La Junta ha abordado el cierre de sucursales rurales con el Banco de España

BRÍGIDO

EFE

La Junta de Extremadura ha abordado con el Banco de España el problema del cierre de las sucursales rurales de Liberbank, según ha desvelado hoy el presidente regional, Guillermo Fernández Vara, que ha señalado que siguen trabajando para intentar minimizar los daños de la exclusión bancaria.

En la sesión plenaria de la Asamblea de Extremadura, Fernández Vara ha contestado a sendas preguntas de Podemos y Ciudadanos sobre este asunto, en las que le han emplazado a hacer más, ya que si prospera el cierre de las 33 oficinas de Liberbank la exclusión bancaria afectaría a 150 municipios, un tercio de los que tiene la región, según la formación morada.

El presidente extremeño ha señalado que aunque no tienen competencias en este asunto, tiene «capacidad para influir», y por eso se han reunido con alcaldes, con las diputaciones de Cáceres y Badajoz, con Liberbank y con el Banco de España.

Fernández Vara, que no ha querido entrar en los «detalles» de esos contactos, ha informado de que están buscando «fórmulas» para reducir la exclusión bancaria por «la vía del tratamiento que tengamos desde las administraciones», con la atención móvil, la alfabetización digital o facilitando locales a las entidades bancarias.

En este sentido, ha apuntado que aunque estas entidades no están bajo el control de la Administración regional, hay que llevarlas al «terreno de intentar buscar soluciones», que desea y espera encontrar en los próximos meses entre todos.

Este problema es un «síntoma más» de la despoblación rural y de que el cambio del sistema financiero acaba perjudicando a los más débiles, según Fernández Vara.

Ha reiterado que le «preocupa mucho» este asunto, aunque la exclusión bancaria afecta en Extremadura al 30 % de la población, mientras que la media española está en el 50 %.

A la presidenta del Grupo Parlamentario de Podemos, Irene de Miguel, le «parece bien» las líneas de actuación de la Junta, porque coinciden con una propuesta de impulso que han registrado en la Asamblea, pero ha conminado al Ejecutivo regional a «plantarse».

«Señor Vara, nóminas, créditos, subvenciones...¿cuánto dinero opera la Junta de Extremadura con Liberbank?. ¿Cree que está cantidad es suficiente para que esta entidad entienda la necesidad de tener un compromiso social con el territorio en el que opera?», ha preguntado De Miguel.

Sobre la posibilidad de priorizar con determinados bancos, Fernández Vara ha asegurado que ya se está haciendo.

La diputada de Podemos, que ha considerado que estos son los «frutos» de la reestructuración de las entidades financieras llevada a cabo por el PP y el PSOE, ha pedido la creación de un banca pública.

Fernández Vara ha asegurado que cuando hubo bancos públicos ninguno operó en la Extremadura rural.

De Miguel y la portavoz del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, María Victoria Domínguez, han coincido en criticar el cierre de oficinas porque la pérdida de este servicio básico y su repercusión en la actividad económica incrementaría la despoblación y afectaría principalmente a una población envejecida que no usa los medios digitales.

«Yo nací en una caja de ahorros», ha subrayado Domínguez, que ha advertido de que los bancos han «engañado» a todos, ya que cuando empezaron las fusiones dijeron que no iban a «tocar» la obra social, ni los servicios en regiones como Extremadura, pero lo han hecho, ha lamentado la diputada de Cs.

Domínguez, que ha recordado los tiempos en que los directores de la caja estaban para todo, ha reclamado «más compromiso» en Fernández Vara y que exija a las entidades bancarias porque «son lo que son» por el esfuerzo de los impositores extremeños.

En el turno de preguntas al Gobierno, en respuesta al PP, la vicepresidenta, Pilar Blanco-Morales, ha dicho que en el proceso de reestructuras bancaria no se previó garantizar la accesibilidad a los servicios financieros y que sería preciso recuperar el «impuesto bancario» regional. EFE

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