La birra de Trujillo

Javier Rolo, en Trujillo con su 'red ale' Turgalium. :: E.R./
Javier Rolo, en Trujillo con su 'red ale' Turgalium. :: E.R.

Dos jóvenes elaboran cervezas artesanas con Pizarro en la etiqueta

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Javier Rolo vive en Cáceres, pero está entusiasmado con Trujillo. Allí ha encontrado facilidades para su proyecto, un agua estupenda para hacer su producto y una imagen de marca fenomenal, que Javier explica: «Trujillo cae bien, simpático. El yelmo de Pizarro en la estatua es como un logotipo que se identifica fácilmente y funciona. Nosotros llevábamos dos carteles: en uno ponía 'Belona, la cerveza de Extremadura' y en el otro, 'Belona, la cerveza de Trujillo'. Hemos eliminado el de Extremadura, lo que vende es Trujillo».

Javier Rolo-Page tiene 37 años, tres másteres, una licenciatura en Económicas y estudia Historia. Su socio, Ramón García-Ontiveros, ha cumplido los 36, vive en Madroñera, es licenciado en Biblioteconomía y Documentación y llevaba ocho años haciendo cerveza en casa cuando Javier dejó la empresa privada y le propuso aventurarse en un proyecto. Ambos habían estudiado en Badajoz y decidieron montar una industria en Cáceres. Hicieron números y se plantearon abrir una fábrica de cerveza artesana. Fue entonces cuando sus ilusiones y sus números chocaron con la dura realidad de la burocracia cacereña.

«Teníamos el local y todo lo necesario para empezar a producir, pero las trabas que encontramos en Cáceres fueron tan kafkianas y de tal calibre que probamos suerte en Trujillo, donde todo fueron facilidades», explica Javier. En Trujillo, se encontraron con Innova, un concepto municipal de apoyo a los emprendedores que, desde el punto de vista práctico, se resume en que los pusieron en contacto con bancos e inmobiliarias, les facilitaron todo el papeleo y no empezaron a cobrarles impuestos hasta que ya estaban en funcionamiento y vendiendo.

Y así nació Belona, una cerveza tan de Trujillo que es la que utilizan en el restaurante La Troya para hacer la caldereta. «Belona era una diosa romana de la guerra y Trujillo era el único sitio de España donde le levantaron altares», informa Javier. El 3 de agosto de 2016 sacaron al mercado el primer botellín, la Belona Trigo. Hoy producen cada mes 2.500 botellines, esperan llegar a 5.000 en el segundo año y el tope son 12.500. Su segunda cerveza fue la Belona American Pale Ale (ruda, con mucho aroma y sabor, la cerveza de los barcos, de los marineros). Después llegaron la negra Belona Stout, la Christmas Special navideña (ocho grados en botella de medio litro) y la Nut Brown Ale (pensada para satisfacer a los amantes del vino).

Javier y Ramón presentan una nueva cerveza muy trujillana. Se llama Turgalium, lleva a Pizarro y su yelmo en la etiqueta romboide estilo art nouveau de un botellín muy bonito. «Turgalium es un homenaje a Trujillo por lo bien que nos ha tratado», manifiesta Javier agradecido mientras sirve una copa de esta cerveza roja (red ale), tan lupulada, tan aromática, tan sabrosa, tan «trujillana».

«Nuestras cervezas, en general, tienen el aire ligero del agua de Trujillo. Y aquí quiero desmontar ese mito de que las cervezas artesanas emborrachan más porque las nuestras, salvo la navideña, están en torno a los cuatro o cinco grados y si te emborrachas más, es psicológico», aclara Javier antes de ponerse didáctico y puntualizar las diferencias entre las cervezas artesanas e industriales.

«Las cerveceras industriales cuecen cuatro o cinco veces el mismo cereal que nosotros cocemos una vez. Además, una Belona tiene un 25-30% de trigo, mientras que el resto tienen entre el 3% y el 5%, salvo la Estrella Galicia, que llega al 8%. Otra diferencia es la carbonatación: las artesanas hacen la segunda fermentación en botella y las industriales son pasteurizadas tras la primera fermentación. Así, consiguen un producto homogéneo e invariable, que puede trasladarse o exponerse al sol sin que sufra, pero una cerveza artesana, a más de 30 grados, se estropea», desgrana datos y mira esperanzado el futuro: «En España, el consumo de cerveza artesana con respecto a la industrial está en el 1% y en el norte de Europa, en el 15%. Tenemos mucho margen de crecimiento».

Fotos

Vídeos