Así están los chiringuitos de las playas de Huelva a unos días de la Semana Santa

Estado actual del Chiringuito El Camaleón. / HOY

Esta Semana Santa apenas habrá chiringuitos en pie en playas de Huelva, mientras los empresarios piden agilidad a las administraciones para recuperar la normalidad

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

La Antilla, municipio de Lepe, en Huelva, es el destino de miles de pacenses en verano y también en Semana Santa. Quienes decidan pasar los próximos días en este pueblo costero se van a topar con un panorama muy diferente al de julio o agosto. Los últimos temporales, sobre todo la borrasca Emma que azotó su costa a principios de marzo, han devastado parte de la playa, así como los chiringuitos y muchos chalés de primera línea. También se han visto afectados tramos de los paseos marítimos, pasarelas de madera que son accesos, duchas, farolas y otro tipo de mobiliario cercano al mar.

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Tras las desoladoras imágenes de hace unos días, cuando los empresarios asistían impotentes a los estragos que causaba el mar en sus negocios, la imagen que debería predominar ahora es la de una reconstrucción urgente. Pero la burocracia administrativa está retrasando los trabajos que deben hacerse en los negocios privados pues en cualquier obra junto al mar las exigencias administrativas se multiplican.

Por toda la costa

La realidad, aseguran empresarios consultados, es que no se podrá llegar en condiciones a Semana Santa, si acaso a los primeros días de verano a finales del junio. Este es el pronóstico de Stephane Navarro, un pacense que tiene su negocio hostelero sobre la arena de la Antilla, El Camaleón, totalmente destrozado. Además, es el presidente de la Asociación de Chiringuitos de Huelva, con 74 asociados. Según sus cálculos, el temporal ha afectado al 40% de ellos, tanto en La Antilla como en Isla Cristina, el Portil o Matalascañas, entre otras poblaciones costeras. En el sector hotelero hablan de en torno a 1.700 cancelaciones para esta Semana Santa entre el 1 el 3 de marzo, días en los que la borrasca dejó su huella más violenta.

Arriba, vista desde el restaurante Lolo Tejero. Abajo, a la izquierda, el Paseo Martítimo de la Antilla tras la borrasca Emma; a la derecha, el pacense Stephane Navarro explicando a Rajoy el 5 de marzo los efectos del temporal. / HOY

El presidente Mariano Rajoy estuvo el 5 de marzo en Badajoz y Elvas por la mañana y por la tarde visitó La Antilla para ver con sus propios ojos los efectos del temporal. Le acompañó la presidenta andaluza Susana Díaz. «En aquellos momentos la disponibilidad de las autoridades para restaurar lo dañado era plena», recuerda el pacense Navarro, que les explicó en primera persona lo que suponía dejar de prestar este servicio en las playas y las consecuencias para la economía local.

«Ha sido como un maremoto»

Han pasado tres semanas y todo sigue casi igual. Los empresarios se ven atados de pies y manos con la Administración. Tanto Navarro, que tiene el chiringuito El Camaleón, como Nerea Dacosta, del restaurante Lolo Tejero, ambos en primera línea de playa, relataban a este diario que les está costando muchísimo avanzar en las obras de reparación. Se debe, critican, a que no hay entendimiento entre las administraciones que tienen competencias, desde la Dirección general de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, del Ministerio de Medio Ambiente, a la Consejería de Medio Ambiente y ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía o el área de Costa de la Diputación de Huelva.

Por contra, aseguran que están encontrando apoyos en los ayuntamientos, si bien estas corporaciones no tienen competencia para autorizar obras junto al mar.

«Mi padre lleva el restaurante hace 55 años y no ha visto nada igual. Para mí, que soy la tercera generación, ha sido como un maremoto. Se juntó todo, lluvia, mar de fondo, viento del sur que arrasa con todo, marea alta... Y lo malo es que no podemos empezar con las obras para volver a la actividad. Necesitamos soluciones rápido», pedía a este diario Nerea Dacosta.

Stephane Navarro habla de que la Semana Santa, si sale buen tiempo y ésta podría ser así, equivale a la facturación de una semana de julio. Y añade que desde ahora hasta finales del mes de junio, que es el tiempo que podrían estar cerradas estas instalaciones, la facturación puede representar un 40% de la de todo el año. Además, destaca el servicio que prestan estas instalaciones en las playas, el empleo que generan –24 personas en su caso– y cómo sostienen un sector económico clave como el turismo.

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