«La caridad es de derechas»

Mendiga cacereña pidiendo limosna. :: hoy/
Mendiga cacereña pidiendo limosna. :: hoy

Los mendigos de Cáceres dicen que los rodajes han quitado turismo

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

En Cáceres hay muchos mendigos, tantos, supongo, como en cualquier ciudad, pero como con los de Cáceres me cruzo a diario, puedo hacer clasificaciones y establecer tendencias. Así, a quienes piden aduciendo enfermedad, discapacidad, paro o muchos hijos, se unen desde hace un tiempo otros mendigos más espectaculares. En realidad, parecen más showmans que pedigüeños: piden limosna, pero lo hacen con mucha cara, acercándose a ti, haciéndote quedar en ridículo si no apoquinas y contando historias divertidas o haciendo gracietas estrambóticas.

Hay también un tipo de mendigo vendedor que te da algo a cambio de tu óbolo. Ya no se estilan los pañuelos, ahora venden artículos variados de segunda mano: aparatos electrónicos, libros, juguetes... Hay uno en Cánovas que ofrece por la voluntad libros editados en el siglo XIX. Llega cada mañana con su viejo utilitario rojo, lo aparca en zona azul mientras es gratuita y monta su tenderete de oportunidades.

Los mendigos que menos me gustan son los que anuncian su pena con un aviso en el que proclaman no ser extranjeros. Si además son extremeños, solo les falta agitar la banderita, como si existiera una mendicidad nacionalista cuya esencia fuera excluir a los limosneros foráneos: limosnas extremeñas solo para los pobres extremeños.

Hay también mendigos ambulantes que operan a la hora del desayuno. Hay una que llega en taxi a la plaza de San Juan cada mañana. Otro, que pide con técnica depurada, se me acercó ayer y me dijo que si era consciente de que dándole 40 céntimos, podría tomarse un café. Le respondí la verdad: «No creo en la caridad». Me replicó con cinismo: «Yo tampoco creía porque la caridad es de derechas, pero desde que pido, he dejado a un lado las ideologías». Naturalmente, le di un euro para que se tomara dos de esos cafés tan baratos de los que hablaba. Porque uno es incoherente hasta en esto de las limosnas.

En la parte antigua de Cáceres, están mis pedigüeños favoritos. Unos son músicos o cantantes y se aplican al flamenco con tal fervor que hasta los sacan en las televisiones estatales. Otros tocan lo que pueden y lo hacen con desgana hasta que aparece un grupo de turistas. Entonces, interpretan con tanta dedicación que cualquier calleja medieval se convierte en el Royal Albert Hall.

Aunque los mendigos que me parecen más útiles y a los que más consulto son los mendigos barómetro turístico. No son muchos, pero son quienes mejor miden la temperatura turística de Cáceres. Esta mañana, uno de ellos me comentaba que desde lo de las películas, el turismo ha bajado. Cuando hablaba de las películas, se refería a los rodajes de las series de televisión. Me extrañó tal aseveración pues la idea es que a partir de Juego de Tronos el turismo en Cáceres se ha disparado. Pero el mendigo barómetro dice que de eso nada, que cuando lo de las películas, se cerraba la parte antigua al público, los grupos organizados llegaban y no podían visitarla, se iban defraudados y algunas agencias, desde entonces, dan de lado a Cáceres en sus viajes y pasan de largo.

Me extrañó su análisis y se lo dije, pero él repuso que ni análisis ni gaitas, que lo que importaba era su cestita del dinero, medio vacía desde octubre y vacía durante el mes de julio. «En junio, con las comuniones, aún sacaba algo, pero julio es un desastre, aunque me han dicho los guías y los recepcionistas que en agosto se recuperará esto con grupos organizados», se consuela. «Además, prosiguió, vendrán los de los pueblos de la provincia y esto se animará. Pero desde las películas, ya le digo, la parte antigua está medio muerta», concluye.

A veces, propongo a estos menesterosos que me cuenten su vida para escribir un reportaje, pero lo primero que hacen es pedirme dinero, les respondo que no creo en la caridad y ellos no se callan: «Nosotros tampoco creemos en el periodismo, pero si usted paga, estamos dispuestos a largar».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos