Bruselas plantea un tope de 100.000 euros en ayudas de la PAC por explotación

Pacas de cereal en un campo de La Morera, municipio de la comarca de Zafra. /Brígido
Pacas de cereal en un campo de La Morera, municipio de la comarca de Zafra. / Brígido

La propuesta contempla un recorte del 5% del presupuesto y que los Estados cofinancien y decidan qué cultivos tendrán subvención

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La Comisión Europea muestras sus cartas sobre lo que quiere que sea la nueva Política Agrícola Común (PAC) a partir de 2020. La propuesta planteada confirma en gran medida lo avanzado por HOY el 3 de mayo: que los Estados cofinancien las ayudas directas, que hasta ahora asumen exclusivamente la Comisión; que el presupuesto de la PAC baje un 5% respecto a los fondos que hay ahora y que la política agraria se oriente más hacia criterios medioambientales que productivos.

La propuesta de la PAC, presentada ayer por la Comisión, tampoco varía respecto a la pretensión de que se deje en manos de los países tanto si participan o no en esos pagos como una mayor capacidad para gestionar el presupuesto general de la PAC en cada territorio.

En lo que sí hay un cambio es respecto a las cuantías de las subvenciones. Se plantea que el máximo de ayudas para una explotación sea de 100.000 euros, no un tope de 60.000 que era el filtrado hace un mes, para garantizar una distribución más equitativa de los pagos.

También hay variaciones en la demanda de una PAC más simplificada, con menos trámites. Se dijo que así sería pero las organizaciones agrarias constataron ayer que la propuesta presentada no lo demuestra.

La nueva PAC debería entrar en vigor en 2020 pero es muy factible que se prorrogue de la actual y no esté vigente hasta al menos 2021, ya sin Reino Unido como socio europeo. Bruselas ha iniciado el proceso para elaborar el nuevo texto. De entrada, se recoge un recorte presupuestario del 5%, algo que rechazan ya seis países: España, Francia, Portugal, Finlandia, Grecia e Irlanda.

Anteayer en Madrid, los seis países firmaron una declaración en la que se reclama que se mantenga el presupuesto actual y se alerta ante el deseo de recorte. «Esa disminución en ambos pilares (ayudas directas y desarrollo rural) supondría un riesgo sin precedentes para la viabilidad de las explotaciones agrarias europeas, para los ingresos de los agricultores y para su capacidad de hacer frente a las demandas de la población de una alimentación saludable, sostenible, asequible y de calidad», se indica.

Agricultor genuino

El comisario de Agricultura, Phil Hogan, defendió ayer que la propuesta de la Comisión responde al «compromiso de modernizar y simplificar» la política agraria común. Señaló que con el techo de ayudas en los 100.000 euros se da «margen de elección» a los países y se favorece a las pequeñas y medianas explotaciones que están en «el corazón del modelo agrícola familiar europeo».

Los países tendrán que reservar como mínimo el 2% de su asignación para pagos directos y dedicar el importe así obtenido a ayudar al establecimiento de los jóvenes agricultores, según la propuesta.

Además, destaca una mayor «ambición» en materia de medio ambiente, dado que Bruselas espera que «el 40 % del presupuesto total de la PAC contribuya a la acción por el clima», el doble que en el periodo actual.

La propuesta de nueva PAC es, para UPA-UCE, un texto sin «la necesaria certeza y previsibilidad para que los agricultores puedan tomar decisiones sobre su actividad». Además se había prometido una simplificación «pero lo que nos presentan ahora hará más compleja la PAC».

La CE apuesta por la llamada renacionalización (que se deje buena parte del presupuesto disponible en manos de decisiones de gobiernos estatales o autonómicos). Eso es «gravísimo» y una pérdida de identidad para la Unión como potencia agraria», comenta la organización agraria.

Por contra, UPA-UCE ve una buena noticia que se avance en la definición de agricultor genuino, aunque cree necesario afinar esta definición». La ayuda redistributiva que se plantea en el reglamento, en su opinión, también es una buena idea que establece la Comisión para apoyar las pequeñas y medianas explotaciones familiares.

Desde Asaja nacional la idea de la Comisión sobre la nueva PAC deja «en un segundo plano el carácter productivo, el fomento de la eficiencia empresarial y los mecanismos de regulación de mercado para dar mayor protagonismo a medidas cosméticas de supuesto carácter social o medioambiental».

Agrega Asaja que se introducen además una mayor complejidad y abren aún más la puerta a la renacionalización y la regionalización de la PAC, en un ataque frontal al carácter común que ha distinguido hasta ahora a esta política y que socavará un principio básico como el de la unidad de mercado.

Por último, la Coordinaria Agraria de Extremadura califica de «grave error estratégico» la propuesta.Considera que la renacionalización «sienta las bases para dinamitar la única política común de la UE» al habilitar a los Estado miembros a establecer su propio marco legal para la concesión de las ayudas agrarias.

«Llevado al extremo, este cambio podría desembocar en cientos de 'mini-PAC' regionales», apunta la Coordinadora Agraria.

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