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Juan de Austria, el hijo secreto que Carlos V quiso tener con él en Yuste

Retrato de Juan de Austria.
Retrato de Juan de Austria. / HOY
  • El Emperador no lo reconoció como hijo hasta su muerte, pero hizo todo lo posible para que se fuera a vivir a Cuacos con la mujer que lo cuidadaba como si fuera suyo

Hubo otro asunto familiar que también preocupó a Carlos V en su retiro en Yuste: su hijo Jeromín, conocido en la historia como don Juan de Austria.

Jeromín, nacido en 1545, después de que el Emperador enviudase, era hijo de una mujer alemana, Bárbara Blomberg, y fue entregado con gran secreto a la esposa del mayordomo de Carlos V Luis Quijada, Magdalena de Ulloa, para que lo criase.

Al final de su vida, Carlos V, preocupado por la sucesión y decepcionado porque su único nieto, Carlos, era retrasado, quiso tener cerca de su último hijo y pidió reiteradamente a su mayordomo Quijada que trajese a su mujer y a su vástago ilegítimo a vivir a Cuacos.

Quijada, al que no le gustaba nada Yuste, se resistía, y demoró todo lo que pudo la venida de su esposa. De hecho, aunque el Emperador hace expresa la petición en el verano del 57, doña Magdalena y Jeromín no llegarían a Cuacos hasta un año después.

Todavía se conserva la casa donde vivieron, que hoy es sede de la Mancomunidad de La Vera. En contra de lo que dice la leyenda, los historiadores sólo han sido capaces de documentar un encuentro entre Jeromín y el Emperador, en una visita que el muchacho hizo con doña Magdalena a Yuste.

El secreto con que se llevaba este asunto era tal que hasta que no murió el Emperador, a Jeromín no se le cita en cartas ni documentos. Carlos V deja escrita una cédula secreta pegada al codicilo y al testamento y que sólo puede leer Felipe II en el que reconoce como hijo a Jeromín, y encarga al rey que lo trate como tal.