Una norma permite a adultos consumir vino y cerveza en centros docentes

Una norma permite a adultos consumir vino y cerveza en centros docentes

La Ley de prevención de consumo de bebidas alcohólicas por menores introduce la posibilidad de habilitar espacios para su dispensación

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La nueva Ley de prevención de consumo de bebidas alcohólicas en la infancia y la adolescencia abre la puerta a que los adultos puedan tomar vino y cerveza en colegios e institutos. La norma, que fue aprobada ayer en la Asamblea de Extremadura, ha introducido en su trámite final una enmienda que ha sido criticada por la Fundación Alcohol y Sociedad, ya que considera que contradice el espíritu de proteger a los menores de edad como colectivo especialmente vulnerable.

La Junta de Extremadura inició a finales de 2016 la tramitación de esta ley, que entre otras cuestiones endurece las sanciones a los adultos que compren alcohol para menores. Es sólo un aspecto puntual de una norma destinada a proteger a niños y adolescentes para combatir que el consumo se inicie a edades cada vez más tempranas. Se pretendía de ese modo dar un paso más respecto a la Ley de convivencia y ocio que fue aprobada en 2003.

Sin embargo, en uno de sus artículos no se endurece la legislación en vigor, sino que se suaviza. La norma de 2003 prohíbe expresamente el consumo de bebidas alcohólicas en los centros docentes no universitarios, en los centros de menores y en cualquier otro específicamente destinado a su uso por los menores de 18 años. Asimismo, recoge que no está permitida la venta, dispensación o consumo, salvo en los espacios expresamente establecidos, en centros y dependencias de la Administración autonómica y las entidades locales; centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales; centros de trabajo, durante la jornada laboral; centros de educación superior y universitaria; recintos deportivos y espacios recreativos, como parques temáticos u otros de entretenimiento y divulgación.

Esta ley será derogada por la nueva norma, que entrará en vigor a los seis meses de su publicación en el Diario Oficial de Extremadura. El proyecto inicial impedía el suministro y consumo de bebidas alcohólicas en todos los centros citados. Es decir, se eliminaba la opción de que en hospitales y universidades existieran lugares habilitados. De ese modo, se ampliaba la prohibición total que ya estaba establecida para colegios e institutos. Pero el proyecto de ley ha cambiado.

Tras el periodo de alegaciones, el primer paso por la Asamblea y las comparecencias de personas o entidades, llegó el turno de la presentación de enmiendas parciales por parte de los grupos parlamentarios. Se registraron más de 150, un número llamativo para un proyecto de apenas 49 artículos.

En una de ellas, el PSOE planteó modificar el artículo dedicado a los lugares en los que se restringe el suministro y consumo de alcohol. Propuso introducir de nuevo la posibilidad de que haya espacios expresamente habilitados para bebidas de menos de dieciocho grados. En ese grupo se encuentran las no destiladas, como la cerveza, el vino, la sidra y el cava. Es decir, como en la ley de 2003, aunque con un límite de graduación como novedad. Pero en el listado de centros sólo se excluyó a los espacios recreativos y se mantuvo a los docentes no universitarios, como los colegios e institutos.

Esta enmienda salió adelante con seis votos a favor del PSOE y seis abstenciones del PP. Ciudadanos no acudió a la comisión y sólo Podemos, que alertó de que suponía un paso atrás en la norma vigente, votó en contra. De ese modo, se incorporó al texto que ayer llegó al Pleno para su aprobación o rechazo.

Rechazo de FAS

La enmienda se aprobó el pasado viernes en la Comisión de Cultura, Igualdad y Deportes de la Asamblea. El sábado la Fundación Alcohol y Sociedad lamentó el cambio, ya que a su juicio suponía abrir la puerta al consumo de alcohol en lugares para los que el proyecto original planteaba una prohibición total.

En su opinión, no tiene sentido que una ley que prohíbe expresamente el suministro de alcohol a menores de 18 años permita sin embargo el consumo en centros «con fuerte presencia de menores». Asimismo, no entiende lógico que se haga distinción entre bebidas que tengan más o menos de 18 grados.

El dictamen llegó ayer al Pleno de la Asamblea tal como fue aprobado el viernes, cuando se incorporaron cerca de 80 de las 150 enmiendas presentadas. Los grupos renunciaron al resto y no se plantearon nuevos cambios. Podemos volvió a indicar que la enmienda aceptada suponía un retroceso.

El proyecto de ley fue finalmente aprobado con 31 votos a favor, de PSOE y Ciudadanos, y 34 abstenciones, de PP y Podemos. Un cierto consenso para una norma que ha contado con aportaciones de todos pero que al final ha introducido un pequeño y polémico matiz.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos