impulsar los regadíos de montaña en el norte de la provincia de Cáceres, ha aludido al proyecto de Monterrubio de la Serena, en el que se transformarán en regadío 1.200 hectáreas, con una dotación de 1.250 metros cúbicos ha/año.

La Junta ha decidido que este proyecto se ejecutará como regadío «público», ante la «regresión demográfica» que sufre la zona, por lo que asumirá el 75 % de su financiación (más de 13 millones) del coste total de las obras (17 millones de euros). El resto lo aportará la comunidad de regantes.

En cuanto al regadío de Tierra de Barros, que afecta a 15.000 hectáreas, ha manifestado que el antepropecto del PP fue «un gran engaño a 1.500 agricultores» y ha señalado que en estos momentos la Junta no contempla «ninguna accion que no sea la colaboracion del Ministerio en un asunto que es de interés general».

Su propuesta es una financiación a partes iguales, 65 millones de euros por parte de cada uno de los actores: Junta, Ministerio y comunidad de regantes.

Según García Bernal, el Mapama ha mostrado su «disposición» a examinar los detalles del proyecto, para lo que se ha creado un grupo de trabajo, que se reunirá el próximo 17 de octubre en Madrid.

El portavoz de Desarrollo Rural del Grupo Popular, José Antonio Echávarri, ha defendido que el anterior Ejecutivo del PP dejó elaborados los proyectos de los tres nuevos regadíos, en los que, a su juicio, no ha habido avances en esta legislatura.

Echávarri ha respondido a la consejera que si hay alguien que está enfrentando territorios es el Gobierno socialista de la Junta al financiar con el 75 % el proyecto de Monterrubio de la Serena y con el 50 % los de Arroyo del Campo y Tierra de Barros.

El popular le ha cuestionado además por qué se han rebajado de 6.000 a 1.200 hectáreas la zona regable en el proyecto de Monterrubio de la Serena y le ha recordado que, al margen de que el Gobierno colabore, la Junta se comprometió a impulsar «sí o sí» el regadío de Tierra de Barros.

Por su parte, la presidenta del Grupo Parlamentario Podemos, Irene de Miguel, ha señalado que siente «decepción» porque se usan los regadíos como «arma arrojadiza entre PSOE y PP», lo que es «muy poco constructivo» y «una manera de engañar a los agricultores».

Desde Podemos han echado en falta una mención a «la grave crisis que sufre el regadío actual» y considera «paradójico» que se planteen nuevos regadíos, lo que «pone en peligro» a los ya existentes, en un contexto de cambio climático que conlleva una menor disponibilidad de recursos hídricos.

La diputada socialista, Teresa Macías, ha asegurado que en tan solo dos años de legislatura el Gobierno socialista «ha invertido 10 veces más que el PP en cuatro años», partido que solo hizo «fuegos de artificio», y ha aclarado que el PSOE promueve «unos regadíos sostenibles» dentro su estrategia de economía verde y circular.

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